Entrevista con Alejandro Cárdenas-Amelio

1. En busca de sus propias raíces

¿Qué te motivo y cuál fue la idea inicial para realizar un documental sobre tu padre?

Yo siempre supe quién era mi padre, o quien era Peter. Cuando mi padre y mi madre se separaron yo tenía un año y medio o dos años, después mi madre se fue conmigo a la Argentina y allí conoció a mi otro padre, pero siempre me dijo quién era mi padre, quién era Peter, qué es lo que hacía. A mí no es que me interesara mucho, yo tenía mi vida, la mayor parte lo pasé en Alemania, en Berlín, desde que tenía unos 12 o 13 años. Y bueno, un poco como es en el Primer Mundo, los adolescentes están en su mundo. Yo quería hacer cine, y cuando tuve 20 años Peter me mandó por primera vez desde la cárcel del Callao una carta diciendo: ya sos grande y tendrías que conocer un poco tus raíces, tu padre tiene familia en Suecia, en Perú, tendrías que conocerla. En ese momento estaba un año en la escuela de cine estudiando dirección y tenía otra cosa en la cabeza. Y para mí siempre era un poco el problema de mi madre, digamos, era el quilombo pasado de mi madre. Pero después de eso empecé a escribir un guión para mi primer largo y en ese guión dejo morir al padre. Es una historia bastante autobiográfica, también es de ficción, y hay una escena donde dejo morir al padre. Y me di cuenta que tenía problemas, porque no sabía como tener ese momento de padre e hijo. Y empecé a sentir que tenía un hueco en el alma, algo que tenía que terminar, estuve unos cuatros años para decidir que tenía que conocer esa parte de la familia, tengo que ir y conocer a mi padre, a mi hermana, a mi hermano, a mis abuelos, a mis tíos, y conocerlo a él. Creo que lo hice bastante naif, muy ingenuo. Dije voy con la cámara y para mí siempre fue que él está en la cárcel y por alguna cosa alguien está en la cárcel. Hay muchos casos también en Argentina, por ejemplo que pasó mucha injusticia y donde hay gente que está en la cárcel sin que sea culpable. Pero si te meten a una cárcel como en Callao donde hay solo seis personas hay una razón. Y un poco era que quería saber cual era la razón, quería saber. Y bueno, para hacerlo corto, yo quise hacer esta película para saber bien de donde vienen mis raíces.

Lo que veo es que la película está armada como una crónica de viaje, como un diario. ¿Eso lo determinaste desde el inicio o se presentó mientras la hacías?

Mi madre es documentalista desde que era muy joven. Hizo documentales y aprendí mucho de ella. Y siempre decía que un documental es un documento de ese momento. Estudió en Washington periodismo y siempre me comentaba una anécdota donde decía bueno si ustedes están en un lado y ven una persona que se está ahogando ¿qué hacen?, claramente sacar la cámara y filmar, si eres documentalista tienes que tener el documento en ese momento. Y para mí eso era muy importante, hacer este viaje y tener el momento. El momento verifico es único, no se puede hacer de nuevo, es una cosa muy especial. Y claro, era una aventura porque yo no sabía qué iba a pasar, cómo la familia iba a reaccionar si voy con una cámara, con un camarógrafo, con un sonidista. Hubiera podido también pasar que no quisieran saber nada de mí. Eso también lo tenía en la cabeza. Y después cuando uno trabaja de esa manera siempre hay obstáculos por un momento que uno quiere tener y que no puede obtener, entonces hay que buscar soluciones creativas que puedan decir con el mismo sentido y la misma fuerza lo que podría haber tenido ese momento. Por ejemplo, en el encuentro con Peter tuve que encontrar una solución que tenga la fuerza y demuestre un poco qué es lo que paso. Se lo conté a mi padrastro (para mí es mi padre) que hace dibujos animados, y le planteé cómo fue el encuentro y él es muy creativo también e hizo la animación que para mí es el momento clave del documental, aunque no tiene nada que ver con el documental un dibujo animado (risas).

En tu documental hay muchos contrastes y oposiciones. Está el hecho que el momento climático sea una animación, pero además está la mirada que das sobre los contextos que vas encontrando en Europa y América Latina.

Bueno, ahí tenemos de nuevo el problema del documento en el cine, tienes un montón de material y después literalmente al último han pasado muchas más cosas de las que puedes poner en el documento. Y uno entonces está montando la película y tiene que tomar una decisión, y la decisión era muy claramente el viaje para conocer a esta persona: Peter Cárdenas. Y eso fue el objetivo en el montaje. Y claramente no es una película sobre el MRTA y no es un documental político. Es más, en mi viaje me di cuenta en las reacciones del público en otros festivales, es una película sobre un aspecto que todavía no se muestra que es el punto de vista de mi generación que vivió, digamos, el desarraigo de la generación de los padres que se tuvieron que ir al exilio. Y nosotros y mi generación lo vivimos de otra manera. Muchos son muy apolíticos y muchos también son muy involucrados en lo que paso. Me di cuenta que para mucha gente de mi generación le gustó mucho. Hubo un momento en un festival en Barcelona que entre el grupo de gente había tres chicas peruanas que al terminar la película vinieron y me dieron un beso diciendo gracias por haber hecho esa película, ahí se dice lo que nosotros pensamos. Es también totalmente otro punto de vista porque la mayoría lo vive desde el punto de vista primer mundista que es también muy de afuera.

En tu película también viajas al interior del Perú. ¿Cómo has encontrado todos estos lugares por donde ha pasado tu papá?

Cuando empecé a ir al interior, claro también es un punto de vista primer mundista, veía las riquezas de este pueblo y tanta pobreza, entonces veo muy grandes injusticias, y eso de repente también me choca mucho y me dio bronca. ¿Cómo puede ser? Pero tampoco no puedo juzgar a ninguno y a nadie porque vine, estuve tres semanas acá y después me fui a Alemania. Sí, es como una mirada externa y para mí aprender de eso fue lo más importante del documental. Fue una cosa que mi madre siempre me dijo: vos venís del Primer Mundo, vos venís de Sudamérica, vos no te tenés nunca que olvidar de donde venís y tenés que saber por qué. El Primer Mundo es lo que es porque están explotando al Tercer Mundo, porque hay pocos que tienen mucho, porque se lo roban a los otros que tienen poco. Es economía totalmente imperialista y como la Bolsa, unos pierden mucha plata porque los otros ganan.

Alejandro Cárdenas

Entrevista con Alejandro Cárdenas-Amelio

  1. En busca de sus propias raíces
  2. Encuentro en prisión
  3. Un ciudadano de mundo

3 comentarios

  1. […] En busca de sus propias raíces […]

  2. Daniela Alessandra Mellet
    20 de Diciembre de 2006 at 9:20 — Responder

    Hola,
    Bueno como ya puese mi nombre es Daniela y tengo 17 años. Soy hija del Señor Daniel Mellet Schulte y me acabo de enterar que soy prima de Alejandro. Me gustaría ponerme en contacto con él y conocerlo, además el podría conocer a más familiares aquí en Perú. Muchas Gracias!!

  3. julio
    21 de Julio de 2008 at 18:07 — Responder

    Hola en el peru no se pudo ver el video o la pelicula de Cardenas como ago Para comprarla

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