88 minutos (2007)

88 minutos88 minutes
Dir. Jon Avnet | 108 min. | Alemania – EEUU

Intérpretes:
Al Pacino (Dr. Jack Gramm), Alicia Witt (Kim Cummings), Leelee Sobieski (Lauren Douglas), Amy Brenneman (Shelly Barnes), William Forsythe (Agente especial Frank Parks), Deborah Kara Unger (Carol Johnson), Benjamin McKenzie (Mike Stempt), Neal McDonough (Jon Forster), Leah Cairns (Sara Pollard), Stephen Moyer (Guy LaForge), Christopher Redman (Jeremy Guber), Brendan Fletcher (Johnny D’Franco), Michael Eklund (J.T. Rycker)

Estreno en España: 30 de abril de 2008

Ante mi semblante más que decepcionado después de la sesión cinematográfica de 88 minutos, agradezco el rescate de mi ánimo por un amigo del que tomo sus palabras tranquilizadoras: a pesar de la escasa calidad de la cinta, siempre es un placer disfrutar de Al Pacino y su inigualable voz aguardentosa. 88 minutos es un producto de tarde de domingo televisiva en la que el personal se recupera de una resaca de mil demonios. Una estrella que se aproxima a los setenta años no puede perder el sentido de su inmenso talento bajo el disfraz de héroe con pistolas y melena al viento, al que le rodean de nietas babeantes. Ay Pacino, Pacino! no te nos pierdas, que tus fans aún esperamos mucho de ti.

88 minutos

Estrella con luz de gas

Ante mi semblante más que decepcionado después de la sesión cinematográfica de 88 minutos, agradezco el rescate de mi ánimo por un amigo y compañero en estas labores reseñísticas del que tomo sus palabras tranquilizadoras como un calmante filosófico cinéfilo: a pesar de la escasa calidad de la cinta, siempre es un placer disfrutar de Al Pacino y su inigualable voz aguardentosa.

Por ese camino quiero enfocar este comentario, desde la barrera de lo positivo, extrayendo el grano de los innumerables tópicos-paja que sustentan este trabajo simplón con disfraz de Cinemascope pero esqueleto de serial televisivo, que bien podría haberse insertado entre un capítulo de Las Vegas y cualquiera de las ramas CSIs. De hecho el guionista de 88 minutos, Gary Scott Tompson, tiene en su haber curricular las tramas de la primera serie mencionada, “Las Vegas”. Es, sin embargo, destacable el toque de efecto protagonista: El tempo donde se desarrolla la trama corre paralelo a nuestros minutos reales, (salvo el corto comienzo de presentación que se sitúa diez años antes de los hechos), matiz interesante que, recordemos, le dio su momento de gloria a otra serie televisiva, 24, (dejando a un lado las secuelas con esta manía que tienen las productoras norteamericanas de exprimir la vaca hasta matarla).

88 minutosJon Avnet, director responsable de esta trama policiaco psicológica, mantiene en su fichero de director y productor una larga carrera bastante irregular, con productos nada desdeñables que van desde Tomates verdes fritos, o The War, Risky busnisess y Cosas que diría con solo mirarla, a insulsas tareas que no dejan ni pena ni gloria, como Sky Captain y el mundo del mañana, o El laberinto rojo. Siendo como es profesor en talleres de dirección, Sundance es su marca, no se entiende que acuda a tanta retórica masticada, deslizándose sin freno en estereotipos consumibles para las generaciones de tele-adictos, cerrando una cinta harto previsible y convencional en cada uno de sus planos con un punto final que no sorprende ni al anacoreta más solitario que jamás se haya puesto delante de una de una pantalla.

Jack (nombre con ínfulas varoniles) es un profesor universitario que ayuda al FBI como psiquiatra forense, consiguiendo con sus declaraciones que se condene a muerte a un peligroso asesino psicópata. A partir de aquí se colocan los fuegos artificiales en posición de despegue escupiendo toda clase de clichés que compiten entre si por acaparar la atención de un espectador que al cabo de los 15 minutos reglamentarios de margen ya comienza a oler que esto no va bien. 1) Llamada de atención colocando el cartel de sospechoso a cuento sujeto aparece en la cinta, en este caso la mayoría son mujeres, convenientemente rodeando al hombre Jack, algo así como Pacinonieves y sus siete enanitas, abocando ello a un efecto de personajes caricaturescos. 2) Utilización de un comodín asesino/a enajenado lo suficiente para copiar y obedecer órdenes del admirado reo encarcelado, con el propósito de conmutar la pena (obtenida mediante pruebas circunstanciales) y salir de la cárcel. 3) Intento de hacer parecer al psiquiatra protagonista culpable de los asesinatos que se producen, con un modus operandi de masoquismo sangrante, sin olvidar la explosión de turno y las caídas al vacío. 4) Todo ello regado con un pasado traumático que tiene conexión con el corto tiempo que le han dado al psiquiatra, 88 minutos, para que coloque la cabeza ante su verdugo. ¿Es que un profesor de taller cinematográfico no daba más de sí?

88 minutos

No obstante lo dicho, siguiendo la premisa del principio y de mi amigo, voy a centrarme en el punto estrella, el anzuelo para lo que está fabricado este producto. Desde que nos atrapó en aquel inolvidable e intachable Serpico ser casi utópico de honradez a ultranza frente a la corrupción policial que le rodeaba, un Sidney Lumet en estado de gracia, no hemos perdido de vista a Al Pacino. Se tomó la revancha sobre policía tan legal, convirtiéndose en el gángster Tony Montana de una película histórica Scarface, y en el Padrino de otra saga histórica, aunque se situara a la derecha de Marlon Brando. Pero Tarde de perros, Carlisto’s way, Scent of a woman, Donnie Brasco, El dilema, o la estupenda Heat, así como su labor teatral, son aún un antídoto contra equivocaciones varias, entre las que cabe sumar ésta que me ocupa. Una estrella que se aproxima, es lógico pensar que con angustia, a los setenta años, y con una mochila repleta de Premios y nominaciones de todo tipo, no puede perder el sentido de su inmenso talento bajo el disfraz de héroe con pistolas y melena al viento, al que le rodean de nietas babeantes. Ay Pacino, Pacino! no te nos pierdas, que tus fans aún esperamos mucho de ti.

En fin, siento haberme torcido un poco en las pretensiones positivas del comienzo, pero 88 minutos es un producto de tarde de domingo televisiva en la que el personal se recupera de una resaca de mil demonios.

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3 comentarios

  1. Dario
    8 de Mayo de 2008 at 23:22 — Responder

    Muy aburrida, atropellada, predecible y hasta incoherente.

  2. Carlos
    19 de Octubre de 2008 at 9:26 — Responder

    Me PARECIO UNA EXCELENTE PELICULA. uN POCO COMPLICADA CON LOS NOMBRES DE TANTOS PERSONJES. pERO MUY BUENA PELICULA AL FIN.

  3. […] el hecho de que no se perdonara a varias vacas sagradas como Al Pacino doblemente nominado por 88 Minutes y Righteous Kill, así como la candidatura en conjunto de las actrices de The Women (Meg Ryan, Eva […]

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