Reseña: Siniestro 2, ¿alguien pidió la secuela?

Cuando vi Siniestro en el 2012, no le preste mayor atención. Un año después le di una segunda oportunidad y me resultó interesante, sobre todo por su trama original dejando de lado esas historias de alguna casa o lugar dominado por un demonio captado por una cámara casera, dando pie al found-footage que es el rey del género de terror en la actualidad.

Mi sorpresa llegaría cuando, en el trascurso de este año, se anunciaba la secuela de dicho título que, siendo honesto, no se me pasaba por la cabeza que a alguien se le ocurriese tal idea. Bueno, tal persona existe y sin dudas cree en la frase “si funciona, hay que sacarle el jugo”. Es así como ahora tenemos entre nosotros Siniestro 2 y el resultado no es el que uno se esperaría.

La trama se ubica un año después del asesinato de Ellison Oswalt (interpretado por Ethan Hawke) y su familia de manos de su pequeña hija siguiendo las órdenes del demonio Bughuul. Nos encontramos con una familia formada por una madre y sus dos menores hijos gemelos, que están en una pequeña granja en las afueras de un pueblo, escondiéndose del padre de estos, ya que la madre está en plan de divorcio porque su esposo es un hombre abusivo y posesivo con ellos.

Al lugar llega el agente, o mejor dicho, ex agente So & So (personaje que ayudaba en la primera parte a Ellison sobre los videos que encontró), quien por su cuenta ha seguido investigando los sucesos y consecuencias de los misteriosos asesinatos, ya que esto poseen el mismo móvil de acción.

Sabido esto, tratará de armar el rompecabezas y ver si ellos están en verdadero peligro ya que, pueden ser, las próximas víctimas del Bughuul.

El mayor problema de Siniestro 2 es que ya sabemos la trama desde antes de empezar a verla, menos para aquellos que no han visto la primera parte. Aquí surgen las preguntas, empezando por la obvia: ¿Cómo superar algo ya visto? Lamentablemente, ni Scott Derrickson ni el director a Ciaran Foy, dieron con la respuesta.

En primer lugar, al igual que su antecesora, el demonio se contacta con el hijo menor de una familia para que cumpla su mandato de asesinarlos y luego este va, como trofeo, al reino del Bughuul, dejando solo como huella una grabación de un video donde se ve cómo fue dicho asesinato. En este caso son dos los niños, que poseen la misma edad y cualquiera puede ser el autor del crimen.

Lo novedoso de este aspecto, es que las personas que muestran los sangrientos videos son los niños que posee el Bughuul. Un giro que puede resultar interesante, pero no posee mucha fuerza y más que nada, misterio. Solo se hizo el cambio de “uno por otro”. Me hizo recordar un poco a Los niños del maíz.

En segundo lugar, se pierde ese aire de claustrofobia que se vivió en la entrega anterior, ya que en aquella toda la historia se desarrollaba en el interior de la casa de Ellison Oswald, y ahora se ha dejado de lado esta propuesta y vemos al mismo tiempo el exterior y el interior de la casa.

Por último están las actuaciones, que si bien no son malas poseen sus limitaciones. Por ejemplo el ex agente So & So, interpretado por James Ransone, no tiene la fuerza para llevar el filme por sí solo y la audiencia no le cree que él vaya a ser al final el “héroe” de la historia. Hay que admitirlo, no es Ethan Hawke o, mejor dicho, un actor de peso que cargue solo con una película. Igualmente el personaje de la madre de los niños, interpretado por Shannyn Sossamon, está bien en su rol de madre y eso es todo.

Siniestro 2 tiene buenas intenciones pero ninguna de ellas logra su objetivo final que es darle un giro, al menos mínimo, a lo visto anteriormente. Cumple con asustar en algunos momentos pero se vuelve previsible en muchos de estos. Lo que sí lamento son un par de cosas: el Bughuul no tiene mucha participación y los otro, es que se quedó muy corto en el tema de los videos de los asesinatos, dejando de lado ese misterio y suspenso que sí le imprimió Scott Derrickson en la cinta del 2012. Esto último al menos hubiera compensado la falta de creatividad que faltó en otro punto.

Veo con mucho pesimismo que haya una nueva secuela (algo que no debió suceder en un principio) y si la hay, que sea algo mejor y que llegue a los niveles de la primera. Los amantes del cine de terror no queremos que se nos menosprecie, queremos sustos y de los buenos.

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