Michael Clayton (2007)

Michael Clayton (2007)Dir. Tony Gilroy | 119 min. | EE.UU.

Intérpretes: George Clooney (Michael Clayton), Tom Wilkinson (Arthur Edens), Tilda Swinton (Karen Crowder), Sydney Pollack (Marty Bach), Michael O’Keefe (Barry Grissom), Robert Prescott (Sr. Verne).

Estreno en Perú: 31 de Enero de 2008

¿Quien es Michael Clayton? Abogado fantasma, facilitador oscuro, padre contrariado, apostador endeudado o quizá un caballo perdido en medio del bosque esperando a que una explosión lo despierte ¿Qué es Michael Clayton? Una cinta de intrigas, donde las grandes corporaciones hacen lo indecible por salirse con la suya, y donde las fichas se mueven sin poder hacer nada para remediarlo. Michael Clayton puede ser eso o más.

Michael Clayton (2007)

La primera película de Tony Gilroy tras la cámara abraza y abandona, a la vez, los aspectos más manoseados de las cintas que enfrentan los intereses de grandes grupos de poder contra los ideales y las conciencias de un puñado de individuos, en la tradición de cintas que van desde Mr. Smith goes to Washington a la más reciente El Informante. En su lugar, dentro del gran marco de un juicio por procesos industriales perjudiciales a una población, prefiere realizar el retrato de un abogado peón, verdugo y matón contratado por la gran firma, cuya vida se ha ido opacando y enviciando como los procesos a los que asiste y soluciona. Este retrato, por adición de situaciones, nos muestra como el demandante mundo corporativo que rodea a Michael Clayton ha ido apoderándose de su vida privada y sus relaciones personales, en las que un hálito de descomposición y corrupción lo ha dejado en un limbo cercano al fracaso. Como si su vida se hubiera empozado en esta podredumbre.

Ahí está George Clooney luciéndose con el rostro desencajado y las ojeras de trasnoche, deambulando entre espacios privados y laborales en escenas que no aportan al desarrollo de la intriga, esa “acción de clase” que queda dibujada casi al margen de lo importante, que no es esa reivindicación social a los afectados por la contaminación industrial, sino el trazo del perfil del protagonista en medio de los conflictos de su despertar moral, ‘perdiendo el tiempo’ yendo de un lado a otro como llevando un mensaje que el mismo desconoce. En ese sentido, Michael Clayton recuerda vagamente, en algunos pasajes, los viajes y procesos de los personajes de tantas títulos del llamado “nuevo cine argentino”, pero siempre condicionado a aportar a la lógica y el clima descompuesto de la cinta, a diferencia de las gauchas que parecen regodearse en la contemplación y en los tiempos muertos. En este caso, todo funciona sujeto a un guión que crece y se desarrolla en más de un sentido a la vez.

Michael Clayton (2007)Porque más allá del asunto judicial que genera la crisis que moviliza la acción del filme, el interés de la cinta radica en las cuestiones éticas que plantea sobre su protagonista, esa suerte de despertar moral que mencionaba en el párrafo anterior, que le da un tono denso a la trama -y por ello defraude a las más desavisadas seguidoras de Clooney que solo buscan contemplarlo en pantalla-. Las secuencias se llenan de ese clima enrarecido que se percibe en la molestia de los gestos de los personajes, que quieren desconocer la hediondez del asunto en el que se han sumergido, y en la que solo algunos “elegidos”, los más valiente acaso, reconocen al ser cuestionados. Arthur Edens, el personaje de Tom Wilkinson, es el detonante de este llamado a la razón, y también el que obliga a la gran industria a accionar sus palancas y métodos más oscuros. Hay que destacar, aquí, que Wilkinson brinda una gran, enorme actuación desde el primer minuto con su impresionante soliloquio, y es secundado efectivamente por Tilda Swinton, George Clooney y un elenco que en general demuestra un muy buen nivel. Razón por la que los tres mencionados tienen sendas nominaciones al Oscar del 2008.

Clayton se mueve en ese nivel, pero no descuida la acción en pantalla. La cinta traslada un drama judicial -como en Erin Brockovich, El Informante o Tierra Fría (North Country)- al terreno del lobby y le otorga coordenadas de thriller, aun a costa de jugar en la ficción con el cliché del omnisciente accionar de la corporación capaz de intimidar, robar o matar para conseguir sus objetivos. Las disquisiciones sobre si esto sucede fuera de la pantalla se quedan al margen de estos apuntes, siendo aquel estereotipo una de sus flaquezas.

Michael Clayton (2007)

Otra, acaso, el filme pierde fuerza en su última parte explicativa y reiterativa sobre el flashback que prologa la película. Ahí acusa la fórmula de victoria legal, en el clímax, en el que Clayton, después de mostrarse perdedor perdido durante todo el metraje, por primera vez hace su trabajo, saca las garras, y gana su batalla sobre los descuentos, casi en los créditos. Solo ahí se delatan (y relamen) las ideas liberales y reivindicatorias que reconocemos en las firmas del guión (Gilroy) y la producción (Clooney, Minghella, Pollack, Soderbergh), que en el resto de la cinta abandonan “el tener que acusar y denunciar”, y se concentran en la persona, en el lacayo de ese sicópata llamado Corporación.

¿Qué diremos para finalizar? Filme de polisemias y polivalencias, prisma de catalejo que deja ver distintas formas, que camina por el sendero del thriller y de la pregunta deontológica, rara avis de la cartelera, que no habría que dejar pasar por alto.

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5 comentarios

  1. FRED
    8 de Febrero de 2008 at 14:45 — Responder

    En ningun pasaje de la pelicula se muestra a Michael Clayton como un “maton”, tal y como el señor Prieto lo describe. En todo caso, ¿cuál es la connotación que quiso darle al usar ese adjetivo?
    Por lo demas, noto una mejora en las criticas en general.
    Felicidades por la pagina!Es un gusto ver como la estan actualizando permanentemente; todo un lujo encontrarse con algo asi, comparándola con otras paginas de cine.

  2. FRED
    8 de Febrero de 2008 at 14:47 — Responder

    Me olvidaba:

    Cuando la critica de Cloverfield?

    En mi opinion, una pelicula notable.

  3. Antolín Prieto
    8 de Febrero de 2008 at 17:09 — Responder

    Fred, es cierto que la película no lo muestra como un matón, pero si lo insinúa como tal, para resolver los problemas. La connotación es la de alguien que intimida, no necesariamente que muestra fuerza física.

    Por otro lado, gracias por las felicitaciones, seguiremos esforzándonos por aquí.

    Lo de Cloverfield, veremos quien se anima a comentarla. En lo personal, me parece interesante por un monton de temas extra cinematográficos. La cinta es un divertimente en general.

  4. […] saboreado las mieles del éxito recién con el oscar que obtuvo este año por su participación en Michael Clayton. Hay que destacar también que esta experimentada participante de proyectos alternativos y […]

  5. […] juntos pero en circunstancias un tanto distintas. Duplicity -dirigida por el celebrado Tony Gilroy (Michael Clayton)- nos cuenta las aventuras que pasan dos espías que trabajan para corporaciones rivales y que en […]

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