“El inca, la boba y el hijo del ladrón”: entrevista con el director Ronnie Temoche

Ronnie Temoche, director de El inca, la boba y el hijo del ladrón
Ronnie Temoche, director de la película peruana en estreno.

Una nueva película peruana está de estreno. El inca, la boba y el hijo del ladrón ya se había presentado semanas atrás en el Festival de Lima, y el pasado jueves 1 de setiembre llegó finalmente a las salas comerciales de Lima.

Conversamos entonces con su director, Ronnie Temoche, reconocido guionista y cineasta, quien luego de mucho batallar, y tras varios años empujando este proyecto ve por fin su película en la pantalla grande. La productora de la película -y esposa de Ronnie- Verónica Oliart, lo describe así en una entrevista que le hiciera Héctor Gálvez en el 2007:

El ha pertenecido a la primera asociación de cineastas, quienes sacaron las primeras leyes de apoyo al cine, ha compartido con muchos el combate fuerte por la ley de cine. Comenzó como iluminador con “Chicho” Durant, me parece que en Malabrigo, también en La fuga del Chacal y para varias películas de Inca Cine. Después se fue a La Habana a seguir unos cursos técnicos que dictaba el ICAIC y también hizo un par de talleres de la escuela de Cine. Posteriormente llevó un taller de escritura de guión en Quito con Jean-Claude Carrière y el primer guión que escribió fue Todos somos estrellas para Felipe Degregori.

Vayan a ver la película, estos son los horarios de proyección. Y luego pasen a leer esta entrevista con el director:

Ronnie, ¿cómo llegaste a estos tres personajes, y a sus respectivas historias? ¿Cuál es el origen de ellos, y de tu pelicula en conjunto?
De niño, tuve un tiempo de vecino a un cachascanista que se sentaba sin camisa en la puerta de su casa a ver cómo jugábamos pelota en la pista. Era misterioso, jamás nos dirigía la palabra. Años después, esbocé un argumento con un cachascanista acabado que era tentado por unos ladronzuelos a usar su fuerza bruta en un asalto.
En otro momento, después de escribir “Todos somos estrellas”, intenté una adaptación de Madame Bovary; quería hacer una historia de amor, intensa y tosca, en un medio áspero y difícil como frecuentemente se presenta el Perú. Pero nunca estuve satisfecho con el final (algún día tal vez regrese a ello). Cuando al fin pude armar un proyecto propio para presentarme a Conacine, estaba de buen ánimo y escribí una comedia inspirada en los maestros Berlanga y Monicelli, pero perdí. Intentando corregir este guion, encontré la idea del hijo del ladrón y eso me disparó a otro historia. Cuando me di cuenta que estos tres personajes eran muy similares los junté en una misma película. Los tres eran seres arrinconados y esa marginalidad especial los individualizaba, los hacía únicos: eran los protagonistas; no tenían nada como medio Perú, pero eran mis héroes.
En uno de mis esquemas, los tres personajes eran facetas del amor en uno solo: el amor romántico de la juventud, el de la espera del primer hijo, el de la compañía en la vejez. Y cuando encontré que el personaje de lucha de mi cachascanista era “El Inca”, entonces todo se hizo sólido a mis ojos. Luego, al reparar que tenía entre manos un Inca forzudo con carpa circense y todo, un sepulturero en medio del cementerio, un desierto, una huaca, burros, etc., vi el conjunto como un cuadro de Chagall y orienté todo hacia ese tono de fábula ruda que la película finalmente tiene.

Ronnie Temoche
Ronnie dirigiendo a los actores Flor Quesada, 'la boba', y Oscar Beltrán.

El cásting destaca por presentar rostros nuevos, muy precisos para sus respectivos personajes, en especial “El Inca”, y “La boba”. ¿Cómo fue ese proceso de seleccion?
Fue un trabajo largo y precioso. La productora en persona (Verónica Oliart) diseñó y dirigió ese proceso. Se entrevistó, grabó y probó a cientos de personas. Se fue a colegios, municipalidades, parroquias, academias de baile, de canto, etc. Teníamos planificado seleccionar a los mejores candidatos y darles un taller intensivo de actuación (cosa que hizo con gran inteligencia Rebeca Ráez). Lo que más nos atemorizaba era el personaje del Inca, porque formar, para que actuara, una persona mayor sin ninguna experiencia previa nos parecía demasiado arriesgado. Pero, cosa curiosa, justamente su personaje era el más difícil de conseguir entre los actores profesionales. Es paradójico que en nuestro medio haya pocos actores de esa edad y contextura que puedan representar a un Inca. Buscamos actores en provincias y hasta en Bolivia. Felizmente apareció Carlos Cubas, que hizo un trabajo magnífico. Flor Quesada, “la boba”, ha hecho un personaje inolvidable y Manuel Baca, aún escolar cuando filmó la película, es ahora un estudiante de arte dramático.

La cinta se ubica en una Lima y en otros pueblos que no tienen una referencia espacial concreta. Es decir, sabemos que es Piura, pero bien podria ser Ica o Lambayeque. Solo queda clara la diferenciación entre urbe (Lima) y zona rural. ¿Esta construcción del espacio fue algo intencional?
Por supuesto. El espacio que construí en la película es simplemente el espacio que necesitaba para su historia. Necesitaba un pueblo, un desierto alrededor y una ciudad. Filmé en Piura, pero hubiera podido ser en Ica o Lambayeque. Por eso no se menciona el nombre de Piura, por ejemplo. Si se quiere ver un retrato del Perú en la película, se trataría de un retrato de otra índole, de sentimientos, ideas, estados de ánimo y emociones, no de geografía. Geográficamente el Perú es infinito. Y, por supuesto, no hay película alguna, que lo pueda contener.

