La fuerza vital que explora Hamnet (2025) es la de la transmutación, el redescubrimiento y la eternidad de las cosas que parecen más finitas. La película dirigida por Chloé Zhao, basada en la novela de Maggie O’Farrell, se acerca al duelo como un testimonio del amor en su permanencia más allá de la ausencia física. Los poderes que habitan la naturaleza, mundo al que se conecta Agnes (interpretada por Jessie Buckley) tienen un símil con los poderes del arte, mundo al que se conecta su esposo, William Shakespeare (interpretado por Paul Mescal). Este ha sido también un reencuentro con la obra de Shakespeare, alejado de la figura del genio literario referente para el mundo artístico anglosajón y más cercano al lado humano, pedestre y sensible.
“El genio de Shakespeare reside en su humanidad”
Hamnet tiene en su elenco a uno de los puntos más fuertes de la película. Jessie Buckley ha sido especialmente reconocida con nominaciones y premios, como ocurrió con los Golden Globes y más recientemente en la entrega de los Premios BAFTA de la Academia Británica, y en la entrega de los Premios IFTA de la Academia Irlandesa. Es valioso también lo encarnado por el irlandés Paul Mescal en el rol de William, pero en tanto padre de Hamnet, antes que el Bardo de Avon. Hace unas semanas pudimos conversar con Paul en rueda de prensa virtual sobre este aspecto de su performance en la película de Zhao.

Mariale Bernedo: Paul, ¿cuál fue el descubrimiento más profundo acerca de la experiencia humana, especialmente acerca del lidiar con la muerte desde la perspectiva de Shakespeare y al mismo tiempo desde la sensibilidad directorial de Chloé Zhao?
Paul Mescal: Me queda esta sensación de que el don que Shakespeare nos ha dado no debe darse por sentado. Sé que lo entendemos como un genio, pero creo que su genio me ha ayudado a replantearme las cosas. El descubrimiento más profundo para mí es que su genio no reside en su oficio. Su genio reside en su humanidad. Creo que esa es la puerta que se ha abierto para mí, en la que ahora puedo decir: sí, es un talentoso artesano de la palabra, sus sonetos y sus hermosas palabras. Pero, en realidad, si no escribiera en pentámetro yámbico y usara la mitad de las palabras que terminó usando en la página, aun así tendríamos una increíble sensación de su obra. Siempre pensé que eso era verdad, pero sentir que era verdad y sentir que eso era lo que estábamos comunicando con el final de la obra en Hamlet, fue un gran descubrimiento para mí, que no podemos pasar por alto su humanidad.
Sobre la conexión Will – Hamnet con Jacobi Jupe
Un trabajo que no será olvidado es el de Jacobi Jupe, quien interpreta al pequeño Hamnet en una de las más memorables actuaciones infantiles del 2025. La escena del intercambio con Judith es de una carga emotiva y dramática compleja, pero muy bien sostenida por el joven actor. Paul Mescal recuerda la escena compartida en la que Will le pregunta a Hamnet si será valiente (“Will you be brave?”), y en respuesta al colega brasileño Arthur Gadelha del diario O Povo, recuerda que surgió de la improvisación y la química entre él y Jacobi.
Paul Mescal: Me volví hacia Chloé y le dije: «Voy a empezar a hacer locuras para ver si está presente y si quiere jugar conmigo, y no solo seguir la escena al pie de la letra”, porque claramente era un actor muy bueno técnicamente. Entramos en escena y empecé a improvisar con él: «¿Serás valiente?», lo cual se incluyó en la película y es una parte importante de ella. Lo levanté y él decía: «Sí, sí, seré valiente, seré valiente», y simplemente jugaba conmigo, algo con lo que a veces es muy difícil hacer con los actores adultos. Vienen con una idea de la escena y no pueden alejarse de ella. Mientras que con un niño, están acostumbrados. Juegan todos los días.

Lo sensible por sobre lo académico
Es cierto que lo artístico puede observarse en la destreza para la parte técnica que un creador consigue en el quehacer y manejo de los elementos que componen una obra. Sin embargo, esto no calaría de la misma forma si se hace sin la voluntad y la habilidad de encauzar lo sentido hacia la imagen, el sonido o la palabra. Durante la misma rueda de prensa, Paul Mescal comenta de forma abierta a los asistentes su perspectiva sobre el proceso de Shakespeare:
Paul Mescal: He visto bastantes producciones de Shakespeare últimamente, en el Reino Unido y en lugares donde he estado, y tengo la sensación de que se apoyan demasiado en la poesía y en ese tipo de comprensión académica de quién es este hombre. Lo que esta película cuenta es que él escribió esta obra a partir de la muerte de su propio hijo. Mi teoría es que no prioriza su poesía. Prioriza su sentimiento y su humanidad. Y creo que eso es lo que comunica la obra que nos regala con tanta generosidad. Ya no paso por alto, cuando veo una obra de Shakespeare, que detrás hay un ser humano que sufrió una pérdida tremenda y que, con gran generosidad, nos ha regalado ese sentimiento para siempre. No sé si yo tendría esa valentía. Y, francamente, no sé si hay muchos artistas hoy en día que tengan ese nivel de, por ejemplo, dejar todo su dolor y construir un templo para su hijo, y nosotros podemos experimentarlo. Ese arte conlleva un gran privilegio, y creo que, habiéndolo interpretado, probablemente quiero ser más valiente al comunicarlo.
El arte se vuelve una dimensión adicional en la que quienes partieron del mundo terrenal se asoman de otra forma, y sobre todo, le da un lugar a quienes se quedaron para reencontrarse con él y así, vencer las barreras de la muerte. Hamnet y Hamlet como nombres intercambiables se entrelazan también entre la obra teatral y la obra literaria devenida en cinematográfica, para revelar la potencia detrás de una creación referencial por sus cualidades estilísticas, pero en particular por hallar los caminos para transmutar el dolor en vida eterna.



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