Rehenes (2010)

Rehenes

En Rehenes el teatro reta al cine: lo visita y, pretencioso, amaga hacer el esfuerzo de adecuar su lenguaje, sus propios códigos, a la mirada excluyente de una cámara, con el objeto de destacar sobre este. Ambas artes representativas compiten de forma parcializada por el antojo y la sesgada perspectiva de un vivaracho dramaturgo que debuta como realizador de cine, Bruno Ortiz León, quien hace manifiesto de su preferencia por las tablas principalmente en las secuencias de escenificación teatral, ubicando la cámara lejos, con planos generales, abiertos, que muestran los actos como paisajes, como cuadros admirables, distantes de la óptica de la cámara que no puede acercarse. Así, literalmente, el director marca su distancia del cine.

Ortiz León también desconsidera al cine para la representación metafórica, así mismo para la interacción con el público a través de sus varios recursos –de los que no conoce alguno-, por lo que apela a un ‘happening’ como desenlace en el intento de generar emociones. Y es que todos los mensajes que esboza el director los transmite mediante caracteres teatrales: lo metafórico, con la intemporal puesta en escena paralela en la que se representa el ultraje a la Patria (que personifica Analí Cabrera), y que se alterna durante todo el metraje; y la interactividad, con el seguimiento a la preparación de la obra contestataria a la violencia guerrillera a cargo de un grupo de jóvenes, en el que se encuentran los protagonistas. Esa es la columna de la película y la reflexión final del director. El resto, que es la gruesa mayoría, es drama de culebrón análoga a las miniseries de Michelle Alexander. Esas que rayan los estereotipos y cuyos guiones están escritos con el oficio de un escolar.

¿Y la toma de la casa del embajador de Japón por el MRTA en el ‘96? ¿Acaso no era ese el drama de la película? ¿Y la reconstrucción histórica y reflexiva de ese hecho de violencia? Todo eso se olvida a los 10 minutos de acabar la película por la ausencia total de tensión y drama en cada escena grabada, perdiéndose, como si estuvieran en un limbo, todo lo dicho y hecho, no sólo por la ausencia de sonido ambiental, que debiera ubicarnos en un contexto realista, sino, más bien, por el mareo que provoca los casi 50 actores ‘principales’, “todos con formación, nada de actores tipo” (dixit Bruno Ortiz), que se estorban entre sí. El resultado es calamitoso porque muchos de los parlamentos se resumen a 3 líneas, buscando la participación de todos, cual actuación de kíndergarden. Agreguemos a eso la totalmente gratuita escena erótica nivel Leonidas Zegarra entre Havier Arboleda y Nidia Bermejo. Una pena llegar a ese corte chicha sólo para ganar algunos espectadores –que sí existen- del cine ‘de calatas’.

Rehenes

Empero la peor ofensa de Rehenes al cine es el doblaje en su totalidad de las voces originales, comprendiendo, Ortiz y Cía, que el de la pantalla grande es el arte de la manipulación, que puede corregírsele en un laboratorio, que escasea de humanidad por el corto margen de falibilidad, lo que es falso, propio de un ajeno e improvisado como el ahora infame director de Rehenes. El audio parece hecho al rudimento, en una cueva y no en una cabina, y es que ese doblaje más le da apariencia de radionovela adaptada a video que a una película integral. El divorcio entre imagen y audio está expuesto desde el primer minuto. Tal nivel de desorientación me remite al incansable e insufrible Héctor Marreros, que hace lo suyo en Cajamarca.

El innecesario ejercicio de sobreponer un arte sobre el otro por parte de Ortiz León más parece motivado por su aversión al cine que por su amor al teatro. Pero su insolencia no es lo más denunciable sino que Rehenes sea la película de 90 min. más larga de la historia del cine peruano. El calvario fue punzante y ralentizado, indignación y aburrimiento en un solo combo. Nunca se sufrió tanto en una butaca.

RehenesDir. Bruno Ortiz León | 90 mins. | Perú
Guión: Jorge (Cucho) Sarmiento.
Intérpretes: Havier Arboleda, Luis Ramirez, Nidia Bermejo, Kareen Spano, Anali Cabrera, Susan Leon, Leonar Torres.

Estreno en Perú: 29 de abril de 2010.

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20 comentarios

  1. Hector Marreros
    3 de mayo de 2010 at 20:13 — Responder

    Si has de comentar o criticar alguna pelicula evita comparaciones amigo Campos?

