Mirando cines: Cinerama El Pacífico

Cinerama El Pacífico

Sábado en la noche, tenía una película pendiente para ver con la novia, un día antes había ido sólo al cine y había reservado esta película para verla con ella, o mejor dicho ella la reservo para mi (vas conmigo y punto me dijo), Eastern Promises era la reserva, un pata me había dicho para hacer algo con su respectiva novia también, entonces para ajustar presupuestos decidimos ir al Cinerama El Pacífico. Entrada a 11 soles (aunque El Comercio decía 10.90), lo bueno de este cine es que se puede pagar con tarjeta de crédito, condición que te saca de apuros, si no cobraste, estás lejos de la quincena o tantas otras condiciones que determinan una billetera vacía. ¿Los estacionamientos? complicados, caros y escasos.

El Pacífico es un cine de antaño, que cerró, lo remodelaron, lo cerraron de nuevo, lo remodelaron de nuevo, y todo esto en los últimos años, asumo que los más mayores recordarán cuando había platea y mezanine, o algo así. Es entonces un cine de los antiguos, de los que se resisten a convertirse en iglesia, ¿Dónde queda? En el óvalo Miraflores, donde termina la avenida Arequipa y comienza Pardo, Diagonal y Larco (la misma de la canción de Frágil)

La oferta de películas es siempre agradable en este complejo, uno se puede aventurar a la segura, se puede llegar sin importar la hora, porque, el cine está en el centro de Miraflores, lo cual significa que si llegas temprano, sobran motivos para dar vueltas por ahí. Algo adicional que ofrece este cine es el espectáculo que significan las muchas personas que llegan a sus puertas usándolo como punto de encuentro, este es por defecto el meeting point de muchos amores, trampas, primeras citas de Internet, etc, etc.

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Un tour guiado por “Presencias inadvertidas, ausencias evidentes”, con Victor Mejía, su curador

Guillermo Espencer se junta con Víctor Mejía, curador de la muestra fotográfica “Presencias inadvertidas, ausencias evidentes”, y pasean por la galería Ricardo Palma para mostrarnos algunas de las salas de cines que conforman la exposición. Si no has conocido los antecesores de los multicines de hoy, ésta es una buena oportunidad. Date una vuelta por el Ojo Ajeno (Av. 28 de Julio 815, Miraflores) o el Ricardo Palma (Av. Larco 770). Si tienes un poco más de edad -base 3 o más-, quizá puedas recordar algunas de las cintas que viste en las viejas salas de tu barrio. Esta es la conversa de Burneo y Mejía sobre los viejos cines de Lima: