“Coliseo”, de tierras y herencias

Luego del drama “Cielo oscuro” y el thriller “El buen Pedro”, ha ingresado consecutivamente a la cartelera nacional la película peruana Coliseo, los campeones, opera prima de Alejandro Rossi.

Es la historia sencilla de una familia de migrantes danzantes, accidentada por el desencuentro generacional, la precariedad económica, el desarraigo, la posesión, el despojo, la competencia, el cuestionamiento a la tradición, el amor a la cultura propia.

Coliseo, los campeones

Todo gira alrededor de la danza del huaylarsh, el elemento que une y desune a sus cultores, que separa filiaciones y recupera lazos. El propósito de Rossi es contar vivencias básicas, de rápida elaboración y fácil identificación con el público. Por ello, la mayor parte del elenco ofrece voces y rostros juveniles que muestran veracidad, pero también una labor interpretativa bastante amateur y desigual, secundada por veteranos como Jorge Rodríguez Paz, Delfina Paredes y Aristóteles Picho.

La dinámica de “Coliseo, los campeones” es la amenaza, constante o temporal, que se cierne sobre el paraíso perdido, es decir la consagración de la familia en pleno y el disfrute del baile y la tierra emigrada en estilo consensuado. En ese sentido, el regreso del nieto pródigo recuerda, con la oferta de la compra del terreno para evitar el desalojo, su propio alejamiento justo cuando llegaba la chica que ocuparía su lugar en los afectos de sus abuelos. Y el capitalista mostrado inicialmente como insensible y misterioso, que acepta en gesto naif la permanencia del clan en su local, reemplaza como figura paterna al antepasado que se reconcilia con su heredero antes de fallecer. Y los ingresos y retiros intempestivos en los grupos de huaylarsh, en vísperas de la competición, son parte de sus coreografías.

El problema es el subrayado de las costuras, con una estructura dramática que no procesa emociones y acciones, sino que las arroja contra el personaje que se cruce en el camino y desencadene el júbilo o la furia, al ritmo de la música que presume su gozoso protagonismo. Los diálogos verbalizan demasiado intenciones, resentimientos, expectativas y enconos, y la puesta en escena se encarga de acompañar las situaciones hasta el final feliz.

Coliseo, posterColiseo. Dir. Alejandro Rossi Velasco | 92 mins. | Perú | 2011
Formato: 35 mm – Color
Guión: Alejandro Rossi, Augusto Cabada

Intérpretes: Luis Enrique Gastelu, Noelia Ramirez. Aristóteles Picho, Delfina Paredes, Jorge Rodríguez Paz. Damaris y William Luna (cantantes invitados).

Fotografía: Juan Durán
Productora general: Rosamaria Álvarez Gil
Edición: Edgar Lostaunau, Carlos Álvarez
Sonido: Edgar Lostaunau
Música: César Vega
Dirección de arte: Marta Mendez
Producción: Cineruna

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