[Entrevista] Inés Agresott presenta el concurso de cortometrajes sobre migración en el Perú


El Colectivo Mujeres Migrantes Maltratadas lanzó “Migrantes en pantalla”, un concurso de cortometrajes que busca visibilizar experiencias, retos y aportes de la migración extranjera en el Perú. Para participar, la organización habilitó un formulario en línea con las bases completas del certamen. El concurso está dirigido a realizadores y productoras —personas naturales y jurídicas, nacionales y extranjeras—; las obras pueden presentarse en cualquier idioma siempre que incluyan subtítulos en español. Para profundizar en los detalles conversamos con Inés Agresott, una de las organizadoras.

Ricardo Mendoza: ¿Cómo surgió la idea del concurso “Migrantes en pantalla” dentro del trabajo del Colectivo Mujeres Migrantes Maltratadas Perú?

Inés Agresott: Desde hace un tiempo venimos trabajando en cómo sensibilizar a la gente sobre la situación de los migrantes en el Perú. En lo personal, he vivido situaciones de discriminación por mi apariencia y he sido testigo de comentarios intolerantes, como cuando me preguntan cuándo voy a regresar a mi país. También existen muchas otras formas de violencia vinculadas a la condición de las mujeres migrantes, y esa ignorancia me agota; fue justamente lo que nos impulsó a pensar en esta propuesta como una reacción. Las actitudes contra los migrantes visibles me parecen irónicas, sobre todo considerando que el Perú también es un país de migrantes —con 3.5 millones de peruanos viviendo en el extranjero — y, aun así, aquí se asume que cualquiera que luzca diferente es motivo de críticas y reacciones xenófobas. Como siempre me ha apasionado lo audiovisual, propuse organizar un concurso de cortometrajes sobre migración.

Ricardo Mendoza: En cuanto a la convocatoria, ¿qué esperan de los participantes y cuáles son los requisitos básicos que deben cumplir las obras?

Ines Agresott: Se recibirán obras de ficción y documental de hasta 30 minutos; las inscripciones cierran el 13 de febrero de 2026. En principio, la idea es que los materiales se suban a una nube o nos pasen un enlace privado donde podamos revisarlos. Puede ser documental o ficción, la persona decide, pero es importante que la imagen y el sonido sean de buena calidad; si no, la obra será descartada por motivos técnicos. Somos muy conscientes de que la mayoría de trabajos que recibiremos probablemente aborden la migración venezolana, pero la idea es ampliar el abanico de realidades y recibir cortos de otros migrantes: aquí hay argentinos, colombianos, haitianos, ucranianos, rusos, españoles, entre otras nacionalidades.

Ricardo Mendoza: ¿Qué premios se entregarán y cuáles son los requisitos que deben cumplir las obras para participar en el concurso?

Inés Agresott: En esta edición vamos a reconocer dos grandes categorías: ficción y documental. Cada una tendrá su premio principal, que incluye un trofeo y un incentivo económico de dos mil soles. Además, el jurado tiene la posibilidad de otorgar hasta dos menciones honrosas por categoría, porque sabemos que siempre hay trabajos que merecen destacarse. Eso sí, las obras deben cumplir ciertos requisitos: tienen que ser originales, no haber sido publicadas previamente en internet, no pueden llevar marcas de agua y deben haber sido producidas a partir de agosto de 2024.

Ricardo Mendoza: ¿Qué sucederá con las obras seleccionadas y cómo pueden inscribirse los interesados?

Inés Agresott: Las obras que resulten seleccionadas se van a proyectar en una muestra abierta al público, lo cual nos entusiasma porque es una oportunidad para que la gente disfrute de estos trabajos en pantalla grande. En ese mismo espacio realizaremos la ceremonia de premiación. 

Ricardo Mendoza: ¿De qué manera la convocatoria refleja el enfoque de derechos humanos, feminista, interseccional y antirracista del colectivo?

Inés Agresott: La idea es que tú veas lo que es la migración, te acerques a ver el tema migrante, y que la gente se sensibilice sobre el tema. La convocatoria busca precisamente eso: abrir un espacio para que las historias migrantes se acerquen al público con respeto y cuidado, y para que quienes las vean desarrollen empatía. Así estas personas tengan la posibilidad de generar empatía y humanidad sobre lo que es migrar realmente. La iniciativa pretende visibilizar la experiencia migratoria desde la dignidad, evitando la estigmatización y creando condiciones para que las voces cuenten con acompañamiento y sensibilidad.

Ricardo Mendoza: ¿Qué desafíos éticos se suelen enfrentar al abordar historias de migración y cómo esperan que las obras participantes los afronten?

Inés Agresott: Creo que pueden caer en ciertas fallas, a veces también en cierta victimización. Pero, para mí, el tema de la revictimización en ocasiones es una forma de decir: «no cuentes…» y es otra forma de callar a la gente. Por eso insisto en que depende mucho del abordaje y del acompañamiento: cada quien tendrá su mente, su ética, su pensamiento, como quiera, y decidirá cómo lo hace o qué hace, y esos tiempos y procesos deben respetarse. En la práctica, esto implica que las obras deben evitar la explotación de la vulnerabilidad ajena y cuidar la integridad de las personas retratadas; no se trata de obtener material sensacionalista, sino de narrar con sensibilidad, sin reproducir estigmas ni culpar a las víctimas. 

Ricardo Mendoza: ¿Tienen planes para ampliar el concurso y articularlo con otras acciones culturales o sociales?

Inés Agresott: Pues entiendo que sería en base a la recepción, a la respuesta, pero que están también todas las ganas de continuar porque sería el proceso natural si es que todo va bien. Además, hemos tenido un incentivo que nos ha dado el apoyo para poder crear este concurso, y mientras existan mujeres migrantes maltratadas en este país, nosotros vamos a seguir andando. En otras palabras: la intención es sostener y repetir la iniciativa según la acogida y los recursos, y mantenerla como parte de un trabajo continuo del colectivo.

Ricardo Mendoza: Para cerrar, ¿qué llamado o consejo desean transmitir a realizadores y audiencias sobre el rol del cine en la visibilización de la migración en el Perú?

Inés Agresott: Mira, yo diría a realizadores y audiencias que el cine tiene que servir para escuchar y acompañar, no para aprovecharse. Nombren las cosas por su nombre, no minimicen la violencia ni culpen a las víctimas. Técnicamente, las piezas deben ser inéditas, hasta 30 minutos, con buena calidad, enviadas por enlace; aprovechen estos pocos días para revisar el montaje y cuidar la integridad de quienes aparecen.

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Esta convocatoria nace para crear un espacio donde la migración se cuente desde la dignidad y el cuidado. La convocatoria cierra el 13 de febrero. Participa con ética: cuenta con responsabilidad, escucha con empatía. Más información en madresmigrantesextranjerasperu@gmail.com

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