    Tal nivel de desorientación me remite al incansable e insufrible Héctor Marreros, que hace lo suyo en Cajamarca. ?

  2. Raul Ortega
    3 de mayo de 2010 at 20:31 — Responder

    Un asco de pelicula…. Que Ortiz se dedique al teatro… lo hace mejor.

    • TOMAS TEMOCHE
      14 de mayo de 2010 at 19:54 — Responder

      ¡ REHENES ¡
      Carlos Tomás Temoche V.
      ( Un apunte )
      Naúseas cívicas y paranoías sociales desató la toma de la Embajada Japonesa , por un comando de uno de los dos grupos alzados en armas en la década pasada. Varias historias en simultáneo y concatenadas, acontecen alrededor de esta aventura desencadenada sin medir sus trágicas consecuencias. Este es el argumento de la película ”Rehenes”, que ayer Martes 20 de Abril, Brugas estrenó en olor de multitudes en nuestro principal teatro limeño, el Segura. La investigadora Mary Soto hizo la presentación de la película.
      Hubo mucha espectativa pues la mayoría de protagonistas son amigos y colegas del teatro independiente. Trabajar con solventes actores, cada uno con sus propios presupuestos y trayectoria en las tablas, brinda claridad artística y un disfrute visual a la película ; además, confieren al montaje una óptica interpretativa sui géneris.
      Se reafirma que Bruno Ortíz, su director, parece no tener límites en sus incursiones artísticas; ya nos demostró ser un buen director de teatro con “Calígula”, “Peripatéticos”, “El circo perejil”, “El Quijote”, “Medea”, etc. ahora incursiona en el cine en esta época de globalización y cultura de masas. Pero su película muestra diversidad creativa frente a la globalización standarizante del cine al que nos tienen acostumbrados otros directores.
      Bruno cual Quijote contemporáneo, cámara en riestre, a lo Tarantino o Kusturica, se pone a tono con el cine de vanguardia ; hay una manera no lineal de contar la historia, con racontos, rupturas de tiempo y espacio; pero sin perder unidad escénica, con puntos de encuentro y relación en todas las historias; demuestra que si bien no nos metemos en política, la política si se mete con nosotros.
      El mensaje es claro: rechazamos la violencia de cualquier procedencia, sin vulnerar los derechos esenciales de las personas; por eso desde la orilla del arte cinematográfico hay un esfuerzo intelectual y artístico por comprender que pasó en la historia.
      Quizás haya demasiadas pequeñas historias; pero, dialécticamente hay puntos de encuentro manteniendo su estilo, tratamiento de formas, colores, texturas; aunque extrañamos al Bruno mas irreverente e iconoclasta aún, será, porque el lenguaje cinematográfico es diferente al teatral.
      En una otredad expresiva hay la vocación riberiana de darle voz a los que no la tienen en la contienda. Entretener informando es la vocación de Bruno Ortíz y Gastón Herrera, el autor del texto. Muy bien resuelta la historia del montaje teatral durante la película. Dialogada magistralmente por el guionista Jorge (Cucho) Sarmiento, actualmente en Telemundo y Univisión de Los Ángeles .
      Técnicamente hay pulcritud en el manejo de la fotografía, el sonido y la sonoplastía, encargados a Nilo Pereira del Mar, Guayo Cayo, Pancho Adrianzen y Magali Luque respectivamente..
      Así la utopía sigue vigente, con una mirada en la integración, buscamos la unidad de los peruanos para aprender a valorarnos, escucharnos, tolerarnos y reconocernos sin estrechez y miopías ideológicas. Sin xenofobia ni racismo, es necesario saber qué pasó durante un gobierno autoritario, esto debe ser expuesto y debatido en una sociedad libre.
      Corresponde a los espectadores sacar sus propias conclusiones de aceptación o rechazo, pues la película no se alinea con nadie, esa es su mayor virtud.

