Atrapado sin salida (1975)

Alguien voló sobre el nido del cucoOne Flew Over the Cuckoo’s Nest
Dir. Milos Forman | 133 min. | USA.

Intérpretes: Jack Nicholson (Randle Patrick McMurphy), Louise Fletcher (Enfermera encargada), Brad Dourif (Billy Bibbit), Sydney Lassick (Charlie Cheswick), Christopher Lloyd (Taber), Danny DeVito (Martini), Will Sampson (El “Jefe” Bromden).
Guión: Bo Goldman y Lawrence Hauben, basado en la novela de Ken Kesey.
Edición: Sheldon Kahn y Lynzee Klingman.
Música: Jack Nitzsche.
Fotografía: Haskell Wexler y Bill Butler.

La figura de Jack Nicholson es exprimida al máximo por un atlético Milos Forman, inspiradísimo, quién parece haber alucinado con la lectura de la novela que trazó el mítico Ken Kesey, One Flew Over the Cuckoo’s Nest (Alguien voló sobre el nido del cuco), publicada en 1962. Un reparto de lujo con interpretaciones que coquetean con la comedia más hilarante y el drama más profundo, para reescribir una historia necesaria y controversial, y que bajo el experimentado lente del grandioso Forman se traduce como una obra cinematográfica imprescindible en el mundo del séptimo arte.

Alguien voló sobre el nido del cuco

Randall McMurphy (Jack Nicholson) ha cometido un delito por el que deberá ir a prisión. Una vez dentro, y a través de un comportamiento fuera de lo normal, consigue a cambio que le envíen por un tiempo a un manicomio donde se hace pasar por loco para mantenerse estable y poder escapar de allí de una buena vez. De esta forma logra que le ingresen en un departamento de cuidados especiales, donde conoce a todo tipo de crónicos mentales con los que, sin darse cuenta, entabla una poderosa amistad. Tratando de hacer la vida de los enfermos más agradable, organiza actividades de toda clase, llegando al punto de infringir las normas de disciplina. La enfermera jefe (Louise Fletcher) será la antagonista que se enfrentará a McMurphy en su osadía de alterar el inquebrantable orden de su hospital psiquiátrico.

Esta película es de aquellas que te enganchan enseguida tan sólo por su título. Aunque en muchos países es conocida por el nombre de “Atrapado sin salida”, y en otros como su traducción literal lo indica, Alguien voló sobre el nido del cuco nos sugiere una extraña pero atractiva propuesta. El tema de los títulos en una película es bastante importante, y con esta gran cinta queda más que evidenciado.

El poder visual plasmado a través de la fotografía de Haskell Wexler (con la ayuda de Bill Butler), es potenciado con el esplendoroso ojo cinematográfico que Milos Forman desprende en los claustrofóbicos espacios del hospital, y provoca un estado de shock tan crudo que de consuelo sólo sirve la inclusión de escenas dulcemente humorísticas. Sólo después de dos películas que pasaron, más bien, desapercibidas Hair (1979) y Ragtime (1981)-, Forman volvería a ver la luz de la gloria con su magnífica Amadeus (1984), donde el desarrollo de los personajes forjados conseguiría el mismo nivel que en su cinta de 1975.

Alguien voló sobre el nido del cuco

El reparto aquí es excepcional, y es imposible no destacar la labor de cada uno de los actores que interpretan el papel de enfermos mentales. Uno de los que más sorprende es el personaje del ofuscado Billy Bibbit, en la actuación de un joven Brad Dourif que se entrega apasionadamente a su papel, alcanzando los límites del drama en la parte final de la cinta, tal cual lo hace el fallecido Sydney Lassick como Charlie Cheswick.

Christopher Lloyd como el desorbitado Taber y Danny DeVito como el siempre sonriente Martini también hacen el peso en sus divertidos papeles de locos. Sin embargo, el elemento clave del film es la presencia de Will Sampson como el gran Jefe Bromeen -un indio sordomudo que esconderá más de un secreto-, pues inmediatamente se interpreta la eventual importancia de su personaje en la trama. Desde los intentos de McMurphy por integrarlo al grupo, hasta el antológico final del cuál Bromden es protagonista. Supongo que alguien estará de acuerdo conmigo si digo que uno de los personajes más entrañables del film corresponde a este -lamentablemente- fallecido actor.

