El cisne negro (2010)

Black Swan

Lo bueno: ¿Qué puede ser más apoteósico y grandilocuente que el climax de “El lago de los cines”? Un Tchaikovsky by Clint Mansell. Es el compositor predilecto de Aronofsky, ha firmado todas su bandas sonoras, desde la primitiva y experimental PI hasta esta revisión en estupefacientes de la obra del clásico compositor ruso. Clint le asegura a Darren un score a la altura de las circunstancias, considerando que en este caso la música juega un rol clave en la narración de la historia, es una presencia constante y palpable. Mansell toma el clásico, y lo reformatea para vestirla acorde con esta bailarina de una compañía de ballet de nuestros días. Escuchen ustedes.

Lo malo: Aronofsky over the top, mal. Demasiado es demasiado, Darren. Ya parecías haber domado esos demonios tuyos en The Wrestler, tu obra maestra, pero en este Cisne los dejas volar nuevamente, libres y sin pudor. Solo puede existir un Requiem for a Dream, y tú lo sabes. Te defendí entonces, y lo seguiré haciendo, pero no vuelvas a los mismos efectismos. No lo necesitas.

Lo esperable: Las obsesiones de Aronofsky. La búsqueda de la perfección, la belleza última, la fórmula mágica que explique toda creación, el elixir de la vida eterna. Una búsqueda dolorosa, enfermiza, que dejará muertos y heridos, pero una búsqueda necesaria al fin. Así lo exige una vida monótona y cuadriculada que necesita esa dosis de drogas y sexo para despabilarse, sin medir consecuencias. Los excesos llegarán siempre y ahí estará la madre sobreprotectora para hacértelo notar. La que te corta las uñas, las alas, para no dejarte volar del nido. La que secretamente te envidia y extraña su juventud. La que quiere volver a vivir, a sentir, esta vez a través de sus hijos.

Lo mejor: Los primeros momentos, de presentación, donde conocemos al personaje y su mundo. Es The Wrestler en tutu. El esfuerzo y el rigor de las bailarinas, sus músculos tensionados, sus pies haciendo increíbles flexiones, me recuerda al “The Ram” de Mickey Rourke, rompiéndose los huesos por puro placer y cerrando los puños antes de cada show. Aquí también está lo mejor de Black Swan: La cámara al hombro que persigue a Nina, como perseguía a Randy, en la intimidad de su habitación, o afuera, en las calles, en el metro, durante los duros entrenamientos.

Una Natalie Portman con la cara lavada mirándose al espejo, preguntándose cómo ser perfecta. Esa es Nina. Gran trabajo físico de Portman, mucho rigor, mucho sudor. Todas esas recriminaciones que hace el personaje de Vincent Cassel a Nina, su incapacidad para saltar del frágil y bello cisne blanco, al siniestro y seductor cisne negro, esas mismas carencias las podemos encontrar en la propia Nati. Y quizá por eso mismo haya sido la actriz perfecta para este papel. Como Nina, Nati puede hacer fácilmente y sin esfuerzo una perfecta y linda veinteañera retozando en sus calzones de algodón, pero tiene muchos problemas para lograr seducir a su presa cuando así lo exige el guion. Y cuando lo intenta, se le siente forzada, fingida. Algo que su alter ego, la libidinosa Mila Kunis, logra con una mirada, un guiño, un roce.

Lo peor: El CGI. Por dios, el CGI del mal. Estaba claro que la premisa de la historia es la transformación, y lo dolorosa y traumática que esta puede ser para alguien como Nina. Pero esos efectos dignos del peor Narnia, esas patas de gallo (literalmente), esas plumas al vuelo, están de más. Ese es el Aronofsky pasado de vueltas que ya no queremos ver.
El cliché del artista francés explosivo y seductor también llega a ser molesto, Vincent Cassel tiene que evitar ese typecasting hollywoodense.

Entenderé a los que lleguen a odiar esta película. Supongo que estarán entre los que nunca se pudieron tragar ningún Aronofsky. No es mi caso, y no voy a decir que Black Swan me ha decepcionado. Sé lo que puede ofrecer Aronofsky, y así, uno va preparado al cine, para lo bueno y lo malo. Dicen que las comparaciones son odiosas, y sin embargo las hacemos todos los días. Aquí va una más: prefiero The Wrestler, es mejor, mucho mejor. Sigue siendo insuperable, quizá sea el verdadero punto de madurez de Darren. Un real indie film that made it.

Este Cisne, en cambio, es más convencional, más explicativa, más efectista. Y lo tiene todo de cara al Oscar: el rostro bonito y popular, de creciente prestigio entre sus pares, y lo más importante para la Academia, un personaje que lucha, llora, sufre, sangra, se cae, renace, y brilla hermosa en un final grandioso, bigger than life. Aplausos. Denle la estatuilla a Nati. Esta película fue hecha para eso, y eso, lo hace muy bien.

El cisne negro Black Swan. Dir. Darren Aronofsky | 110 min. | EE.UU.

Intérpretes: Natalie Portman (Nina), Vincent Cassel (Thomas Leroy), Mila Kunis (Lily), Barbara Hershey (Erica), Winona Ryder (Beth).