      Tomas Temoche Varias

  3. Miller Leon
    3 de mayo de 2010 at 20:35 — Responder

    Sip…..Ultimamente no se que les pasa chicos de Cinencuentro, hagan criticas pero centrence en la pelicula nada mas… sin comparaciones…

  4. carlos lazo.
    3 de mayo de 2010 at 22:45 — Responder

    Por suerte la vi no en el cine, sino en el ce ntro cultural de la Cayetano Heredia con ingreso libre. Lo mejor de esa funciòn no fue la pelìcula sino al final con la exposiciòn de el psiquiatra Mariano Querol y el sociologo Nelson Manrique quienes opinaban sobre el hecho real de la toma de la embajada japonesa, sobre la realidad social del paìs y la experiencia de Querol cuando hace màs de 10 años lo secuestraron y conto algunas anècdotas – algunas graciosas – de la relaciòn que se dio con sus secuestradores. Como por ejemplo : Uno de los delincuentes estaba desesperado por ver a su enamorada y pidiò permiso al grupo , pero se lo negaron, sin embargo insistia y le dijeron : “Te damos un dia y vuelves”, y el vivazo se desaparecio 4 dias y regreso borracho y Querol logrò establecer una relaciòn de simpatìa con los hombres que le salvò la vida.

    Sobre la pelìcula pienso que Ortiz ha intentado hacer un thriller polìtico pero lamentablemente no le saliò y le fallò el criterio a la hora de organizar o crear una atmosfera de tensiòn que de alguna manera de haberse dado hubiera salvado la pelìcula pero ni eso. Es cierto la mayoria de los actores tienen una interpretaciòn impostada, teatral , tiene algunas fallas de continuidad durante las conversaciones entre los rehenes y los terrucos. Que diferencia con otras pelìculas de secuestros, pienso por ejemplo en una que vi en la tele con Frank Sinatra en la que hacia de asesino a sueldo, era una pela modesta, sencilla, pero efectiva, habia tensiòn, suspenso, que provocaba seguirla viendo, creo que era de los años 60, n o me acuerdo el titulo, y bueno otro ejemplo que me acuerdo es “Tarde de Perros” de sidney lumet, !Que peliculòn”, de repente diran que soy malo por esta comparaciòn porque la diferencia es abismal, pero a lo que voy es a la habilidad visual y narrativa, e imaginativa del director para transmitir emociones a pesar de un ambiente cerrado. Bueno ya no los aburro.

  5. 4 de mayo de 2010 at 11:06 — Responder

    John, deberías limitar tus apreciaciones a la obra y no establecer juicios de valor sobre sus creadores (” el ahora infame director de Rehenes”, “el insufrible Héctor Marreros”) pues la apreciación artística (crítica, comentario, reseña, etc.) es fundamentalmente un acercamiento individual, subjetivo y siempre discutible sobre lo creado, sobre el producto y podría cobrar cierto valor crítico (más allá de lo estético y de lo académico, del talento y las fallas de los creadores) siempre que dicha aproximación se circunscriba únicamente a aquello que hemos apreciado (visionado, leído, visto, etc.) con un nivel de inteligencia, deducción e ignorancia propios de cada uno de nosotros, y no ser tan poco objetivo e incluso irrespetuoso más que provocador al señalar que tal o cual obra posee tales o cuales logros o deficiencias fundadas en cualidades personales de sus respectivos autores.

    No he visto aún “Rehenes” ni conozco a su director pero afirmar que es “infame” (o sea: alguien que carece de honra, crédito y estimación; alguien que es muy malo y vil en su especie, a decir de la Real Academia de la Lengua Española) sólo por haber hecho una película que te pareció un “calvario punzante y ralentizado” y que además te provocó “indignación y aburrimiento” me parece de una total falta de profesionalismo y objetividad, valores que siempre nos hemos esforzado por mantener y destacar quienes formamos parte de la familia Cinencuentro, por no hablar de la gran lectoría de este portal.

    Un saludo.

  6. John Campos Gómez
    4 de mayo de 2010 at 14:51 — Responder

    Óscar, no quiero ser mala onda, pero no creo que alguien quiera ser objetivo cuando escribe algo. Ni siquera con una nota informativa, cada quien elige los criterios a tomar en cuenta para informar. Pero creo entender tu punto.
    Sin remitirnos al GRAN diccionario, “infame” es alguien famoso, por lo menos reconocido, por deméritos o sucesos lamentables como creo que es esta película.
    ¿Acaso ya nadie puede decir lo que quiere porque peca de poco profesional?
    Cuando oigo o leo sobre la “consecuencia” en estos tiempos, lo entiendo como un consejo para ser tibiecito nomás, y sobre la “objetividad” como una forma de apreciar a lo lejos, sin hablar sobre la experiencia personal que es ver una película.
    Si la película me parece un asco no puedo decirlo porque seré “poco objetivo y poco profesional”. Entonces digamos que Rehenes fue una película “fallida”,
    para ser un doctor en la materia.
    Con buen ánimo, compañero.
    Un abrazo.

