Festival de Sundance 2026: «How to Divorce During the War» y «La cazadora»


He tenido el placer de comenzar mi cobertura virtual del Festival de Sundance 2026 con dos películas muy distintas pero igual de interesantes. Primero, tenemos la (principalmente) lituana How to Divorce During a War, un drama de familia que se lleva a cabo durante el anuncio de la invasión rusa en Ucrania. Y luego, tenemos una realidad totalmente distinta, la de La cazadora, un drama/thriller que se lleva a cabo en Ciudad Juárez, México, hace poco más de diez años. Dos filmes de intenciones diversas, pero que terminaron convirtiéndose en la mejor (y más emotiva) forma de comenzar la cobertura de este festival.

How to Divorce During the War (2026 – Lituania, República Checa, Luxemburgo, Irlanda)

La primera película de Sundance que tuve el agrado de ver, de manera virtual, fue How to Divorce During the War, de Andrius Blazevicius, y qué bien que así fue. Lo que tenemos acá es un drama que se lleva a cabo en Lituania en el año 2022, en el que vemos a una pareja de esposos, Vytas (Marius Repsys) y Marija (Zygimante Elena Jakstaite) tomando la decisión de divorciarse… justo cuando se anuncia el comienzo de la guerra como consecuencia de la invasión de Rusia a Ucrania. ¿El resultado? Una cinta muy humana, y que felizmente decide lidiar con tonos de gris en vez de blancos y negros.

Evidentemente, no se trata de una producción prorrusa, pero sí de una historia que deja bien en claro la forma en que la gente que no está directamente involucrada en un conflicto puede reaccionar a las noticias. Por un lado, Marija trabaja para una empresa de publicidad llamada «Hungry Rabbit» que tiene sedes tanto en Ucrania como en Rusia, por lo que decide renunciar. Y no solo eso, sino que también acoge a una familia ucraniana en su casa. Y por el otro, tenemos a Vytas, un cineasta fallido que, al ser botado de su hogar, le dedica la mayor parte de su tiempo a la protesta antiguerra, y supuestamente, a escribir su siguiente película.

Lo que termina transmitiendo este film es que no todo el mundo está hecho para la protesta ni para “involucrarse”. Todo depende de porqué uno decida convertirse en activista. En un inicio, Marija decide cambiar su vida al cien por ciento, no solo al divorciarse, sino también al tener un amorío con una amiga, Juraté (Indre Patkauskaite), y por supuesto, acoger a la familia ucraniana, que lamentablemente termina desesperándola con su aparente falta de higiene y orden. Y aunque Vytas sí parece tener sólidas convicciones, no tiene dinero, por lo que su vida se torna muy poco conveniente (incluso cuando decide vivir un tiempo con sus padres). How to Divorce During the War termina siendo un drama sobre ideales versus la realidad; sobre las intenciones de ayuda vs. sobre lo que de verdad se puede hacer. Y sí, también una buena película sobre las relaciones, la familia y el divorcio.

La cazadora (2026 – México, Estados Unidos)

Basada en la historia real de «La cazadora de choferes de bus» de Ciudad Juárez, en México, esta película, dirigida por Suzanne Andrews Correa, es un drama potente y emotivo que logra transmitir con efectividad y crudeza las condiciones en las que miles de mujeres tienen que vivir —y sobrevivir— en ese país. Protagonizada por una excelente Adriana Paz (la única actriz mexicana en la nefasta Emilia Pérez), se trata de un filme que logra explicar y justificar los actos de sus protagonistas, dejando bien en claro que un sistema roto y podrido simplemente no les deja con ninguna otra opción.

La cazadora comienza con un potente catalizador narrativo: con Luz (Paz), una humilde y honesta trabajadora en una fábrica estadounidense de productos electrónicos, asesinando a un chofer de bus a plena luz del día. Luego nos enteramos de que aquel chofer había maltratado y violado a una de sus compañeras, quien, al enterarse de su muerte, no podría estar más alegre y aliviada. Pero lamentablemente, las consecuencias de los actos de Luz podrían terminar por perseguirla, especialmente a través del oficial Rosales (Guillermo Alonso), un policía corrupto e igual de monstruoso que los choferes que han estado muriendo. Es así que Paz tiene que hacer todo lo posible por proteger a su vulnerable hija adolescente, Ale (Jennifer Trejo), mientras recibe la ayuda de Ximena (Teresa Sánchez), quien perdió a su hija poco tiempo antes.

Lo más interesante de La cazadora es que logra ponernos en los zapatos de Luz, humanizándola y dejando bien en claro que hizo lo que hizo (y probablemente volverá a hacerlo) porque no tiene ninguna otra opción. Pero a la vez, el filme también demuestra que no todos los hombres son igual de terribles que los violadores de los que se venga nuestra protagonista, haciendo un buen uso de, por ejemplo, Jaime (Eme Malafe), quien termina por encargarse de Ale cuando Luz desaparece por un tiempo. La cazadora no entra en generalizaciones ni melodramas, presentándonos una Ciudad Juárez desolada y peligrosa, donde el sistema ha obligado a las mujeres a tomar justicia por sus propias manos. Lo que tenemos acá es un filme poderoso e impecablemente actuado, que debería abrirle los ojos a mucha gente que no sepa de una realidad que podría estar más cerca de lo que podrían creer.


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