La fuente de la vida (2006)

The fountainThe fountain
Dir. Darren Aronofsky | 96 min. | EEUU

Intérpretes: Hugh Jackman (Tomas / Tommy / Tom Creo), Rachel Weisz (Isabel / Izzi Creo), Ellen Burstyn (Dr. Lillian Guzetti), Mark Margolis (Padre Avila), Stephen McHattie (Gran Inquisidor Silecio), Fernando Hernandez (Señor de Xibalba), Cliff Curtis (Captain Ariel), Sean Patrick Thomas (Antonio).

Estreno en Perú: 27 de setiembre de 2007

Es difícil situar el norte preciso al que apunta el todavía joven director Darren Aronofsky a pesar de que sus tres películas ya poseen un estilo visual constante, siempre proclive al impacto y a cierto lirismo en sus propias evidencias. La histeria o esquizofrenia persiste en el cine de Aronofski y se amplifica en esta historia sobre la obsesión absoluta del hombre (de un hombre) por tratar de alcanzar lo inconmensurable, la fuente misma de su existencia. Ambiciosa exploración que acomete el propio director al lado de sus protagonistas que para el caso vienen a ser uno mismo (como en la mejor filosofía panteísta). Someramente, lo que vemos en la película es la historia de una búsqueda desesperada. Su motivación acaso la más grande: el amor y sostenida particularmente en la historia central ubicada en el presente donde el doctor Tom “Creo” (que más obvio que eso) intenta, hasta el agotamiento, encontrar en su laboratorio (otro nuevo tipo de viaje) esa fuente de la vida para su adorada Izzy (Rachel Weisz perfecta como presencia etérea).

The fountain

Es difícil situar el norte preciso al que apunta el todavía joven director Darren Aronofsky a pesar de que sus tres películas ya poseen un estilo visual constante, siempre proclive al impacto y a cierto lirismo en sus propias evidencias. The fountain viene a ser la película más recargada que ha hecho en este aspecto de sus búsquedas formales que fácil podían saborearse a repetición de haber seguido la línea impuesta por Pi y Requiem for a dream, a despecho de los admiradores que se ha ganado con ellas en tan poco tiempo. Se trata de una cinta barroca, casi inclasificable dentro de los terrenos y lujos de las majors que han permitido su realización. La histeria o esquizofrenia persiste en el cine de Aronofski y se amplifica en esta historia sobre la obsesión absoluta del hombre (de un hombre) por tratar de alcanzar lo inconmensurable, la fuente misma de su existencia. Ambiciosa exploración que acomete el propio director al lado de sus protagonistas que para el caso vienen a ser uno mismo (como en la mejor filosofía panteísta). Sus sueños y sus réquiems resurgen pero también los límites en los que su efectismo lo aprisiona.

Someramente, lo que vemos en la película es la historia de una búsqueda desesperada. La posibilidad de revertir lo que ya fue determinado se transforma en el motivo de la desolación y la locura de Tom, Tomás o Tommy en los diversos tiempos que se presentan en el film con afán totalizador (que probablemente no poco quiera acercarse a 2001, A space odyssey y Solaris, ejemplos mayores de la ciencia ficción reflexiva o filosófica). Su motivación acaso la más grande: el amor y sostenida particularmente en la historia central ubicada en el presente donde el doctor Tom “Creo” (que más obvio que eso) intenta, hasta el agotamiento, encontrar en su laboratorio (otro nuevo tipo de viaje) esa fuente de la vida para su adorada Izzy (Rachel Weisz perfecta como presencia etérea). A partir de ella es que se modulan las otras dos partes trastocadas por la fantasía, la leyenda misma. Aronofsky intenta impregnar en todo momento esa atmósfera de trip como contaminante de toda su ficción, cosa que consigue por momentos. La exaltación del pasado y el futuro viaje es apenas parte de esa creación, de ese sueño de opio con el que se tortura Tom. Digamos que para el caso el director nuevamente nos presenta un universo personal consumido por una droga potente que rebasa y calcina las ilusiones que generó en un primer y feliz momento.

