Al Este de Lima 2014: “Círculos”, intolerancia y culpa en tiempos de guerra


El conflicto armado de los Balcanes que se dio a finales del siglo XX no solo ha generado genocidios, persecuciones étnico–religiosas y el nacimiento de algún dictador. También ha dado lugar para que una serie de películas, más allá de mostrar la absurda cara de la guerra, intente desentrañar la complejidad del comportamiento del ser humano en situaciones extremas.

‘Círculos’ de Srdan Golubovic.

Círculos (Krugovi, 2013), del serbio Srdan Golubovic, es un retrato de la tensión que se dio entre serbios y bosnios en aras de la defensa de los ideales nacionalistas que terminaron padeciendo millones de personas. A través de un puñado de personajes, con poderosas interpretaciones sumadas a un guión bien articulado, el realizador lleva a la reflexión sobre el padecimiento del dolor, la injusticia y la memoria histórica.

La película del director serbio, que se proyectó durante el V Festival de Europa Central y Oriental Al Este de Lima, narra la historia de Marko, un soldado serbio que interviene cuando un grupo de militares de su misma nacionalidad está golpeando brutalmente a un comerciante musulmán porque éste no les vendió los cigarrillos que deseaban. Al enfrentarse a sus compañeros de armas, Marko no solo va en contra de lo establecido, también asume un rol de tolerancia que en tiempos de segregación étnica no está permitida.

Golubovic cierra la primera parte de su filme dejando a la deriva lo que sucedió con el militar. Y es a partir de ese momento que todo va adquiriendo un cariz confuso y entrecruzado. El padre, la novia y el mejor amigo de Marko, situados quince años después, ven cómo sus vidas han cambiado desde el infortunado evento. Además, Haris, el musulmán defendido, adquiere relevancia al convertirse en el eslabón que une las historias de todos los personajes.

El padre, Ranko, está obsesionado por construir una iglesia católica en un lugar desolado a modo de expiar su resentimiento por la muerte de su hijo. Para ello rechaza inicialmente a un muchacho que le pide trabajo en la obra porque –entre otras cosas, no del todo explicadas– es de origen musulmán. Tras varios intentos lo acepta, aunque su trato hacia el joven es desconfiado y hostil. Un accidente, en la construcción, pone a Ranko en una encrucijada: debe ayudarlo o dejarlo a su suerte. Opta por lo primero. Simbólicamente se despoja de los prejuicios; Golubovic ensaya un acto de compasión y perdón.

El amor en ‘Círculos’ de Srdan Golubovic.

La novia, una alcohólica y turbada mujer, huye de su pueblo natal hacia Alemania para proteger a su hijo y a sí misma, de los malos tratos que le da su marido abusivo. En su destino lo espera Haris. El remordimiento de este último por lo sucedido en el pasado hace que ponga en riesgo su vida y la de su familia ante la amenaza del siniestro matón. Golubovic echa mano al sentimiento de culpa para fortalecer la relación entre los dos personajes principales de este conflicto de una manera convincente, sin caer en parábolas etéreas ni moralistas. No busca mostrar acciones que conmuevan, sino que hace un ejercicio de introspección para enfrentar los miedos de sus personajes. La relación entre ambos está cargada de una tensión dramática que fluctúa entre el vértigo y la desolación.

El mejor amigo de Marko, Nebojsa, llega a convertirse en un destacado cirujano que una noche recibe, en estado crítico en el hospital donde labora, al oficial que comandó la paliza al comerciante musulmán y, en consecuencia, que dirigió la masacre a Marko por su intervención. Nebojsa medita sobre su inacción al momento en que su amigo fue golpeado hasta morir. Nuevamente la culpa es puesta en primer plano por Golubovic, dejando un margen para que el personaje dude sobre la ética de su profesión. Sin embargo, la base de sus principios deontológicos se impone. La relación entre Nebojsa y Ranko es presentada por el director como un dolor conjunto que se hace menos atroz cuando los dos se reúnen. Los silencios y los diálogos cortantes marcan la pauta de esta relación con actuaciones sobresalientes de ambos, sobre todo del padre afectado.

El realizador serbio Srdan Golubovic.

Golubovic –quien además estuvo en el festival limeño como invitado– traslada a su película la fuerza de la culpa y la oportunidad del perdón para decirnos que más allá de la idiosincrasia de los pueblos o de sus deformaciones históricas todavía queda un escenario donde se puede encontrar alternativas de tolerancia y respeto. Al igual que los círculos concéntricos que se generan cuando una piedra es lanzada al mar, Círculos ofrece la oportunidad de matizar la intensidad de la amargura que generan las guerras.


Una respuesta

  1. Avatar de delvalle
    delvalle

    En este artículo dice que la trama se desarrolla 15 años después, quedando a la deriva el cierre del comienzo.
    Raúl Ortiz, tienes que verla de nuevo, fueron DOCE AÑOS DESPUÉS

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