“Entre copas”, esta noche en Cinecanal

Luis Carlos me cuenta que ayer vio a Humberto Polar en su popular programa de cable “Cine Zapping” recomendando Entre copas, muy a su estilo. El señor hizo referencia al incremento en nuestro país de los “expertos someliers, super someliers, huachafo-someliers” (¡!), para luego añadir que “a veces nos reimos con los personajes, otras veces no reimos de ellos, porque son patéticos”. Yo creo que la mayoría de veces nos reímos (de vergüenza ajena) de los conductores de programas de cable dedicados a recomendar películas, leyendo un guión bastante acartonado.

Todo esto porque hoy por la noche dan Entre copas, con el gran Paul Giamatti, en Cinecanal (canal 72 de Cable Mágico), en los siguientes horarios: Lunes 19 8:00 p.m. y Sábado 24 8:00 p.m. No la vean.

Sideways

Entre copas (Sideways, 2004)
Dir. Alexander Payne | 123 min. | EE.UU.
Alexander Payne demuestra que sin la aparatosidad o alarde de otros directores se puede llegar al éxito, ya lo demostró en Election y About Schimdt. Esta vez de manera más llana y relajada, se dedica a entregar una comedia sin mayor pretensión que la de entretener y presentar un coherente cuadro humano. Lee la crítica de Jorge Esponda.

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4 comentarios

  1. 20 de febrero de 2007 at 2:25 — Responder

    La “Road movie” es un género fílmico en sí mismo. Siempre se han realizado estos filmes, aunque dicha palabra se utilizase de forma oficial tras la exitosa “Easy Rider (Buscando mi destino)”, de Dennis Hopper.
    Las historias que se desarrollan casi siempre tocan temas urbanos, conocidos, cercanos, a cargo de simples seres humanos.
    Suelen ser personajes que escapan de algo o de alguien, incluso, muchas veces, de sí mismos. Viajan para conocer otras gentes, lugares o simplemente para huir de lo cotidiano, de lo aburrido de sus vidas.
    En “Entre dos copas” son dos amigos que realizan un viaje de una semana, por los viñedos más conocidos de California, en busca de libertad, vinos y, porqué no, de una cana al aire, en el caso de uno de ellos, la última antes de casarse.
    El film está ejemplarmente desarrollado por Alexander Payne, un inteligente director muy apartado del mundanal reino de Hollywood, que dota a la cinta de una frescura y profundidad existencial verdaderamente notables.
    Humor, por medio de unos chispeantes y divertidísimos diálogos, y dramatismo se combinan sabiamente, gracias a una espléndida dirección y unas excelentes interpretaciones.
    Actores como Paul Giamatti, siempre eficiente en sus trabajos pero no totalmente reconocido y, sobre todo, Thomas Haden Church, simplemente desconocido en estos lares, dan lo mejor de sí mismos en unos roles que abarcan prácticamente todos los estados de ánimo de que es capaz un ser humano. Ambos se complementan perfectamente, mostrando nítidamente sus frustraciones y carencias vitales, sus anhelos y sueños más profundos, difícilmente alcanzables en un mundo materialista, pero que es lo único que les mantiene en pie.
    A su lado, en el otro lado de la balanza están los dos personajes femeninos principales, ambos positivos frente a la adversidad, con ganas de luchar y salir adelante, de vivir y, sobre todo, de amar incondicionalmente.
    Sandra Oh, esposa de Payne y, principalmente, Virginia Madsen, nominada al Oscar a la mejor actriz de reparto por este papel, están magníficas. La escena en la que dialogan Madsen y Giamatti en la casa, con esa declaración de amor a cargo de ella mientras habla de los vinos y sus bondades y posando finalmente su mano sobre la de él es sencillamente preciosa, sublime.
    En el lado negativo se podría decir, aunque es algo subjetivo, que Payne alarga un poquillo más de la cuenta la historia. Podría haber sido, digamos, diez minutos más corta. Sin embargo, no se aprecia esto en demasía, sobre todo si tenemos en cuenta el final de la película, simplemente perfecto.

  2. marcela
    14 de marzo de 2007 at 23:58 — Responder

    Laslo si no te gusta un programa de cable con conductores acartonados simplemente no lo veas. Me parece un desperdicio que recomiendes una pelicula en base a criticar como otra persona, seguramente mas enterada que tu sobre el tema haya hablado sobre la misma.

    Si quieres recomendar una pelicula solo recomeniendala y punto.

  3. 15 de marzo de 2007 at 0:08 — Responder

    Marcela, como leeras en el post, no vi aquel programa, un amigo lo vio y me comentó las joyitas que ahi dijeron. Lo utilicé en este post para comentar un poco sobre el nivel de uno de los “programas de cine” de nuestra TV.
    Y acepto que tu pudieras estar más enterada del tema (¿los vinos?) que yo, pero ¿el señor Polar? ¡No pues!

    saludos.

  4. Jesús
    15 de marzo de 2007 at 0:57 — Responder

    Pues concuerdo con Polar, la moda del vino en nuestro país es muchas veces una huachafada, si hasta jessica newton es somelier. Y los personajes de entre copas, ufff, claro que son patéticos, Paul Giamatti lo único que sabe es de vinos, por otro lado es un aburrido, y el otro pata es un patético cuarentón o treintón que se cree chibolo. Si caen simpáticos los personajes o los actores, y la película es buena, eso es otra cosa.

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