Paraiso Travel (2007)

Paraiso Travel posterDir. Simon Brand | 110 min. | EEUU – Colombia

Intérpretes: Angelica Blandon (Reina), Raul Castillo (Carlos), Aldemar Correa (Marlon), Margarita Rosa de Francisco (Raquel), Ana de la Reguera (Milagros), Germán Jaramillo (Don Hernan), John Leguizamo (Roger Pena), Chiko Mendez (Guitarrista de Los Simpaticos), Edward Steven Mesa (Rehab Patient), Luis Fernando Munera (Don Pastor)

Estreno en España: 30 de abril del 2009

Paraíso Travel es una particular agencia de viajes colombiana, que por un gran desembolso de dólares procuran que un turista muy especial llegue a su destino, la ciudad de los rascacielos y los sueños hechos realidad, aquel New York, New York que cantaba Liza Minelli. Los responsables se aseguran que las cándidas almas viajeras tengan todas las comodidades a lo largo del trayecto de varios días, con alguna que otra aventurilla a lo reality show, y como en éstos, solo lleguen a la meta los más fuertes. ¿Qué vende Nueva York para los desesperados? Algunos la cercanía, y ciertos lazos continentales, como en el caso latinoamericano. Pero la reciente The Visitor, 2007, Thomas McCarthy, evidenció que se alza en paraíso de otros muchas culturas, bien lejanas, bien distintas. No es este el tema central de la rugosa pero chispeante y pulp Paraíso Travel del colombiano Simon Brand.

Paraiso Travel 01

I love NY

Paraíso Travel es una particular agencia de viajes colombiana, que por un gran desembolso de dólares procuran que un turista muy especial llegue a su destino, la ciudad de los rascacielos y los sueños hechos realidad, aquel New York, New York que cantaba Liza Minelli. Los responsables se aseguran que las cándidas almas viajeras tengan todas las comodidades a lo largo del trayecto de varios días, con alguna que otra aventurilla a lo reality show, y como en éstos, solo lleguen a la meta los más fuertes. Este tipo de agencias forma parte del grupo de lucrativos negocios fruto del resurgimiento de las necesidades de otros mundos, los paraísos urbanos occidentales. Tienen franquicias por algunos continentes desgastados, África especialmente, pero Asía no se queda atrás, ni la parte este de Europa. Las pautas son las mismas, y el sueño permanece inalterable, aunque las condiciones pueden cambiar, dependiendo de las fronteras alfombradas de desierto, agua o asfalto de autopistas.

El mercado de inmigrantes es un mercado sólido y prospero. Lo vimos en Fast Food Nation 2006, Richard Linklater, la industria cárnica sustentada por la globalización y los espaldas mojadas. Ken Loach mostró los dos lados del espejo, primero en Pan y rosas, 2000, con la explotación laboral de inmigrantes indocumentados en Nueva York, y más recientemente En un mundo libre, 2007, con la que descubrimos, aterrados, la cara de los nuevos empresarios, la cara de cualquiera de nosotros?!

Paraiso Travel 02¿Qué vende Nueva York para los desesperados? Algunos la cercanía, y ciertos lazos continentales, como en el caso latinoamericano. Pero la reciente The Visitor, 2007, Thomas McCarthy, evidenció que se alza en paraíso de otros muchas culturas, bien lejanas, bien distintas. No es este el tema central de la rugosa pero chispeante y pulp Paraíso Travel del colombiano Simon Brand. Pero sí es el fondo del lienzo sobre el que dos criaturas, Marlon (sorprendente descubrimiento Aldemar Correa) y Reina (voluptuosa Angelica Blandon), un tanto caprichosas, y desde luego no necesitadas como no sea de sueños de neón, se embarcan en un infernal viaje, en cuyo destino se pierden uno del otro, entre el acero y el cristal de una urbe que les recibe con cáustica frialdad. Pero Marlon no pierde la esperanza de encontrar de nuevo a Reina, y mientras, crea otros lazos más terrenales, de los que poco a poco, andando el camino, irá extrayendo la visión de su ceguera.