    • Beatriz Rizk
      15 de mayo de 2010 at 2:23 — Responder

      Dra. Beatriz J. Rizk
      Investigadora y crítica especializada
      International Hispanic Theatre Festival of Miami.
      Comentarios sobre Rehenes de Bruno Ortiz:

      Hay muchas maneras de “hacer país” y Bruno Ortiz ha escogido la del largo metraje, en esta ocasión, con su película Rehenes, para darnos su versión de los hechos que ocurrieron en Lima, el 17 de diciembre de 1996, cuando catorce miembros del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA) tomaron la Embajada del Japón. A medio camino entre el documento y la creación teatral, el director ventila a través del esquema de teatro-dentro-del-teatro, y a la par con los “mediatizados” sistemas de comunicación, la voz de una generación más joven que se posiciona ante el rumbo arbitrario que estaba tomando el país en ese entonces. Sin duda, Ortiz está ejerciendo el rol de ciudadano crítico que nos corresponde en estos difíciles tiempos que estamos atravesando, dejándonos entrever, que la imaginación y la disciplina van de la mano en la construcción y preservación de una democracia a la que todos queremos alcanzar y algunos, si toca, defender. Al frente de un elenco que supo afrontar con entereza el desafío de la doble función de actores teatrales y cinemáticos, Ortiz nos brinda la oportunidad de descifrar, acompañando su lente avizor, uno de los episodios si no más sangriento por lo menos sí incoherente de los conflictos internos que sufrió el país durante los dos últimas décadas del siglo XX.

  7. Henry Trucios
    4 de mayo de 2010 at 19:20 — Responder

    CAMPOS: ¿Acaso ya nadie puede decir lo que quiere porque peca de poco profesional?
    Increible leer esta interrogante en un critico. En fin… Se deduce de tus palabras que no eres objetivo. Pero, todo vale.creo en esta pagina. Porque sino se publica este mensaje contradices tu contradicicion.

    Pero no es necesario decir “es un asco de pelicula ” o “es fallida”, la critica objetiva la sustenta sin utilizar esas frases, amigo Campos. Aborda el film centrandote en ella, sin lineas subjetivas, por amor a la verdad uno debe luchas con ellas, tratar de eliminarlas.

  8. John Campos Gómez
    4 de mayo de 2010 at 19:40 — Responder

    Señores, se los digo ya, no quiero ser objetivo.
    En el texto argumento por qué no me gusta Rehenes, otra cosa es que muchos se han centrado en la parte provocadora, donde “comparo” y adjetivo grueso, cuales sensacionalistas o muy sensibles.
    Parece, Henry, que usted sólo ha leído los comments. Lo invito a visitar el post.
    Saludos

    • Carlos Martín Velez Salas
      14 de mayo de 2010 at 20:07 — Responder

      Niveles y contribuciones para la reflexión, acción y lucha entre los peruanos en Rehenes
      Carlos Martin Vélez, Ph.D.
      Brescia University, Kentucky EEUU

      ¿Debemos dejar de ser rehenes de nosotros mismos y atrevernos a luchar por lo que creemos? Mario Miranda, el principal personaje de Rehenes, nos da indirectamente una respuesta afirmativa a esta pregunta. La película muestra la importancia de reflexionar y accionar desde el teatro para recrear las realidades sociales e identidades de ciudadanos peruanos relacionados al desenlace de la toma de la Embajada del Japón  en 1996.
      Desde su despido como periodista en documentar la toma inicial de la embajada y ofrecer una historia real, Mario vuelca sus esfuerzos para realizar una obra de teatro para recrear esta realidad resistiendo así discursos de la prensa nacional en torno a las negociaciones para el rescate de los rehenes en la embajada. Entrelazando elementos de ficción, eventos históricos y sus diálogos con varias personas llevan a sospechar a Mario de un elemento final para su obra: las acciones secretas del gobierno para acceder a la casa del embajador. Sin embargo, en el transcurso de la película encontramos también a personajes que luchan por una solución a este conflicto dentro de esta realidad social y política para ofrecernos miradas a sus identidades particulares peruanas: miembros del grupo terrorista, algunos rehenes dentro de la embajada, por otro lado a periodistas, la madre de una terrorista parte del grupo subversivo, defensoras de derechos humanos, y a un oficial militar que finalmente moriría en la toma final de la embajada.  
      Las contribuciones que se le pueden atribuir a esta producción del cine nacional a nuestra historia en una etapa de violencia civil entre los peruanos son relevantes. En primer lugar, la película muestra que más allá de categorías y comportamientos para describir a un grupo de peruanos, deberíamos considerar las realidades sociales e identidades particulares de estos compatriotas. En segundo lugar, observamos que la violencia también puede darse desde un grupo de peruanos a otros debido a desigualdades económicas, raciales, regionales y de niveles de educación, género y variedades sociolingüísticas del castellano en el Perú. En último lugar, algunos de los personajes de Rehenes nos ofrecen discursos para continuar la reflexión y acción para transformar la idea de nación peruana. La pregunta inicial tomando las ideas del Coronel Valencia al final de la película, se inserta dentro de una carta que él deja antes de su muerte por una patria nueva para sus hijos. Mario Miranda desde el teatro así como la producción y dirección de Rehenes con Gastón Herrera y Bruno Ortíz nos indican que dentro del arte innovador y plural uno puede dejar de ser rehén de sí mismo y puede atreverse a luchar desde ya por una patria más diversa, igualitaria y justa para todos los peruanos.  

