Si tienes demasiado tiempo libre, o tienes que usar tu entrada gratis antes que venza, y cumplir con el ritual social de ver el estreno blockbuster de la semana, por lo menos existe una excelente excusa para que no te sientas tan culpable al sacar tus tickets para Crepúsculo (Twilight). Aquí va:

Durante toda la película no pude evitar divagar -el ritmo ligero y hasta trivial de la historia me lo permitió- pensando que bien pudo haberse armando un mejor soundtrack para hacer aún “más cool” esta cinta, que intenta serlo con tanto esmero de principio a fin. (Luego me enteraría que algunos de los temas que suenan durante la cinta pertenecen a Muse, Iron & Wine y un par de bandas más que no conozco). Seguía con ese pensamiento inútil hasta la última escena de la historia (con final abiertísimo), hasta que, para mi sorpresa, los primeros beats de “15 Steps” me despertaron. How come I end up where I started. Casi como una sonrisa de complicidad, casi como un guiño, ‘¿esto es lo que buscabas?’, parecían decir los créditos finales de esta película, que ya hubiera olvidado de no ser por esa excelente y hasta cierto punto extraña elección en su soundtrack. (Hay que ser honestos, otra buena elección estuvo en el cast: vayan acostumbrándose a la pálida belleza de Kristen Stewart).

El track que abre “In Rainbows”, el último disco de Radiohead, no aparece en el CD oficial de la pela, se supone porque la banda británica prefiere que sus seguidores solo paguen una vez por sus canciones. Y sí que lo hacen: las ventas del tema en iTunes, luego del estreno de Twilight, se han duplicado en comparación con el resto de tracks del In Rainbows.

Si algo bueno sacarán los millones de teens al salir del cine, al menos que sea la curiosidad por saber qué banda es la que suena cuando aparecen las letritas. Y probablemente tendrán algo que compartir con sus hermanos mayores, y hasta con sus viejos.

What happened?
Did the cat get your tongue?
Etcetera, etcetera…