El blog La cinefilia no es patriota publica hoy una entrevista a Carlos Fernández, ex directivo de CONACINE, que anuncia su próximo proyecto: “Es una historia romántica, pero con sexo explícito. Es el primer proyecto porno profesional hecho en el Perú.” En la interesante y entretenida conversación adelanta algunos datos al respecto y habla, también, sobre la situación del cine (y el cine porno) en el país. A continuación algunos pasajes:

Me parece justo. Ahora, la pregunta ingrata: ¿por qué porno, precisamente porno?

Mira, para mí el porno es un género como cualquier otro. Lo que pasa con el porno es que la mayoría de películas o videos actuales son pésimos, ya que si solo se pone énfasis en las escenas sexuales, cada vez más y más escabrosas, pero sin manejar ningún concepto de guión, hay un desequilibrio, no se sostienen. Las posibilidades del porno, como expresión artística, dependen de su interrelación con otros géneros. Una escena de sexo explícito tiene que tener como correlato un buen guión, sino, es simplemente efectismo.

Pasa lo mismo con el gore. Tomemos Hostel 2. Las escenas gore son impresionantes, están muy bien hechas, pero la película resulta en conjunto pésima, por una razón muy simple: el guión es muy malo. Igual pasa con el porno.

(…)

Siendo así… ¿Es posible construir una industria porno, en el Perú?

Difícil. No imposible. El problema es que no hay que poner énfasis en una industria porno, sino en una industria cinematográfica. Casi todos los países que tienen una industria cinematográfica tienen a la vez porno, serie B. Menos aquí, pues no hay industria cinematográfica. Está por crearse. Ahora en España por ejemplo, se hace porno con guión, algunas son incluso muy buenas, y gozan de muy buen público. A eso hay que encaminarse.

(Imagen tomada de Internet)