Guion: Mark Heyman, Andres Heinz y John McLaughlin; basado en un argumento de Andres Heinz.
Música: Clint Mansell.

Estreno en Perú: 3 de febrero de 2011
Estreno en España: 18 de febrero de 2011

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12 comentarios

  1. Anónimo
    3 de Febrero de 2011 at 22:58 — Responder

    Hola, acabo de leer su crítica, la verdad por pedazos, traté de terminarla, no pude, esperable encontrar esa parte de, lo malo y lo peor, esperable de una crítica vaga, mil disculpas, pero, estoy en desacuerdo con ud. Tampoco es q yo mitifique la película, pero, por favor!!!!, un poco de humildad, es una gran película, a ver si alguna vez hace el esfuerzo de escribir una gran crítica…
    gracias

    • Anónimo
      13 de Febrero de 2011 at 21:03 — Responder

      Sorprendentemente de acuerdo con el comentario. Tanto en que es una buena peli como en no poder tragar los subjetivismos desmedidos (y desmadrados) de quien no distingue gustos y opinión de calidad.

  2. Angel Azul
    4 de Febrero de 2011 at 21:58 — Responder

    Sinceramente, pienso que los cineastas deberian ventilar un poco sus cerebros antes de seguir filmando hasta el cansancio, una historia u obra teatral clásica que vivirá por si sola, agregándole siempre los mismos condimentos de, sexo y violencia… Hasta cuando? Y por si esto fuera poco, los efectos especiales y el Photo Shop en abundancia, hacen que el espectador comience a mirar el cielorraso de la sala, a la persona que está sentada a nuestro lado o a algo peor aun.. nuestro reloj!!!!
    Por favor!!!! Ideas nuevas para el Séptimo Arte, que en realidad tan sólo por haber creado “Lo que el viento se llevó” en 1938, ya merece mejores directores y escritores… Gracias… Angel

    • Rodrigo
      Rodrigo
      4 de Febrero de 2011 at 23:48 — Responder

      Hay camionadas de peliculas mejores que Lo que el Viento se llevo. Hay + de 7 decadas de diferencia

      • Anónimo
        13 de Febrero de 2011 at 21:04 — Responder

        Coincido. Usar de paradigma del cine a “Lo que el viento se llevó” es una sandez.

  3. XaNCuDo
    4 de Febrero de 2011 at 22:18 — Responder

    Tengo la impresión de que los únicos que podrían llegar a odiar esta película son 2 tipos de personas: Los de por sí insensibles, y en ese caso indignos de mayor mención, y los pseudocinefiloscriticos de cine snobs, quienes cada vez más aumentan como plaga. Esa supuesta seguridad de ser dueños de la verdad por lo general encubre una necesidad fálica, pero ese es otro tema. Efectista? Sabías que no todas las películas tienen que ser La Cienaga verdad? Imagino a todos esos críticos delirantes hasta las lágrimas de felicidad viendo La Hamaca Paraguaya una vez tras otra. Sabes que es efectista? tu crítica. A quien pretendes impresionar con esos terminos anglos? de que va esa separación al estilo lo bueno, lo malo y lo feo? Quien te ha dado permiso para decirle Nati a Natalie Portman? y has insinuado que ella no puede ser seductora sin parecer fingida? cómo te atreves… Fuiiira! Ya en serio, a mi me pareció una muy buena película. Tal vez como un retrato de la represíon sexual y el traspaso hacia la oscuridad de si mismo, la trama de los personajes funciona como un paralelo a la misma historia del ballet y probablemente hayan más lecturas sin contar los temas comunes a todas las obras de Aronofsky. Tu gusto por The Wrestler es eso, una cuestion de gusto (Calculo que te va lo minimalista). Sin embargo creo que hay gente que puede preferir ésta y no por ello tiene menos razón.

  4. […] presencia de Kunis, que derrocha tanta o más fuerza y sensualidad que Portman. Por ello, coincido con Laslo en que la actriz tiene la misma dificultad para ser Nina que ésta para ser el cisne que se […]

  5. 8 de Febrero de 2011 at 10:38 — Responder

    “El Cisne Negro” es un espectáculo fascinante, sobre todo por la comprometida actuación de Natalie Portman. Sin embargo, Aronofsky pierde el control de su propia creación. Crea una atmósfera supuestamente terrorífica, deliberadamente confusa y ambigua, que termina contaminando con petróleo las plumas del cisne.

  6. Acqua
    15 de Febrero de 2011 at 12:15 — Responder

    Qué crítica pedante la tuya, eh? Por favor… Ni siquiera dan ganas de discutirte…

    • Anonimado
      17 de Febrero de 2011 at 1:46 — Responder

      Ídem.

  7. fernanda
    11 de Marzo de 2011 at 22:39 — Responder

    Pone más cabeza el otro comentario de esta película de beteta. =))

  8. estefania
    27 de Marzo de 2011 at 15:12 — Responder

    me parece una excelente pelicula me siento como nina somos casi iguales me encanta la parte de la discoteca

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