¿Qué resulta si juntamos a cualquier guion de un bodrio Serie B con la blogosfera gringa?
El “fenómeno” Snakes on a Plane. Entrecomillado ya que, luego de su estreno, los números de la taquilla lo devolvieron a su realidad: ser una mala película.
Aquí una entrevista donde Samuel L. Jackson, el protagonista de la cinta, motherfuckea a discreción. Only in USA.