Sin embargo, los exponentes más significativos del film son Jack Nicholson como Randle McMurphy y Louise Fletcher como la enfermera y encargada principal del cuidado de los insanos. Ambos están maravillosos en sus papeles. Nicholson se presenta sugerente con una enérgica expresión emocional acorde a las diversas sensaciones que experimenta dentro del manicomio, en las cuales se le puede apreciar envuelto en escenas donde abunda la comedia, haciendo un buen uso de la carismática vehemencia facial que lo caracteriza; como así también inserto en turbulentas tomas donde el dolor y el desentendimiento se apoderan de su persona, y su persona, engrandecida por la historia en la que se introduce apoderándose de la cámara.

Alguien voló sobre el nido del cuco

La antagonista -quien en una actuación políticamente correcta no sería más que una profesional ejerciendo su trabajo-, es la enfermera principal interpretada por la célebre actriz Louise Fletcher, una mujer de una mentalidad fuerte, que con su mirada fría e imponente, el aire digno y la soberbia de sus palabras convence a los enfermos de que no hay otro camino para ellos. Un rabioso puñetazo en la barriga al por entonces régimen diplomático de la ciencia aplicada en el ser humano, y que Fletcher interpreta acertadamente.

Estamos ante una realidad que McMurphy constata, la misma que Forman plantea espontáneamente, y de la que se nutre la cinta en su totalidad, logrando conmover y producir la reflexión colectiva. La reveladora visión que se aprecia cuestiona un sistema psiquiátrico norteamericano en tiempos donde los derechos humanos eran invisibles ante el avance tecnológico de los nuevos aparatos neurológicos, y la privación de una libertad diferente a la convencional no era más que un sueño inalcanzable, que deambulaba por los fatídicos pasillos de un hospital psiquiátrico.

El peso de la historia, es decir, todo lo real que hay en ella se convierte en la elucidación que involuntariamente buscamos para explicarnos por qué sentimos tanta angustia en determinadas escenas, o por qué el esplendoroso desenlace nos parece tan majestuoso, tan esencial. La música original de Jack Nitzsche juega mucho a favor en este sentido, y es de agradecer que en su instrumentación haga uso del sonido característico de la década de los sesenta. De esta manera la cinta adquiere un aire más añejo, más clásico por decirlo de alguna forma, y es de insensatos no erizar los pelos en la última cuarta parte del film

Alguien voló sobre el nido del cuco

En resumen, Alguien voló sobre el nido del cuco es una película que podríamos etiquetar como un clásico indiscutido sólo por el hecho de haber ganado en su momento cinco premios de la Academia: mejor película, mejor director (Milos Forman), mejor actor principal (Jack Nicholson), mejor actriz principal (Louise Fletcher) y mejor guión (Bo Goldman y Lawrence Hauben). Sin embargo, no es sólo por sus galardones que se lo considera uno de los filmes más emotivos y sorprendentes de la década de los setenta y de la historia del cine en general. Nosotros, los cinéfilos, podemos apreciar en sus imágenes un cine en estado puro, con los ingredientes ideales que toda película de colección debe reunir: la inspiración en su elenco, en su dirección, en la atmósfera que produce y de la cuál no se desprende hasta su precioso instante final. Su genialidad se percibe hasta en el más sutil zoom que proporciona el lente y en el mar de calidad que posee. Sencillamente una película de culto.

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7 comentarios

  1. cristina
    11 de Septiembre de 2008 at 19:15 — Responder

    es una película que refleja la forma de vivir de aquellas personas que necesitan ayuda, te pone a reflexionar sobre la importancia de los sueños y de como ser.
    pero ¿quién no, necesita ayuda?

  2. vICTORIA
    27 de Abril de 2009 at 17:05 — Responder

    La película manifiesta como es la vida dentro de un sanatorio mental, pero sobre todo como Mc Murphy estando en sus cinco sentidos y no queriendo estar ahí trata de dar un poco de alegría a ls pacientes a pesar de no saber que algunos están por su propia cuenta.Pero al final sólo una persona en la que el confia lo ayuda a salir de ahi a pesar del daño que le hicieron.

  3. […] presidente del evento Jiri Bartoska. Esta nueva película del director de Los amores de una rubia y One Flew Over the Cuckoo’s Nest se basa en una obra, escrita en los años ‘60 por los dramaturgos Jiri Suchy y Jiri Slitr, […]

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  5. andre
    22 de Octubre de 2009 at 15:28 — Responder

    ..bueno a la peli la vi en el cole muy buena la verdad super interesante!!!
    ahora devo hecer tareas..
    espero encontrar las respuestas

  6. Grecia'bs
    4 de Noviembre de 2009 at 23:35 — Responder

    exelente pelicula!

  7. […] este caso yo entreveo flashes del Alan Parker de “El corazón del ángel”, o el Milos Forman de Alguien voló sobre el nido del cuco, Shutter Island es un ejemplo más del cine de calidad de Scorsese. Sus silms son concretos pero […]

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