Imágenes de Luis Buñuel, a 25 años de su partida
Esta semana, exactamente el 29 de julio, se han cumplido 25 años de la muerte de Luis Buñuel. Y aunque muchas de sus lecciones hayan permanecido más bien como una influencia sutil en el cine de los últimos años, queremos rendirle un pequeño espacio a su cine irrespetuoso, cómico y transgresor a pesar de la discreción personal que lo caracterizó cada vez que se le veía, en las épocas en las que era ya una figura venerada y admirada incluso por otros colegas mucho más publicitados como Alfred Hitchcock, o más recientemente David Lynch (a quien no le creo cuando dice que casi no ha visto el cine del español).
Buñuel es definido por su cine como un auténtico moralista, como alguien cuyas reflexiones sobre la condición humana solamente pueden llevarlo por dos caminos: la amargura, o la jocosa aceptación que su temperamento latino manejó con maestría. La mejor manera que encontró para representar las contradicciones de la civilización, sus dogmas y preceptos, fue la burla provocadora, la deformación de sus apariencias concretas para llegar a su esencia en los confines de lo abstracto. La vulgaridad o promiscuidad no se encuentran reñidas con el verdadero concepto de la libertad, ni la devoción religiosa o los preceptos de la justicia que la acompañan tampoco se libran de los fantasmas o conceptos más autodestructivos y pervertidos.
Aquí les mostramos algunos momentos en los que se define muy bien su estilo surrealista, el mejor camino que encontró para mirar al mundo con lucidez:
La edad de oro: La historia de un amor, o mejor dicho, de una pasión, se encuentra presente en casi todo el cine de don Luis. De todos sus tanteos por la conflictiva y ardorosa ilusión carnal, ésta es la más espectacular. Un escenario de ensueño o de cuentos de hadas con nobleza y patio palaciegos, se convierte en un testigo más de este combate irreflexivo entre dos amantes, como fieros leones o más bien como escorpiones.



Jueves, 31 Julio 2008, 11:57 am
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El 9 de julio dejó de existir, al borde de los 79 años, una de las más respetables figuras del showbiz norteamericano. 
































