Mélanie Laurent, la Shosanna de Tarantino

Mélanie Laurent echada

Así como el notable Hans Landa que compone Christoph Waltz, el coronel alemán de frío y perverso refinamiento, el otro personaje memorable de Inglourious Basterds es Shosanna Dreyfus, la sobreviviente de la matanza de una familia judía en el campo francés que años después es la joven dueña de un cine en París, en el marco de la ocupación nazi. Tarantino encomendó esta criatura cálida, combativa y vengadora a Mélanie Laurent, una belleza del cine galo que, a sus 26 años, ya cuenta con un premio César por Je vais bien, ne t’en fais pas (2006), el filme anterior de Jacques Audiard, que este año ganó en Cannes por Un prophète.

Nació el 21 de febrero de 1983 en la Ciudad Luz, y debutó en el cine en 1999, todavía adolescente, en Un pont entre deux rives, cinta protagonizada por Gérard Depardieu y Carole Bouquet. En los últimos años ha alternado con Isabelle Huppert, Greta Scacchi y Olivier Gourmet en L’amour caché, el conmovedor drama de Alessandro Capone, y ha actuado también en Paris, una comedia romántica de Cédric Klapisch estelarizada por Juliette Binoche. Pero la recreación tarantiniana de la II GM la proyecta, sin duda, hacia las primeras filas del cine internacional. Supo transmitir en Shosanna, en el tono de frescura y espectacularidad características de su autor, el encanto, la tensión y la angustia de una conspiradora secreta y autosuficiente que, mientras coquetea con el poderoso enemigo, planea su exterminio, entre butacas y rollos de cine, los inflamables de antaño. Desde ya, Mélanie constituye una de las grandes presencias de la filmografía del realizador de Tennessee.

Actualmente, está en proceso La Rafle, de la directora Roselyne Bosch , una nueva reconstrucción de época que, al lado de Jean Reno como un médico judío, devuelve a Mélanie a un pasaje de la ocupación nazi. Encarna a una enfermera de la Cruz Roja, en el marco de la detención de 13 mil judíos en la capital francesa en 1942, de los cuales el relato se centra en tres familias destinadas a la deportación. El presupuesto es de unos 20 millones de euros.

Mélanie Laurent basterd

Mélanie Laurent cama

Mélanie Laurent posando

Mélanie Laurent blanco

Extra: Galería de fotos.

Artículo anterior
Alejandro Jodorowsky revive el proyecto de "Abel Cain"
Artículo siguiente
"El otro cine español" en Cayetano Heredia

6 comentarios

  1. Eduardo
    2 de Noviembre de 2009 at 1:01 — Responder

    Yo me enamoré de ella

  2. lagdesang
    2 de Noviembre de 2009 at 16:59 — Responder

    un precioso angelito

  3. Rodrigo
    3 de Noviembre de 2009 at 7:13 — Responder

    El elenco europeo de Inglorious es simplememnte intachable!

  4. 9 de Noviembre de 2009 at 4:27 — Responder

    Será linda y todo, pero hablando de actuación, en Bastardos sin gloria lamentablemente no le creí. Por el contrario, quedé maravillada y muerta de miedo y también llena de rabia con el personaje que interpretó *Christoph Waltz. ¡Qué tipo! Se le odia, se le quiere y se le admira :)

    *Corrección :)

  5. 17 de Noviembre de 2009 at 12:45 — Responder

    Quentin Tarantino es al cine lo que el Loco Marcelo Bielsa al fútbol: un enfermo total. Y es que el quijadón de Knoxville no es un cineasta cualquiera. Sus películas son arrebatados collages de erudición cinéfila, cultura popular y melomanía desatada, plagados de personajes memorables. El último de ellos: el Coronel SS Hans Landa (Christoph Waltz), amo y señor de la función en Inglourious Basterds, quien eclipsa sin discusión alguna al popularísimo Brad Pitt, a la bella Diane Kruger y a toditito el cast del film. Con una sola excepción (para mí): Melanie Laurent, quien interpreta a Shoshanna Dreyfuss, única sobreviviente de la razzia que el carismático cazajudíos Landa desata en el primer capítulo de la película, y que al igual que Uma Thurman en Kill Bill, alcanza su venganza en el último.

    Sé que mi juicio no es imparcial. Sé que si la tuviera frente a frente sería capaz de cantarle vale más que mi vida tu hermosura*. Sé que me impactó desde que la ví, cambiando las letras en la marquesina de su cine y desairando al acartonado y patriótico héroe nazi Fredrick Zoller (Daniel Brühl, el de Goodbye Lenin). Y sé que me enamoré cual becerro de la luna cuando reapareció sentada en un café, en boina y mangas de camisa, acompañando su lectura con un cigarro y una copa de vino y volviéndolo a chotear (por lo menos al inicio, antes de que se enterara quién era y… vean la película).

    Luego de googlearla hasta el hartazgo, supe que también escribe y dirige sus propios films. Una razón más para adorarla. Me enteré también que está con Damien Rice**. No importa. Ya se aburrirá de él.

    * Verso de La rosa del pantano, clásico de Los Embajadores Criollos, máximos exponentes del criollismo lacrimógeno.
    ** Cantautor irlandés. Su tema The Blower’s Daughter abre y cierra el film Closer, de Mike Nichols. La canción me gusta. Él, obviamente no.

  6. 13 de Febrero de 2010 at 23:26 — Responder

    DEFINITIVAMENTE ME QEDE ATONITO ANTE LA FRIA Y GLACIAL BELLEZA DE MELANIE LAURENT.. CREOQ SU PERSONAJE OPACA AL DE DIANE KRUGERQ KIEN LA NOTO BASTANTE DURA Y RIGIDA… SHOSHANNA DEFINITIVAMENTE ES UN TIPICO PERSONAJE DE TARANTINO SU ANGEL VENGADOR Q ESPERA SU MOMENTO…. MELANIE LAURENT DEBERIA ESTAR YA EN EL CENIT DE LA MECA DEL CINE X SU BELLEZA EXCEPCIONAL . UNA VERDADERA SILFIDE DE LA GALIA

Déjanos tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*

Back
COMPARTIR

Mélanie Laurent, la Shosanna de Tarantino