“La niebla” se estrena mutilada en Lima

the mist

Un reciente comentario de César Bedón nos pone sobreaviso. La niebla (The Mist) de Frank Darabont, basada en una novela de Stephen King, se está presentando con algunas escenas recortadas en las salas de Lima. El comentario de César nos hizo recordar otro comentario que recibimos la semana pasada. En ese comentario, Alberto del blog Cinescape se quejaba de las escenas recortadas que había sufrido la película:

LA PELÍCULA LLEGÓ MUTILADA!

Hoy fui a verla con un amigo que ya la había visto (si, en DVD la vio pensando que no llegaría, pero yo siempre soy bastante ingenuo y decía que algún día se iba a estrenar, hasta que el día llegó y corrí a verla). Y cuando salimos del cine me dijo “¡¿Qué han hecho?! Han cortado como 10 minutos de película”.

Para aquellos que la vean, todos los fundidos a negro (exceptuando uno como me dijo luego de la función) son escenas eliminadas, escenas cortadas de esta muy interesante pieza de terror. Esto significa que no sólo nos han hecho esperar más de un año para poder ver la película en nuestro país, y encima han sacado escenas importantes de la película.

Según me anuncia, todas las escenas que ahondaban en el personaje de Marcia Gay Harden (la cual está impecable debo decir, incluso en la versión “mutilada”) fueron eliminadas, lo cual nos lleva a algunas incoherencias pequeñas en la película (en una escena un hombre le dice a ella que él cree en Dios, pero no cree que sea un chupasangre, o algo así, pero ella en ningún momento mencionó nada de ello. ¡Si apenas habla!).

[...]

Acabo de verla completa (me la bajé de internet) y OMG….se bajaron una de las mejores escenas de Marcia Gay Harden. Y no es una de apenas unos segundos, es una bastante larga, desde que reza en el baño, hasta que habla con todos de Dios que quiere sangre hasta que el niño va a hablar con los soldados. Se han borrado TODA esa escena. Y aparte algunos otros fragmentos de escenas, pero este es el que más duele. :S

Aquella escena eliminada sería la que aparece en el siguiente video, a partir del minuto 7:30:

La secuencia eliminada continúa en los primeros minutos de este video.

No hemos visto la película en el cine, pero no tenemos por qué desconfiar de lo que cuentan nuestros lectores. Es realmente lamentable que una distribuidora como Delta Films, que usualmente sabe mejorar la cartelera peruana con filmes de interés, siga repitiendo estas prácticas que ya creíamos superadas. Hace poco lo hicieron con Lust, Caution de Ang Lee.

Si desean ver La niebla en su versión original, sin cortes, la pueden buscar en YouTube.

“Crimen y lujuria” de Ang Lee se estrena recortada en Lima

Lust Caution DVDNos llaman para preguntarnos si es cierto que Crimen y lujuria (Lust, Caution o “Traición y Lujuria”) de Ang Lee, se está presentando en una “versión recortada” en los cines de Lima. La respuesta es sí, el esperado estreno ha llegado mutilado a nuestra ciudad. Lo denunciaron en Páginas del diario de Satán el domingo pasado:

La versión original de la película dura 157 minutos y con ese metraje se vio en el Festival de Cine de Lima y en la función de prensa.

El Pacífico exhibe una versión de cerca de 2 horas y 15 minutos, cortada a la mala en 20 minutos.

Se ha cortado, entre otras, la secuencia del estreno de la obra de teatro con la intensa actuación de la joven y el clamor del público.

Hace meses corría el rumor que la película sería “aligerada” para su exhibición, dado su metraje, para permitir una función más. Una salvaje costumbre de los distribuidores que creíamos superada. La distribuidora Delta Films debería aclarar el tema.

Nosotros la pudimos ver en el Cine Plaza de Jesus María, y encontramos el mismo grosero “recorte” en la proyección. ¿Qué decir ante este maltrato al público cinéfilo? Que no es lo mismo verla en DVD que en la pantalla grande, pero mucho peor es ver la película incompleta.

