Anotaciones de Jorge Esponda

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Zatôichi (2003)

Zatôichi

Takeshi Kitano posee un formidable talento para cruzar en un todo indivisible, los elementos, estilos, y tonos más contrastados, siendo sus favoritos los que cimientan géneros tan definidos como la comedia física y el policial. Zatoichi aun con su inesperado cambio de ubicación es ejemplar de todo esto.

La figura del solitario e impasible protagonista (como siempre el propio Kitano) inspira sentimientos de extrañeza y humor a partes iguales. Aquí lo vemos protagonizando una intriga que parece salida de algún film de Kurosawa (en especial de Yojimbo). El desconocido justiciero que nunca es descrito en si mismo como un samurai llega a un pueblo donde reina la ley del más fuerte, en este caso dos bandas que asolan a sus desesperanzados habitantes, tal como lo dicta la tradición. Hasta acá todo normal, pero Takeshi nos propone un espectáculo peculiar, muy fiel así mismo los momentos de tensión se entrecruzan con otros de humorada chaplinesca, a la seriedad y tragedia de los combates con los chorros de sangre que se esparcen por doquier le siguen momentos de episodios de lo mas absurdos. Todo esto lejos de provocar un caos es llevado por esa sensibilidad tan especial del director a crearnos toda esa idea de vida y definición del espectáculo que tiene. Su concepto del deber y la ética no se contradicen con cierta socarronería que Takeshi nunca develará en una carcajada.

Es un creador como Clint Eastwood que confía mas en sus medios y su experiencia que en cualquier ínfula de autor y si que es un autor, como pocos.

Zatoichi es disfrutable en todos esos niveles como cinta de acción (con coreografías impresionantes a la vez que sumamente rápidas y sencillas), como una comedia de rasgos absurdos, como un espectáculo casi musical a la vez que poco ostentoso y medido en si. En fin, un film estupendo, en si desconcertante pero no se trata de una simple cinta de samuráis, sino una cinta de samuráis al estilo Kitano.

Jorge Esponda

Ladrón de bicicletas (1948)

Ladri di biciclette

Ladri di biciclette

Esta pelicula tiene significación especial no solo por ser la más célebre o clásica de Vittorio De Sica sino por ser acaso la más representativa del llamado Neorrealismo Italiano. Este movimiento surgido a partir del fin del régimen facista se desarrolló casi por necesidad utilizando pocos recursos y contando historias mínimas de aquí y allá. De Sica junto a Roberto Rosellini y Luchino Visconti cimentaron el camino para que el neorrealismo se convierta de un cine hecho de esa manera por necesidad a un cine con estilo e identidad propia. Pero a diferencia de estos directores que se volvieron cada vez mas personales, De Sica tiende a mantener la línea de aparente sencillez y contacto fácil con el gran público y Ladri de Bciclette es ejemplar en este sentido.
Tan humano, contemporáneo y común es el caso de un desempleado, padre de familia (el contexto de la Italia de la posguerra es fácilmente intercambiable) quien tras la breve ilusión de obtener empleo utilizando su bicicleta, es víctima del robo de ésta. La pelicula se convierte desde ahí en una odisea, un viaje tan personal y paradógicamente representativo de muchos. Los vagabundeos tan erráticos del protagonista acompañado de su hijo son tan desorientados como desesperados. En una sociedad y necesidad en la que el hombre contemporáneo se ha vuelto lamentablemente tan desconfiado e indiferente, da igual que el afligido protagonista se dé con un muro de gente o un muro de concreto ya que solo recibe la misma respuesta.
Pocas representaciones han sido tan precisas acerca del mundo moderno, un mundo veloz, impiadoso y excesivamente personalista que si no te unes a su ritmo te devora por completo.
La pelicula fechada en 1948 puede considerarse lejanamente la madre de tantos melodramas hechos en todas partes como México o la India pero lejos de tantos émulos que la gran mayoría de veces resultaron bastardos, Ladri de Biciclette tiene esa peculiaridad de moverse no solo en el melodrama sino casi también en el documental. Esta insólita mixtura (en ese momento) unida a una entregada, lúcida y sentida visión hace de ella una observación no solo social sino nos da la sensación de una inquietante familiaridad.