La pelicula parece tener referentes visuales y narrativos propios de finales de los años 80. Nos recordaba sobre todo a “Caidos del cielo”, también a “Maruja en el infierno” y “Todos somos estrellas”. ¿Hay alguna intención de homenajear o mostrar las influencias de aquel cine o de esa época?
No sabría como homenajear el cine de una época (y menos del cine peruano que no se bien qué “épocas” tendría). Sólo podría homenajear el cine que me gusta y ha dejado huella en mí. Para darles un ejemplo de mis referencias y homenajes particulares, para el personaje del Inca, juguetee con el monstruo de “Frankenstein” de Whale; para la Boba, con la rubia de “Amores de una rubia” de Milos Forman y para el Hijo del ladrón, con el “Oliver Twist” de David Lean (la mejor adaptación que se haya hecho de este Dickens, que las conozco todas).

Se sabe que les tomó mucho tiempo en terminar esta película. ¿Cuáles fueron los problemas que se encontraron en el camino? ¿Qué sienten que han aprendido luego de esta larga experiencia?
Los problemas de hacer una película son de toda índole. Los propios de hacer cine en un país donde este no es industria y los propios del subdesarrollo (no te dan un permiso en el plazo estipulado, etc.). Me aburriría enumerarlos y no me gusta quejarme, ni soporto a los que se quejan. Si hago esto es porque quiero. Si el dinero es poco, la planificación, la paciencia y la vigilancia de cada aspecto (grande o pequeño) de la producción y la filmación deben multiplicarse. Ya sabía todo esto cuando me metí a hacer la película, conozco el medio, pero amo el cine y hago lo que haya que hacer para filmar en mi país.

¿Como fue el trabajo con tu equipo tecnico? Vemos muchos nombres experimentados, profesionales con varios rodajes encima. ¿Te apoyaste mucho en ellos, considerando que esta es tu primera experiencia dirigiendo?
Por supuesto. El éxito de una película pasa por la calidad de todo su equipo. En mi próxima vida pienso dedicarme a la pintura y hacerlo todo yo solo, pero aquí y ahora el cine se hace en equipo. Mi trabajo como director pasa fundamentalmente por provocar que los talentos del equipo se expresen al máximo. Son ellos los que hacen la película y sólo necesitan una idea sólida que los seduzca hacia donde dirigir su trabajo y eso es lo que he procurado hacer.

Perteneces a una generacion de cineastas peruanos que tuvo muchas dificultades para concretar sus proyectos. ¿Cómo se da la realización de tu primer largometraje, en esta etapa de tu carrera?
En este momento no puedo hacer ninguna evaluación. Estoy en medio del estreno, presentando la película a su público natural (el nuestro, el peruano), y me siento como un jugador de la selección peruana en medio de un partido por las eliminatorias y no sabe si algún día clasificará al mundial.

Por último, ¿cómo ves el momento actual de nuestra cinematografia, en cuanto a las nuevas producciones que se vienen presentando, y ademas respecto al momento politico, que parece ser inédito, de muchos cambios y nuevos rumbos?
Siento que el momento actual para la cinematografía nacional, con este nuevo gobierno y este nuevo presidente (estirando la alegoría futbolística), es como cuando llega un nuevo entrenador a la selección peruana, otra vez renacen las esperanzas y las ilusiones y creemos (me incluyo) que, ahora sí, al fin, la nueva ley de cine será como todos los cineastas la soñamos. Ya veremos por dónde sale disparada la pelota.

Ronnie Temoche y Manuel Baca
El director dando indicaciones a Manuel Baca, 'el hijo del ladrón'

Entrevista: Antolín Prieto y Laslo Rojas

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4 comentarios

  1. Sandra Villanueva
    7 de Septiembre de 2011 at 22:34 — Responder

    Ví ayer la película. Los actores no me gustaron en lo absoluto. Sobre todo el ladron, no me creia su actuación. Disculpenme pero eso es lo que puedo decir.

  2. […] El Inca, la boba y el hijo del ladrón. Se presentó en el Festival de Lima, y luego se estrenó con muy baja asistencia de público. […]

  3. […] El Inca, La Boba y El Hijo del Ladrón (2011) / Dir: Ronnie Temoche / Drama / 104 min Prácticamente despojados de sus propios nombres, un viejo luchador despedido, una mesera de carretera y un joven desafortunado, huyen de su pequeño pueblo y de los crueles apodos que parecen definirlos y limitarlos. En sus respectivos trayectos a la gran ciudad, su moralidad, tenacidad e integridad son puestos a prueba a tal punto que logran desafiar el estigma de sus sobrenombres o sucumben ardorosamente cumpliendo sus propios destinos. […]

  4. […] última de su producción. Se trata de la nueva cinta del experimentado Ronnie Temoche, director de El inca, la boba y el hijo del ladrón (2011), cuyo nuevo proyecto fue premiado en el Concurso Nacional de DAFO 2014. En este concurso se […]

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