El lector que se comunicó con nosotros indicó que llamó a la distribuidora Delta Films, y ellos negaron algún recorte en el metraje de la película. Alguien está mintiendo.

Detallamos las tres secuencias que han sido recortadas:

  1. Toda la secuencia de la actuacion de la protagonista, antes de ser captada por los jóvenes patriotas conspiradores.
  2. La secuencia posterior al momento en que a la protagonista le ordenan que seduzca al funcionario, hay un corte y luego un plano cenital en que a ella se le ve desnuda y se aproxima a una ventana.
  3. Un momento durante el primer encuentro -no erótico- entre la chica y el funcionario.

Mirando cines: Cineplanet Alcázar

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Sábado de Festival, terminaba de tomar las fotos para un par entrevistas hechas por Lucho, Rodrigo y Anto; por diversas razones, día complicado, y las entrevistas habían generado las ganas de ver algo del festival, acudí a la asesoría de Lucho y Rodrigo que con cierto temor me señalaron Los Bastardos. El lugar, Cineplanet Alcázar, la función 7:30, empezaba en una hora y me quedaba la duda de poder conseguir entrada, saliendo del CCPUCP, llame al número de la tarjeta Planet Premium, y ante la pregunta me dijeron, “quedan un 15% de entradas libres”, la pensé pero, venía con espíritu ganador, y me mande. El cine esta ubicado en el Óvalo Gutiérrez, en pleno Miraflores, si mal no recuerdo ese lugar siempre fue un cine, fue remodelado y es lo que tenemos ahora, entradas de 17 soles los fines de semana y los martes están por los 9.

Llegar es bastante sencillo, transporte público a montones y hasta el taxista mas despistado llegaría; sin embargo los que desean ir con su propio vehículo, comiencen a sumar en su presupuesto, ¿estacionamiento? No tiene, solo el del Óvalo, a cargo de Los Portales, de ahí pueden tener idea de los precios, claro que si van al cine, te colocan tu sellito y pagas 5 soles por 3 horas, es decir cine y arrancas, hay quienes se apoderan del estacionamiento de Bembos o McDonald, pero particularmente no es una opción que recomiende.

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Nuevo Cinerama en El Callao

cineramaLa nota que aparece hoy en Día_1 anuncia la próxima apertura del tercer multicine de la cadena Cinerama, esta vez en el El Callao:

Arun Kumar, propietario de la cadena de cines Cinerama, tiene todo listo para abrir a mediados de este mes su tercer complejo de cines. En esta ocasión, Minka, la empresa operadora de centros comerciales del grupo Romero, contará con seis salas de cine en sus instalaciones de la avenida Argentina, en el Callao.

Cinerama ya tiene dos complejos de cines en Miraflores (El Pacífico) y en Cajamarca (en el centro comercial El Quinde).

En lo que sería la continuación de su plan de expansión, Cinerama planea instalar hacia finales de este año un nuevo complejo, igualmente de seis salas, en el centro comercial Plaza del Sol en Ica, también manejado por Minka.

Que sea una nueva alternativa para ver mejor cine, y no una sala más con películas dobladas al español.

Los viejos cines de Cinencuentro

Además de la fidelidad a películas y autores que imperceptiblemente nos van envolviendo hasta convertirnos en apasionados cinéfilos, la afición por el cine incluye puntos concretos, tangibles, que se mimetizan con las vivencias y la fiebre por la pantalla. A raíz de la muestra fotográfica Presencias inadvertidas/Ausencias evidentes, un grupo de redactores del blog hemos evocado los viejos cines que quisimos desde muy pequeños y donde pasamos tanto tiempo disfrutando este arte. La desaparición de muchos de ellos también forma parte de la transformación del paisaje social de Lima y del país, del negocio cinematográfico y de nosotros mismos.