The fountainTan malévola intención nos promete entonces un espectáculo rotundo y operático digno de los mejores pasajes de sus películas anteriores que daban cuenta, a manera de crónica, de una devastación intrínseca. Pero en esta ocasión Aronofsky opta por no ser tan contundente. Intenta que sus resoluciones visuales superen lo enfático y se conviertan en un espectáculo audiovisual más reposado, sinuoso pero sin perder su sensación aterradora o musical. El camino le queda disparejo en este propósito. Es notoria la intención de crear una cinta más decididamente “bella” y para ello tiene que conceder espacio hasta para la ruptura. Algo que, queda claro, no domina aún. La estructura alternada del film se hace menos evidente que en Requiem for a dream pero la aventura pareciera quedar reducida en ese difícil campo en el que se entromete. Los pasajes del conquistador Tomás en busca del árbol de la vida en el corazón de la civilización Maya son las que más claramente delatan esa indecisión final que le debe haber quedado entre hacer un film de separación, de abstracción o tomar los clásicos moldes de la aventura. Toda su apariencia final es la de un timorato intento de emular al spielbergiano Indiana Jones.

Los puntos a favor empiezan por Hugh Jackman quien se las arregla para otorgar una emotiva interpretación de este personaje de vidas sucesivas listas para continuar su objetivo a largo plazo. Como especie de Quijote (otra referencia a la cultura hispana que hay en el film) inspirado o enloquecido por una imagen recurrente que no puede ser otra que el rostro de una mujer y las breves miradas y frases que anuncian una promesa. Entonces se suceden de manera inesperada cada uno de los tiempos en los que este también nuevo Orfeo se arroja a su rescate con las armas o transportes a su disposición sea el de la conquista por la fuerza, la investigación científica, o la trascendencia más allá de los espacio naturales (la desconcertante parte futurista no deja de tener interés en su concepción semi involutiva). Izzy o la reina Isabel se convierte en la guía de toda esta sofocante fantasía que embriaga a su amado, guía que marca los pasos a seguir (del árbol al mítico Xibalba) pero también advierte de los límites de esa creación (la novela que escribe o se escribe a si misma frente a nuestros ojos). No pocas pretensiones se esperaban de Arnofsky en este film pero no se llegan a acercar a los logros ya vistos antes en su cine.

The fountain
Con todo esto tampoco se puede decir que se trate de un film decididamente fallido, para nada. The fountain tiene la exigencia suficiente para mantenernos interesados a lo largo de toda su odisea que con sus muchas veces insufladas ideas puede darse el lujo de sobrecogernos con el innegable talento que se encuentra detrás de cada una de sus resoluciones visuales, hasta las menos afortunadas. Muy probablemente que luego de este accidentado proyecto, Aronofsky tenga que meditar mucho más la dirección en la que sus ideas puedan desarrollarse con más comodidad. Pero ya tiene el mérito de haber hecho tres películas personales y características, bastante más de lo que pueden decir muchos cineastas más experimentados incluso. Su paseo cósmico no será suficiente para borrar de la mente otros más definitivos pero su desgarrada melodía (vuelve a destacar el aporte de Clint Mansell) le otorgan una particular voz que vale la pena escuchar. El nervio no lo ha perdido después de tanto trajín e ínfulas con ello podemos todavía mantener la confianza en lo que se venga a continuación.

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15 comentarios

  1. 12 de Enero de 2008 at 13:48 — Responder

    Este film es uno de los globos más desinflados que he visto expeler a la máquina globera de Hollywood. Jorge, NO es que sea difícil saber adónde apunta Aronofski, ES IMPOSIBLE. Toda la trama parece ser un mal recuento de un mal sueño.

  2. Paco Pulido Spelucin
    12 de Enero de 2008 at 22:31 — Responder

    Estudien budismo y luego hablen sobre la película.

  3. abominable
    13 de Enero de 2008 at 0:44 — Responder

    esta es una pelicula sumamente pretenciosa, y para poder calificarla, primero es necesario decodificar la gran cantidad de signos y elementos que se presentan, el problema con las opiniones vertidas, es que estan son de personas que no entendiaron la pelicula, he leido en la prensa local cada disparatada y superficial interpretacion que deja mucho que desear de los criticos, pienso que desglosar un poco mas parte por parte esta pelicula para porder dar una opinion mas acertada, que meros juicios de valor, ya que hasta ahora no leo una critica presisa que califique realmente los aciertos y desaciertos de este film.

  4. Jorge Esponda
    13 de Enero de 2008 at 1:58 — Responder

    Metracrítico: No diría tanto como imposible, es cierto que todo lo ampuloso de la realización roza con el pastiche. Ese riesgo no es nuevo en Aronofsky pero su talento de narrador lo salvan en muchas ocasiones, claro que de afanes similares se queda chico ante David Lynch.

