Javier Corcuera y la travesía de «Cuando hablan las piedras»


Invisibles

Invisibles recoge testimonios de desplazados por la violencia en Colombia

Revisando El Comercio, encuentro un artículo en el cual el documentalista Javier Corcuera relata sus impresiones y experiencias en la realización de Cuando hablan las piedras, segmento del largo colectivo Invisibles, en el que convivió con una comunidad colombiana arrasada por la guerra interna de ese país. Este es su testimonio:

Se habla de la guerra en Colombia y pocas veces se dice que durante la gestión de Uribe, con apoyo de Estados Unidos y la complicidad del ejército surgieron los grupos paramilitares. El escándalo de la ‘parapolítica’ da cuenta de vínculos de congresistas y funcionarios de la justicia con estos mercenarios que han desplazado a millones de campesinos de sus tierras.

Durante el rodaje de «Invisibles» conocimos una comunidad expulsada por los paramilitares. Con la joven campesina Luz Neida viajamos a El Encanto, en el Alto Ariari, zona caliente de la guerra. En esta comunidad, los paramilitares y el ejército asesinaron a más de cien personas, acusándolas de colaborar con la guerrilla. Había niños y ancianos. Algunos pobladores fueron descuartizados con motosierras. A Luz Neida le mataron a su padre, al padre de sus hijos, a su compañero, y a su mejor amiga se la mandaron en bolsas. Había sucedido hace cuatro años y conocimos a Luz el día antes del retorno. Nos costaba entender de dónde Luz sacaba tanta fuerza en medio de tanta sombra. Decidimos acompañarla en su viaje de vuelta junto con otros sobrevivientes. Subimos a un camión con el equipo de rodaje y empezamos a filmar.

La estrategia era llegar cerca del pueblo arrasado y crear una zona humanitaria donde identificarse como población civil y exigir justicia. Desde aquel enclave empezarían a recuperar sus fincas y reconstruir sus vidas. La garantía de sobrevivir es la presencia de algún observador internacional. Así entramos en la vida de hombres y mujeres del campo, en medio de la guerra más larga de América Latina. Conocimos el dolor y la valentía de esta gente dispuesta a luchar para que se sepa la verdad y empezar a construir una nueva sociedad, en una Colombia en paz.

Al llegar a la comunidad, Luz nos llevó a conocer el árbol de la vida, el más alto de aquel lugar. Al regazo de aquella ceiba descansan decenas de piedras, cada una lleva el nombre de un niño, un familiar, un amigo asesinado. «Aquí vengo a hablar con ellos –nos dijo– a decirles que ya hemos vuelto y que no vamos a parar hasta realizar nuestros sueños».

Junto a Luz escuchamos la voz de las piedras e hicimos esta película para que un día dejen de ser invisibles.

Invisibles, en la que también participan los directores Isabel Coixet, Win Wenders, Fernando León de Aranoa y Mariano Barroso, puede verse en el cine del CCPUCP.


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