Jorge Esponda

Historias mínimas (2002)

Dir. Carlos Sorin | 92 min. | Argentina

Intérpretes:
Javier Lombardo (Roberto)
Antonio Benedicti (Don Justo Benedictis)
Javiera Bravo (María Flores)
Julia Solomonoff (Julia)
Laura Vagnoni (Estela)
Enrique Otranto (Carlos)
Mariela Díaz (Amiga de María)
María Rosa Cianferoni (Ana)
Junior (Malacara)

Historias minimas

Esta película si que hace honor a su nombre apenas si lo que vemos son cuentos minimalistas sobre personajes tan invisibles que apenas se pueden notar si estan encuadrados en el inmenso paisaje que se nos muestra: la patagonia. La idea del director Carlos Sorín es potenciada mas aun por el hecho de que sus actores son en verdad gente común y corriente de la región (con excepcion del que interpreta al vendedor). La parte más interesante es la del anciano en busca de su perro, su busqueda supera el convencionalismo de las otras historias a pesar de momentos sacados de la moralina mas ramplona como el tramo del viaje con la bióloga. La historia de la chica que abre la pelicula aparece apenas trabajada pero no desentona con el conjunto que cierra la del vendedor y el pastel-pelota luego pastel-tortuga que a la vez aporta otro significante al film: las cosas van cambiando conforme avanza el viaje, los animos son otros y los objetivos ya no son tan claros como antes. La pelicula es sumamente eficiente y es un mérito el hacer disfrutable para el publico unas anécdotas como estas aunque para ello sacrifique algo su rigor y haga concesiones a resoluciones bastante convencionales. En todo caso se puede quedar uno con la imágen subyugante del eterno horizonte que le da una atmósfera tan apreciable a la pelicula.

Jorge Esponda

Ciudad de Dios (2002)

cidade-de-deus-poster_240Cidade de Deus

Dir. Fernando Meirelles y Katia Lund | 130 min. | Brasil - Francia - EE. UU.

Intérpretes:
Alexandre Rodrigues (Buscapé)
Leandro Firmino (Zé Pequeno)
Phellipe Haagensen (Bené)
Douglas Silva (Dadinho)
Jonathan Haagensen (Cabeleira)
Matheus Nachtergaele (Sandro Cenoura)
Seu Jorge (Mané Galinha)
Jefechander Suplino (Alicate)

La pelicula es impactante como narración, las anécdotas se suceden en un relato de largo aliento de pequeñas raterías hasta el control del negocio de las drogas y la clásica historia de auge y caída que caracteriza al cine criminal, todo sazonado con referencias mas que obvias al exhuberante cine de Martin Scorsese especialmente a Goodfellas.
Sigue leyendo la crítica de Ciudad de Dios

La pasión de Cristo (2004)

Afiche de La pasión de CristoThe Passion of the Christ
Dir. Mel Gibson | 127 min. | EE. UU.

Intérpretes:
James Caviezel (Jesús), Maia Morgenstern (María), Christo Jivkov (Juan), Francesco De Vito (Pedro), Monica Bellucci (María Magdalena), Mattia Sbragia (Caifás), Toni Bertorelli (Anás), Luca Lionello (Judas), Hristo Shopov (Poncio Pilato)

La película toma la porción de los evangelios dedicada al Via Crucis y hace de ella la apoteosis del sacrificio y agonía del ser más grande de todos los tiempos. Vemos un Cristo agónico y decidido a cumplir su misión hasta las ultimas consecuencias, pero apenas se percibe un diseño del personaje en el sentido más primario, es un monolito que quieto acepta el suplicio. La pasión de Gibson termina siendo Una serie de episodios que parecen el oasis de las fantasías mas reaccionarias.

La pasión de Cristo

Para nuestra cultura occidental, esta idea tan arraigada debe cumplir ciertos requisitos en cualquier representación y Gibson en apariencia cumple con ella de manera tan estricta y pasional. Se trata de una visión ortodoxa tal como lo exige la tradición y en este sentido también se ha levantado mucha polémica sobre la mirada que imprime Gibson respecto de las últimas horas del paradigma de la cristiandad, hechos históricos o míticos que van más allá de lo comprensible. La visión del director norteamericano entonces ha recibido tomatazos, botellazos, pedradas o por lo menos el rechazo por parte del aparentemente razonable espectador (el caso de The Last Temptation of Christ es sin duda el más recordado en este mismo apartado). Pero particularmente encuentro la película de Gibson todavía mas controversial que la de Martin Scorsese.

En la pelicula del 88 muchos no quisieron ver la versión mas humanizada, física y acaso más espiritual (en su mayor complejidad) de la pasión. Scorsese coherente con su idea nos presenta un personaje de varias dimensiones: como un hombre viviendo una existencia común, como el que por una voluntad tal vez ajena, cambia en razón de un ideal o tal vez por la locura. Scorsese nos presenta un hombre de carne y hueso (después de todo a pesar de su naturaleza divina Cristo nació de una mujer) de ahí la coherencia de su film.

La Pasión según Gibson nos presenta un Cristo agónico y decidido a cumplir su misión hasta las ultimas consecuencias, apenas si vemos un diseño del personaje en el sentido más primario, es un monolito que quieto acepta el suplicio pero sin que la pelicula lo justifique; es cierto que es una historia harto conocida pero la ficción aun así no sustenta nada de lo que vemos. En este punto sería interesante preguntarle su opinión a alguien que no tenga contacto alguno con la cultura judeo-cristiana.

