Satoshi Kon, predicador de sueños

Las películas de Satoshi Kon vuelven estéril la discusión si el anime es arte o no. Entrañables, nos cuentan historias fascinantes con sobria audacia, donde la bizarría y la psicología perversa se amalgaman en cotidianos ambientes. Así nacería **Perfect Blue**, comprobando que el thriller y la animación no se contradicen sino que desde polos opuestos pueden conversar. Lo que sigue de su obra es Historia del cine japonés. Doce años después de ese primer hito, un 24 de agosto, amanecimos de luto: a la noche anterior, un cáncer fulminante acabó con la vida de 47 años de Satoshi Kon. Desde ese momento, los sueños perdieron a un predicador.

Como Satoshi Kon, pocos pueden ufanarse de haber sido artistas dentro del establishment japonés, mercado explotador a gran escala de ídolos pop y de refritos añejos. Contrario a la característica de esos ídolos teñidos de rubio y precarios angloparlantes, paseaba su imagen de samurái intelectual, con frente amplia y grandes gafas telescópicas. Fue él desde siempre un outsider dentro de la industria, pues toda su obra la produjo la mercachifle MADHOUSE, mas nunca aplicó a la simpleza de los géneros. Casi paralelamente a su debut en cines, el citado estudio estrenó en TV la niñería de Sakura Card Captors. El cine anime recién se recuperaba de la resaca cyberpunk de Ghost in the Shell; por su parte, la TV del fenómeno Evangelion. El mercado estaba agitado.

Desgarrando ídolos pop

Pese a tal parafernalia vendedora, Kon se mantuvo imperturbable en la isla de creación que fue su propio cerebro. Insolente, a finales de los noventas, cogió los estereotipos de la animación japonesa para amasarlos a su licencioso imaginario, donde lo realista, lo fantástico y lo onírico se entienden para forjar delirios disfrutables en forma de narraciones. Perfect Blue es la primera muestra de ese desequilibrio coherente, asimismo de su rechazo al ambiente otaku del que nunca quiso ser parte.

La protagonista es Mima, una pop idol con aspiraciones actorales, quien soportará acosos y vejámenes varios en pos de su objetivo artístico. “La escena de la violación” es una de las mejores logradas con sexo explícito del cine japonés, que carga con todo el conflicto existencial del personaje. La exposición de su sexo, la venta de “sus carnes”, será el punto de partida para su profesionalización. A la mala, Satoshi le dice a los otakus que ser artista no es juego de niños. De lo contrario, serán desollados.

Su homenaje al cine japonés

Después de desfogar su morbo con una trama intrincada además de perversa, en 2001, haría Millenium Actress, cuyo fondo es su sentida veneración al cine japonés del pasado. Cuenta sobre la filmación de un documental de memorias de la otrora actriz más importante del cine nipón, propiciando así las reminiscencias en conjunto -entiéndase la (con)fusión de realidad y ficción que siempre ejecutó de variadas maneras-. Nostálgicamente, revisa películas de épocas feudales que refieren a las de samuráis de Akira Kurosawa, pasando por las de entreguerras de Masaki Kobayashi, especialmente a su trilogía La Condición Humana (1959-1961). Antes que cineasta, fue Kon un cinéfilo de ala dura, logrando registrarlo en su segundo opus.

Pero eso es sólo la semblanza de Millenium Actress. Su reflexión habla del desencanto al amor y de cómo la vida es un rodaje permanente con final infeliz. Para esto, dejaría de lado los efectos de suspenso de su ópera prima para concentrarse en la desesperanza, como intuyendo que algo andaba mal consigo.

Tokyo Godfathers

Navidad de indigentes

Una paradoja: la vida como ciclos circulares, repetitivos. Acaso no importa nuestro estrato social, será nuestra condición humana la que nos induzca al limbo. Satoshi Kon es risueño de gesto, pero amargo de pensamiento. Sus películas son divertidas y conmovedoras, asimismo agrias en lo que postulan. Tokyo Godfathers (2003) pudo ser su testamento, pero el tiempo no lo quiso sino hasta la entrega de su obra definitiva.

Esta película se ambienta en fechas navideñas, marco idóneo para tratar Los Grandes Temas. Narra los desvaríos de tres indigentes, de diferentes edades y procedencias, en el cuidado de un bebé que encuentran abandonado en un depósito. En la peregrinación por encontrar a los padres de la niña, sabremos que ellos son tan desdichados como la criatura abandonada. Es acaso una road movie recorrida a pie, que nos amplía el panorama sobre la poca suerte de sus personajes. La Navidad desde los sufridos suburbios de un Tokio inclemente. Tres años después llevaría la ensoñación a nivel máster.

Alucinación pura

Es Paprika la película más vista de Kon en círculos cinéfilos. Y no podría ser de otra manera, pues, tuvo su premier mundial en el Festival de Venecia en 2006. Con Tokyo Godfathers, el japonés prácticamente abolió sus piruetas visuales que tanto sorprendieron en Perfect Blue, las mismas que ocho años después regresarían en forma alegórica, festejando a los sueños como el escape definitivo a la monotonía de la vida, empero serían puertas falsas hacia la locura. En Paprika, su película última, los sueños son festivos y pintorescos, aún así peligrosos por su naturaleza desopilante que confunde la realidad con la ficción más alucinante.

La protagonista, que da nombre al filme, es una terapeuta que opera dentro de los sueños de sus pacientes. Ella devendrá de doctora a detective a la vez que la trama se devanea entre el thriller corporativo y el sci-fi de aventuras. Es, sin dudas, la mejor y más completa película de su autor. Un disfrute visual, lleno de colorinche y de miedos latentes. Aunque divertida es también su más aterradora historia, ya que se vale de la condición surreal de las alucinaciones para decantarlas a versiones apocalípticas de la destrucción. Paprika es épica en su fantasía.

Ella, de Franscico Lombardi
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7 comentarios

  1. jorge
    14 de Septiembre de 2010 at 21:46 — Responder

    muy recomendable el dvd de Paprika, con entrevistas al autor del libro en el cual se basa la película, y al mismo Kon.

    • Alex
      21 de Septiembre de 2010 at 18:50 — Responder

      estoy muy interesado en comprar el DVD de esta pelicula, si alguien lo tiene en venta o conoce a alguien que lo venda me pasa la voz a pulp_fiction94@hotmail.com

  2. Alex
    21 de Septiembre de 2010 at 18:52 — Responder

    estoy muy interesado en comprar el DVD de Paprika, si alguien lo tiene en venta o conoce a alguien que lo venda me pasa la voz a pulp_fiction94@hotmail.com

  3. […] no importa nuestro estrato social, será nuestra condición humana la que nos induzca al limbo. Satoshi Kon es risueño de gesto, pero amargo de pensamiento. Sus filmes son divertidos y conmovedores, […]

  4. 24 de Septiembre de 2010 at 19:11 — Responder

    Buen blog: rompelapinata.blogspot.com

  5. Hibari D' Lombell
    25 de Septiembre de 2010 at 0:07 — Responder

    Esto esta mas q genial , a mi la pelicula q mas me encanto fue PERFECT BLUE…
    simplemente fantastica..

    Saludos!!

  6. […] John Campos revisó la carrera de Satoshi Kon a los pocos meses de su […]

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