Francisco Bardales: Viendo cine entre Iquitos y Lima

before sunriseMi educación sentimental se forjó en enormes cinemas a orillas del río Amazonas, donde el sudor de los cuerpos emprendía una batalla con la incesante sinfonía con los crujientes asientos de madera. En technicolor, con enormes ventiladores apiñando el sonido, raídos telones rojos que se abrían como si fueran dolorosos garfios, fui conociendo amigos que con el tiempo se convirtieron en inseparables: Los Goonies, Daniel San, ET, John Rambo, Darth Vader. Mucho tiempo después, cuando el inevitable autoexilio me puso de patitas en un avión y me desterró a la gris anatomía del invierno limeño, mi corazón buscó un lugar oscuro y cerrado en el cual pudiese esconder mi proverbial melancolía. Descubrí los cines Arenales (Ambar y Jade) casi unas joyas del orgullo clasemediero de mediados de los noventa. Tenté ubicarme los domingos, entre el fútbol y la barra brava, en el Conquistador del centro histórico. También acompañé a la pareja miraflorina Romeo & Julieta, donde fue una hazaña haber amado sin condiciones a Tarantino, Stone, Von Triers y Almodovar. Supe que el mejor rostro que pude haberle descubierto a Isabelle Adjani fue en el Orrantia de Javier Prado. Pero nunca como en el entrañable cine Roma, luego de ver, casi al borde la conmoción, Antes del Amanecer (Delpy y Hawke seduciéndose mutuamente, con el inexorable telón de fondo de 24 horas sobre Praga), que decidí salir corriendo hacia la primera computadora disponible y, en un rapto de inusual lucidez, escribirle a Cecilia aquel extraordinario cuento de amor que nunca le di, acerca de una pasión que nunca supo y solo quedó confinada a un agresivo rapto de audacia, rápidamente apagado como las luces de todas aquellas salas que nunca más volví a disfrutar.

Juan José Beteta: Recordando las luces, las cortinas y los écrans

roma, de FelliniLos cines Metro y Mariátegui eran muy parecidos. De niño me impresionaba el techo de ambos, que estaba lleno de luces de todos los colores; mientras que el Mariátegui, además, tenía el marco que bordeaba el écran con esas luces. Lo fascinante era cuando las luces se iban apagando poco a poco y, de pronto, todos nos acomodábamos y callábamos con gran expectativa para ver los dibujos animados que siempre pasaban antes; o, sino, cuando aparecía el noticiero de la UFA, “El mundo al instante” (sic), con noticias europeas de semanas atrás; por algún motivo, siempre me han atraído las noticias. Otros cines que frecuentaba eran el San Felipe, el más cercano a casa, y el Diamante (en este último vi 2001, odisea del Espacio). Raramente iba al República, donde pasaban películas de 70mm, porque era más caro; no obstante, vi allí una de esas tantas superproducciones sobre Ana Bolena y Enrique VIII. Imposible también olvidar el Roma, el único cine que bajo la pantalla tenía un jardín iluminado y separado del público por un vidrio; y cuando se corrían las cortinas y apagaban las luces para que empezara la película, simultáneamentes se corrían cortinas para tapar el jardín. Era como un lento y enorme parpadeo que incrementaba la emoción previa al visionado. En el último año del colegio era un ritual obligatorio ir al Rívoli (en mi caso, otros iban al Ritz) a ver películas porno; allí me ubiqué en la última fila para apreciar la muy comentada Mazurka en la cama. Y en los días previos a mi ingreso a la universidad nos metimos con una amiga de la academia preuniversitaria al Bijou, a ver un filme -oh audacia- para mayores de 21 años: Roma de Fellini. Pero sería semanas más tarde, ya en la universidad, que la hidra del cine prendió en mí con Muerte en Venecia, de Visconti; pero ya en un cineclub. Antes de todo esto, iba mucho a los conciertos de la Orquesta Sinfónica Nacional (fui abonado regular durante 3 años) y veía mucho teatro. Ambas actividades se cortarían abruptamente en favor del cine. Yo era muy friki entonces. Creo que todavía lo soy, un poco.

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Y ustedes, amigos, ¿se acuerdan de sus viejos cines?