The Passion of the ChristAsí la pelicula se convierte en un cúmulo de pasajes destinados a sobrecogernos con las peores atrocidades cometidas a un hombre. Todo esto le da a la película una apariencia de una porno sadomasoquista. Una serie de episodios que parecen el oasis de las fantasías mas reaccionarias: los romanos que azotan a Cristo deleitándose con su sucia labor, Barrabás aquí presentado como la cumbre de lo abominable (mayor incoherencia el que la gente lo elija para ser liberado) al lado del doliente, el demonio manifestándose en lo más obvio desde la serpiente hasta la podredumbre de un asno y peor con apariencia de andrógino (¿algun mensaje anti gay tal vez?). Después de la orgía de sangre (presentada con todo lujo de detalle) no queda nada ni siquiera algo de los mensajes del divino. A diferencia de lo realizado por Pier Paolo Pasolini en su magnifica Il Vangelo Secondo Matteo, otra adaptación “literal” de la pasión, no hay ningun instante en el que se deje al protagonista por lo menos un espacio para darnos a conocer algo de su mensaje, sus ideas, acciones o temores. Aquel filme de Pasolini era una película de ideas de una filosofía de vida, humana, conmovedora, algo de lo que carece esta otra fallida película.

Robots (2005)

Robots

Lo mas interesante de la película es la apariencia que tienen sus personajes y espacios casi tangibles, el diseño de los mismos es imaginativo y solo eso vale la pena apreciar en esta cinta. Por lo demas es una historia bastante divertida pero no tan creativa como sus diseños, la gente de la Fox aún sigue siendo pequeña en estos intentos en comparación a los trabajos de Pixar y Dreamwork eso es indudable. Como The Ice Age hay una anécdota lo suficientemente atractiva pero a la cual el director Chris Wedge no a sabido sacarle el jugo, finalmente nos encontramos ante una pelicula entretenida con personajes hasta entrañables, pero sin llegar a deslumbrarnos.

Jorge Esponda

Espanglish (2004)

Spanglish

Spanglish

Esta película trae a todos sus integrantes de regreso en su más baja forma: el director James L. Brooks cuyo mayor acierto es haber producido aquella locura de Matt Groening llamada The Simpsons, no tiene aqui la cierta eficacia de Terms of Endearment o As Good As It Gets y se limita a rodar una comedia de situaciones de lo mas sosa. La idea es en primer lugar de lo mas trillada, una madre soltera mexicana (la bella española Paz Vega) llega a trabajar a USA a la casa de una familia gringa y para colmo de lo mas excéntrica, y que decir del oportunista titulo que alude a la mixtura de las culturas latinas y anglosajonas de norteamerica pero que no tiene mayor presencia en la pelicula salvo aquellos momentos seudo divertidos en los que la protagonista intenta aprender inglés. Citar a demas la presencia de Adam Sandler (con un cambio de registro que merece un mejor proyecto), Tea Leoni o Cloris Leachman. Nada pueden aportar en un film tan aburrido en todos los sentidos.

Jorge Esponda

Kinsey (2004)

Dir. Bill Condon | 118 min. | EE.UU. - Alemania

Kinsey

Alfred Kinsey, el hombre que sacó de la ignorancia sexual a la sociedad americana, llega ahora al cine y lo hace en esta lograda película que nos lo da a conocer, no solo como aquel visionario incomprendido y demolido por la ignorancia, sino como el ser humano que fue el que vivió detrás del escándalo y el éxito, el Kinsey que vemos (espléndido Liam Neeson) es un hombre casi antisocial que prefiere estar más con insectos que con personas (aunque sea un orador espléndido), de aquella pasión y paciencia por el detalle en su investigación es que surge el gérmen, o virus tal vez, de todo aquella exploración dentro de la conducta del fascinante ser humano. Mas allá de la reverencia por una figura de un luchador altruista, lo que nos ofrece el director Bill Condon (Gods and Monsters) es la visión de una vida llena de problemas, de ilusiones y caídas, y lo hace de manera clara confiando en la riqueza de sus personajes y su historia. No pretende mayor originalidad en su tratamiento y he ahí su honestidad y transparencia con la gran premisa de su film: que el conocimiento soluciona problemas contrario a lo que todavia promulgan muchos que es mejor dejar al mundo en la seguridad de su ignorancia. Tampoco la película es un panfleto, basta ver todos los aspectos poco agradables del profesor Kinsey o aquel momento con el pervertido que le dice “usted es más conservador de lo que pensaba”. Condon cree en su personaje más allá de sus virtudes y defectos y en su pelicula mas allá de referencias y pretenciones, algo que solo podemos ver en muy pocos ahora como en Clint Eastwood.
Hay que ver de todas formas Kinsey , realmente lo único pecaminoso sería perdérsela.

Jorge Esponda

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