    Paco: Tu mismo lo dejas claro, si estás ganado por las ideas con las que “juega” la película puedes encontrale un sentido al rompecabezas que arma Aronofsky. Que funciona a nível de estructura pero que es claro el corto nível al intentar desmarcarse (y no sólo se trata de evidencias como el despliegue de efectos visuales para recrear cada idea de dicha filosofía). Qué funcione o no en ese punto, pues mi opinión es contraria. Sería como decir que lo mejor de The new world (gustándome el film en conjunto) son los bailes complacidos ante la madre naturaleza de la protagonista-ecológica o también validar las películas de Subiela que mucho tienen en común con las ideas de The fountain, claro que si también son de tu agrado pues bien por ti.

    “Abominable”: Por supuesto que se puede añadir mucho más acerca del film y mucho más acerca del tema o temas que toca. Pero eso de interpretaciones erradas bueno, recuerda que todo tema abstracto o metafísico como el del film brinda también toda una gama de lecturas. Pero reitero (tal vez para seguirla con detalle después) para mí el mayor atractivo radica en la estructura del film, especialmente el lado onirico o suprarreal que se suscita con los encadenamientos de ese “único propósito”, breves lapsos en los que las tremebundas ideas logran integrarse a un film que nunca se desmarca de una concepción clásica aún cuando a muchos les parezca novedosa la idea de los tiempos alternados. Lo que no convence son las resoluciones que poco tienen de la sugerencia y la gran libertad de la que parten las misma ideas que presenta (todo lo contrario puedes verlo en el cine de Tarkovski). Momentos que podrían desmarcarse totalmente del cine de género terminan maquillándose del mismo (ve el fin de la historia pasada y futura y a que películas se pueden parecer antes que a un film decididamente de autor). Por ello incluso considero la parte presente la mejor equilibrada y hasta más sugerente (volvemos al punto de la resolución).

    Saludos!!

  5. Paco Pulido Spelucin
    13 de Enero de 2008 at 9:45 — Responder

    Chevere Jorge, puntos distintos de ver la película, pero nunca está de más revisar un poco de filosofía, no? Y los efectos especiales, pues, eso no es la película, la historia va más allá que dichos efectos.Saludos.

  6. Jorge Esponda
    13 de Enero de 2008 at 13:18 — Responder

    Cuando me refiero a lo de los efectos visuales es con respecto al lado menos convincente del film y sus resoluciones de la digamos “utopía” que propone.

    Y por supuesto que no sólo nunca está demás sino que se hace imprescindible para todo aquel que ha quedado intrigado con la propuesta del film ir a revisar más acerca de ese acercamiento o intención filosófica, las cosas pueden resulta incluso más claras aunque no hagan la película en sí.

    SLDS nuevamente Paco!!

  7. Paco Pulido Spelucin
    13 de Enero de 2008 at 16:31 — Responder

    Gracias por responder Jorge y disculpa mi vehemencia con respecto a esos temas, son cosas de temperamento que no las puedo dejar pasar. Estará pendiente una conversación entonces… Nos vemos!

  8. Jorge Esponda
    15 de Enero de 2008 at 0:59 — Responder

    Ningún problema con vehemencias mi estimado!!
    Estamos en contacto!!

  9. 16 de Enero de 2008 at 19:40 — Responder

    Esta peli hace usar demasiado el cerebro, al reconstruir (en su subdivisión) las tres historias. Eso no se hace nada tedioso, por que sele suman buenas actuaciones, efectos y una bonita banda sonora.

  10. […] Pulido nos envia esta crítica, a manera de continuación de la interesante discusión que se inició en los comentarios de la crítica escrita por Jorge Esponda. Este texto retoma además las ideas que Paco planteaba en una crítica previa que escribio en el […]

  11. […] lo dividida que estuvo la recepción de su última película The Fountain, el cineasta neoyorquino Darren Aronofsky viene apurando el paso tras el largo tiempo que invirtió […]

  12. […] que hace dos años, Aronofsky bajó notoriamente sus créditos tras la presentación de The Fountain, película que terminó siendo abucheada por los espectadores de la Mostra y masacrada sin piedad […]

  13. […] debido a la crisis medioambiental que atraviesa el planeta. Claro, que el también realizador de La fuente de la vida, tampoco es muy iluso, y sabe que pasará alguna penuria por el inmenso presupuesto que necesitará […]

  14. […] parece una película de Darren Aronofsky, el director de Pi (1998), Réquiem por un Sueño (2000) y La Fuente de la Vida (2006), pues estas eran películas que mostraban a un director preocupado por contar historias a […]

  15. […] parece una película de Darren Aronofsky, el director de Pi (1998), Réquiem por un Sueño (2000) y La Fuente de la Vida (2006), pues estas eran películas que mostraban a un director preocupado por contar historias a […]

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