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Con una semana en cartelera, Motor y motivo la película protagonizada por el Grupo 5 sigue siendo la sensación a pesar de que compite con monstruos como Terminator Salvation y Up. Son casi 60 mil espectadores los que se vienen contando hasta el momento, y sin duda terminará quedándose con el primer lugar en el balance anual del cine peruano en la taquilla. Mientras tanto las reseñas comienzan a salir en los medios. Tal es el caso de José Tsang, crítico de la revista Caretas, quien irónicamente nos dice:

Motor y motivo es una cinta experimental. Quizá involuntariamente. Al ritmo de las pegajosas Te vas o Quien cura, el Grupo 5 está de gira rumbo al norte, a su natal Monsefú, en una suerte de cumbiamentary. Tiene de cinema verité: muchos no actúan, semejante a las infinitas imágenes caseras y entusiastas de Youtube. El personaje de Matías Colmenares, (…) de repente canta y la película pasa al musical, cual Björk en Bailarina en la oscuridad. Elmer Yaipén tiene pesadillas, las imágenes dejan el color y exhiben un acabado tenebroso, como en un filme de Lynch. Una chica realiza un documental sobre el Grupo 5: un lenguaje dentro de otro lenguaje, una metaficción. (…) El cachetón Lucho Cuéllar ha sido traicionado por una ex: la línea narrativa sensible. En las escenas noir o de intriga, el actor Carlos Cano, cual Al Capone de Trome, envía mafiosos a asustar a Elmer y su gente porque ellos le chotearon su propuesta de compra. Katty Caballero es la femme fatale. Motor y motivo: un 7 colores, el potente plato popular, en versión visual.

Pocos se acuerdan de Los Shapis en el mundo de los pobres, de Juan Carlos Torrico. De Motor y motivo, tal vez sí: la taquilla ha respondido. Su director Enrique Chimoy sonríe. No interesa el criterio cinematográfico en grado 0 de su cinta cuando el público se ríe de los chistes del afeminado Fulvio Carmelo y se olvida de sus penas. La duda ontológica de André Bazin (¿Qué es el cine?), nunca tan pertinente en el Perú emergente.

Parece que Tsang da en el clavo en esta última observación, puesto que el director Chimoy declara más que satisfecho con el resultado:

Es una película para los fans del grupo 5 (…) Llevamos 58,681 espectadores (…) Estamos contentos con el público que hemos llevado en sólo cuatro días. En provincias fue una locura. En Chiclayo y Chimbote se abrieron nuevos horarios. Además, el otro mes haremos una función gratuita en Monsefú, a modo de agradecimiento, tal vez en la Plaza de Armas. La película ya está vendida en Bolivia y Argentina. (…) Creo que el personaje de Fernando Armas es la cereza del pastel. Desde que yo era estudiante me llamó la atención para una historia, y por ello lo incluimos en la trama.

Podemos destacar también que tanto Enrique Chimoy como Mauricio Vélez, productor de la película, son egresados del Instituto Toulouse Lautrec. Precisamente esta semana ambos, acompañados de los actores Carlos Cano, Irma Maury y Maricarmen Pinedo, brindaron una conferencia para los alumnos -varios de ellos participaron en el rodaje-, donde contaron los entretelones de la realización.