Harry Potter y las reliquias de la muerte I (2010)

Larga despedida sin lágrimas

Harry Potter y las Reliquias de la Muerte: Parte I

Apenas recuerdo la primera, y única, película que vi de franquicia tan ventajosa económicamente, a través de lo escrito y lo visual, sobre un niño inglés muy particular, inconfundible con sus gafitas redondas de miope. Harry Potter, cuyas primeras e imaginativas ideas surgidas de la necesidad, la investigación y el estudio de una sola persona, J. K. Rowling, se han convertido en una industria ventajosa, hija de productores, que casi podríamos decir dió pie a la moda de las sagas. Un mundo paralelo el de Harry Potter, en cuyos últimos capítulos, si acaso con algún término o palabro habrá contribuido su autora, ahora rodeada de un sinfín de “ayudantes”.

En todo caso HP es ya un producto pensado desde la industria del cine y merchandising, más que la industria editorial. Todos aquellos pequeños y pequeñas que han crecido con Harry, comienzan a entrar en la recta final, la de una adolescencia que parece venir con ínfulas góticas y oscuras. Y como estamos en la era de la copia, la última entrega de la saga, tocho dividido en dos películas, (una estrenada estas navidades, Harry Potter y las reliquias de la muerte, 1ª parte, y una segunda parte que se estrenará en el verano de 2011), no es inmune a las influencias y copia las tendencias de sus compañeras de fatigas: La trilogía: El señor de los anillos; la múltiple saga de Crepúsculo; Jóvenes ocultos; El circo de los extraños; etc, etc.

Así, y sin haber visto las adaptaciones intermedias, encuentro una gran diferencia entre la primera, “Harry Potter y la piedra filosofal”, de Chris Columbus, más vivaz, prometedora, y curiosa entrega, con esta última, trece años después, dirigida por David Yates, responsable de las dos anteriores, un realizador de televisión un tanto marcado por el hiperrealismo, que bien podía haber dejado más huella autoral al finiquitar esta larga franquicia.

Estamos pues ante otra marca de los tiempos, la tendencia visual a la oscura servidumbre de las sombras, demonios, y demás criaturas, un producto marcadamente adolescente, por lo que los más peques de la familia van a sufrir cierto sopor, y quizás algo de miedo, frente a los seres y personajes variopintos que conforman el equipo del eterno malo, Lord Voldemort. Hay que reconocerle a esta entrega, y por consiguiente a la próxima, que goza de un atractivo espectáculo visual, puesta en escena hechicera con estética tenebrosa, a la que sin embargo le falta cierto dinamismo y ritmo más equilibrado, cortadas bruscamente las escenas por los viajes a través de curvas espaciales que les depositan en diferentes paisajes, todos ellos hermosos en su desolación, (a tener en cuenta la dirección fotográfica de Eduardo Serra).

Sin destacar la actuación de los tres chavales protagonistas, a Daniel Radcliffe le va costar quitarse el disfraz, es destacable en todo caso la correcta y más trabajada Emma Watson como Hermione, podemos deleitarnos a placer en la presencia de los secundarios de lujo que han participado, para ellos una diversión bien remunerada, en la saga al completo. Ahí están Ralph Fiennes, Helena Bonham Carter, Tom Felton, Bill Nighy, John Hurt, Alan Rickman, Bonnie Wright, Fiona Shaw, Peter Mullan, (el reciente ganador del Festival de cine de San Sebastián), Rhys Ifans, o Brendan Gleeson. Un plantel británico exquisito, con el que los mayores podemos recrearnos al tiempo que nuestros pequeños ven como los amigos de Harry se transforman en varios Harrys, o como Hermione saca de su pequeño bolsito de tela items de todo tipo, hasta una tienda de campaña, o como no son vistos en el bosque por los carroñeros gracias a la protección invisible, o como la enorme víbora se come la cámara en la reunión de los secuaces de Lord Voldemort, relamerse con la escenografía del Ministerio de la Magia, la captura de la luz con una especie de linterna por parte de Ron, o esa deliciosa intromisión de un corto de animación sobre la fábula de los tres hermanos, que dan la clave de la búsqueda incesante de los tres amigos para acabar con los horrocruxes.

Un entretenimiento adolescente apropiado para estas fechas navideñas, producto que llega a su final, un final convenientemente partido en dos.

Harry Potter y las reliquias de la muerteHarry Potter and the Deathly Hallows: Part 1. Dir. Dirección: David Yates | 148 mins | Reino Unido.

Intérpretes: Daniel Radcliffe (Harry Potter), Rupert Grint (Ron Weasley), Emma Watson (Hermione Granger), Ralph Fiennes (lord Voldemort), Michael Gambon (Albus Dumbledore), Bill Nighy (Rufus), John Hurt (Sr. Ollivander), Rhys Ifans (Xenophilius), Helena Bonham Carter (Bellatrix Lestrange), Robbie Coltrane (Rubeus Hagrid), Imelda Staunton (Dolores Umbridge), Jason Isaacs (Lucius Malfoy), Miranda Richardson (Rita Skeeter), Alan Rickman (Severus Snape), Maggie Smith (Minerva McGonagall), Brendan Gleeson (Alastor ‘Ojoloco’ Moody), Timothy Spall (Peter Pettigrew), David Thewlis (Remus Lupin), Julie Walters (Sra. Weasley), Tom Felton (Draco Malfoy),
Guión: Steve Kloves; basado en la novela de J.K. Rowling.

Estreno en Perú: 18 de noviembre de 2010.
Estreno en España: 19 de noviembre de 2010.

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2 comentarios

  1. […] James McAvoy (X Men: Day of the future past) y Daniel Radcliffe (archiconocido por la saga de Harry Potter), quienes interpretaran al científico Frankenstein y su fiel ayudante Igor, […]

  2. […] de la Muerte’ lograron valerse por sí solas sin sentirse incompletas, pues si bien la Parte 1 le preparó el camino a la batalla final, también nos entregó varias escenas para el recuerdo (la […]

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