“Loco y estúpido amor”: Entre el cinismo y el cliché

Crazy, Stupid, Love.
En 'Crazy, Stupid, Love', Julianne Moore destroza a Steve Carell. Mala mujer, mala.

Aunque en los últimos tiempos parece haberse convertido en una fiebre, la comedia romántica con múltiples puntos de vista y variados personajes (estilo película coral) no ha tenido afortunados resultados (Realmente amor, Día de San Valentín, etc.)

Loco y estúpido amor intenta darle una vuelta de tuerca a la fórmula y plantea sus propias reglas. Dirigida por Glenn Ficarra y John Requa -responsables de “Una pareja despareja” (I Love You Phillip Morris (2009)-, narra la historia de Cal (Steve Carell) y Emily (Julianne Moore), pareja con casi 25 años juntos que decide separarse luego de que ella, en medio de una cena, confiesa una infidelidad con un compañero de trabajo (Kevin Bacon).

Adicionalmente, se cuentan las historias del mujeriego Jacob (Ryan Gosling) y la entusiasta Hannah (Emma Stone), quienes se encuentran en un bar y luego, aparentemente, tienen existencias separadas. Finalmente, se narran los despertares adolescentes de Robbie (Jonah Bobo) y la niñera, Jessica (Analeigh Tipton), quienes tratan de seguir con sus sentimientos a flote, aunque con destinatarios distintos. Los personajes tienen más coincidencias en común de lo que parece, como ya es clásico en este tipo de filmes.

Esta rápida y muy apretada síntesis permite descubrir dos virtudes muy interesantes, que desde el principio abonan a favor de Loco y estúpido amor. La primera es sin duda ese carácter ácido y sarcástico, esa dosis de ironía y humor negro que la constituyen en su mejor arma contra las predecibles rivales que le tocan. Ese afán por empezar derribando mitos que no deben tocarse en el cine para grandes masas (la mujer infiel, la adolescente que fantasea sexualmente con moldes adultos, el fracasado sin charm, el pendejito sin remordimientos) le imprimen una voz fresca, cercana al cine independiente estadounidense.

Evidentemente eso se manifiesta en la primera hora de la película, en la que las historias se van alineando de modo coherente, impecable. La narración es adecuada y encontramos a los personajes en su mundo, con sus particulares dilemas y su esquema de vida. La forma cómo se van descubriendo a sí mismos tiene guiños de primera línea. Es como un ajedrez que procura jugarse y armar sus piezas fina y elegantemente.
Pero adicionalmente al feeling, lo segundo que impresiona en la pela es el elenco actoral, uno de los más increíbles que se haya encontrado en esta oportunidad (a los que se incluye la magnífica Marisa Tomei, en un breve pero desternillante papel).

Steve Carell, ya sabemos, debe ser en la actualidad uno de los mejores comediantes de su generación. Lo demuestra en este personaje (variante del loser de “Virgen a los 40” y del hombre común y silvestre envuelto en situaciones desconcertantes de “Una noche fuera de serie”), taciturno, desolado, nostálgico, pero desaliñado, torpe, en busca de un lugar dentro de los encajados. Carell hace su papel de freak con una soltura que contagia y provoca sonrisas cómplices. Descubrirse ingenuo y sin conocimiento de la vida social, luego de un largo matrimonio, tratando de cambiar a la prepo, torpe pero entusiastamente, es como para celebrarlo sinceramente.

Su contraparte en esta búsqueda es el personaje de Ryan Gosling, que se encuentra con una nota muy diferente a lo último que ha hecho (léase, por ejemplo, “My Blue Valentine”). Los mejores momentos de Gosling son los que contrapuntea sus conocimientos de playboy con el desconcertado Carell, en los que se encuentra realmente una empatía que hace crecer a la película.

Emma Stone, Crazy, Stupid, Love.
Emma Stone, the perfect combination of sexy and cute

No podemos decir menos de las actrices femeninas. Julianne Moore es una de las más importantes protagonistas de Hollywood y su registro de giros discursivos, de sonrisas histéricas, de lágrimas que generan risas es inacabable. Da gusto verla mover sus mejores gags frente a Carell. Otro tanto podríamos decir de Emma Stone, quien saca sus mejores recursos de “Easy A” y los refuerza con guiños bastante convincentes. Escenas como la primera cita romántica con Gosling son memorables, en parte, por la performance de Stone, sexy y tierna a la vez. Sin duda, estamos vislumbrando el ascenso de una estrella de las características de la Julia Roberts de sus inicios, aunque obviamente con más actitud y recursos.

Escribo bastante del elenco de actores porque, precisamente son ellos los que permiten que sea creíble un guión que empezó bueno y luego se convierte en una sucesión de fórmulas muy manidas que buscan contentar a todos, forzando a más no poder un happy ending que claramente es complaciente con las audiencias más despistadas y contradictorio, incluso, con su planteamiento inicial. Sin contar que en la segunda hora, la cinta se contagia de una verborragia chocante, donde todo se quiere “contar” en el afán de cerrar la trama. Lo que es crítica y hedonismo, lo que es inefable y cínico en ese punto se torna sentimental (sensiblero, a veces), demagógico, alegre. Es decir, se vuelve “familiar”, en el peor sentido cinematográfico del término.

Pero, para creerle parte (o todo) y salir con algunas –o varias– sonrisas del cine al ver Loco y estúpido amor están sus protagonistas. No solo los ya mencionados, sino también fenómenos como Kevin Bacon (desperdiciado en un papel menor, pero, sin embargo, soberbio en su ejecución) o Marisa Tomei (adorable como siempre, aun cuando haga el papel de una profesora insoportable). Ese duelo histriónico, donde parecen pasarla bien pero al mismo tiempo luciendo sus mejores momentos (algunos diálogos agudos, la inteligencia palpable de un puñado de escenas), ayudan a darle a esta película la cuota de simpatía y calidad que hacen, por un momento, tolerar sus lugares comunes, sus clichés o sus carencias.

Loco y estupido amorCrazy, Stupid, Love. Dir. Glenn Ficarra y John Requa | 118 min. | EE.UU | 2011

Intérpretes: Steve Carell, Ryan Gosling, Julianne Moore, Emma Stone, Marisa Tomei, Kevin Bacon, Josh Groban, Analeigh Tipton, John Carroll Lynch, Joey King, Crystal Reed.
Guion: Dan Fogelman.
Producción: Steve Carell y Denise Di Novi.

Estreno en Perú: 1 de setiembre de 2011.
Estreno en España: 7 de octubre de 2011.

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1 comentario

  1. […] indiscutible entre Emma Stone y Ryan Gosling (comprobada en películas como “Gangster Squad” y Crazy, Stupid, Love”). Los hemos visto enamorarse antes, pero en “La La Land”, Chazelle establece una dinámica […]

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