Hasta hace bien poco, el cine colombiano nos tenía un poco abandonados. En los años noventa apenas veíamos sus producciones asomar por las pantallas, excepto casos extraordinarios como La estrategia del caracol de Sergio Cabrera. Quizá por su escaso lucimiento internacional las instancias gubernamentales del país decidieron conciliar intereses con la nueva Ley General del Cine, la nº 814, que sin duda, nos permitirá disfrutar de la variopinta experimentación y renovación visual que se está dando en el cine latinoamericano. Lo vimos con Andrés Baiz y su ganadora Satanás, 2007. Llegarán, espero, Al final del espectro, de Juan Felipe Orozco, y Karmma de Orlando Pardo. La primera una incursión del cine colombiano en el terror. Interesante, para variar del siempre recurrido asunto de los carteles y subcultura de los sicarios. Y la segunda una incursión indi-latina (suena goloso) con muy buenas alabanzas.

Pero hay otras; Perro come perro se juntó a Paraiso Travel en su recorrido por festivales durante el pasado año, con un balance más que positivo. Aquella, haciéndose notar en Sundance, y la cinta de Simon Brand, en mil y uno festivales, donde ha llamado siempre la atención, con Premios del público y jurado, entre ellos nuestro 34 Festival de Cine Iberoamericano de Huelva, y el 12 Festival de Cine Español de Málaga.

Paraiso Travel 03

El guionista, escritor, y ahora director, Guillermo Arriaga asegura que es el momento de abordar el tema de la inmigración indocumentada de una manera “más humana”. Pues todo esto va más allá de un asunto de legalidad. Simon Brand, sin mucha experiencia como realizador, ha ido a por todas (las de ganar) con este su segundo largometraje, en el que ha volcado, para más realismo, buenas dosis de vivencias personales, además de adaptar una novela del mismo título de Jorge Franco Ramos (al quién ya adaptaron Rosario Tijeras, 2005, Emilio Maillé). Los personajes respiran una mezcla de naturalidad y centelleante aire escapista en su trazo, donde las necesidades de Marlon son más sentimentales que económicas, en la decisión de emprender aventurera tan peligrosa. Es en el trabajo de los personajes (destaca un más conocido John Leguizamo) donde Brand, a mi entender, se luce sobremanera, además de estructurar un montaje muy correcto. Sin la única y expresa intención de hacer una película de denuncia sobre las condiciones de los inmigrantes ilegales en Nueva York, el realizador ha conseguido, a través del crecimiento y entrada en la edad adulta de un joven colombiano, un coming of age, una aventura muy humana entre los muros de ese cabaret-bufete jurídico que es NY. Pero este trabajo insinúa, también, una reivindicación de territorialidad, de nacionalidad cultural.

Pariso travel es vitalista, mutante y esperanzadora; Es oscura, pero solo a ratos. Nos susurra acerca de la solidaridad entre los tuyos, la gran familia cultural. Lo vive Marlon, cuando perdido en un laberinto extraño acaba en las puertas de un restaurante colombiano, donde hará un alto en su frenética búsqueda de Reina. Colorida, innovadora, videoclichera, Brand nos hace oscilar a buen ritmo, no por nada denota su experiencia en el mundo del videoclip, pues mucho de esa estética envuelve la cinta. Además de acompañarla de una variopinta y jugosa banda sonora.

Una propuesta fresca, absolutamente recomendable, en la que el realizador acciona un sofisticado estilismo de apertura y cierre de los títulos de crédito, en los que vemos las tripas de urbe tan cinéfila siempre. En una combinación equilibrada de optimismo y pesimismo, quizá se le pueda achacar a Brand cierto aire Iñárritu, el arte intencionados de crear para el éxito. Pero, bueno, en eso están todos, o ¿no?

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