  9. Víctor Meza
    4 de mayo de 2010 at 23:33 — Responder

    esto es un blog y no una columna de critica en el periódico
    conozco a Bruno y creo que él va a apreciar más una opinión sincera que un halago gratuito,puñetero y zonzón

  10. Edgard Luis Morante
    5 de mayo de 2010 at 12:00 — Responder

    Me parece una película muy mala de principio a fin.
    Más parece una novela venezolana, además el nombre de los actores está mal escrito;
    no es LEONAR TORRES, sino LEONARDO TORRES DESCALZI.

    • bruno ortiz leon
      15 de mayo de 2010 at 0:32 — Responder

      Dirección y Co-producción: BRUNO ORTIZ LEÓN / Novela, Idea Original y Co-Producción: GASTÓN HERRERA CAGIGAO / Adaptación a guión: JORGE (CUCHO) SARMIENTO.

      Con las actuaciones de: HAVIER ARBOLEDA: Mario Miranda / LUIS RAMÍREZ: Celso / NIDIA BERMEJO: Lucía Temple / KAREEN SPANO: Mónica Guzmán / ANALI CABRERA: Elena / SUSAN LEÓN: Charo / FLOR CASTILLO: Lucero / SUSANA BOZZO: Abogada / GILBERTO TORRES: Almirante Dávila / IRENE EYZAGUIRRE: Nancy / PACO VARELA: Patricio / MARTIN ABRISQUETA: Zamuro / MANUEL CALDERÓN: Guanay / FERNANDO PETONG: Turco / IGOR CALVO: Comandante Valencia / RICARDO MORANTE: Obispo / LIEVE DELANOY: Frida / ADELA JARA: Universitaria / FELIPE RIVAS MENDO: Coronel / FERNANDO FERNÁNDEZ: Minero / LUIS KANASHIRO: Embajador /CLAUDIA SÁNCHEZ: Silvia / LUIS URETA: Sebastián / HELENA HUAMBOS: Blanca / CARMEN NAVARRA: Secretaria / JORGE DAFIENO: Lalo / LUIS MENEZES: Juez / CESAR GABRIELI: Militar / ELENA PASAPERA: Cantante / JOSE INFANTE: Padre / KAREN TAVERA: Sofía / MAGALI LUQUE: Cantante / OSCAR SÁNCHEZ: Guaripolero / WADI FULTON: Tino / ANTONIO QUEVEDO: Iván / GIULIANO SALAZAR: Arturo / ALICIA PAREDES: Madre / ARTURO FERNANDEZ: Minero / MERCY BUSTOS: Celadora / JAVIER MARAVI: Minero / NELSON GONZAGA: Juárez / JULIO MOSCOL: Álvaro / Y la participación de: LEONARDO TORRES D. / ENTRE OTROS EXCELENTES ACTORES !!!

      Alfredo Caballero: Mano Jefe / Alicia Taipe: Madre / Andrés Ortiz: Niño / Angie Chávez: Estudiante / Antonieta Pari: Presa 2 / Bruno Ortiz León: Jefe Paramilitar / Carlos Alberto Chamo: Camarógrafo 2 / Carlos Barrenechea: Voz Off Noticiero / Carlos Flores: Camarógrafo / Charo Gamarra: Madre / Cholo Orozco: Canciller / Daniel Britto: Ministro / Débora Castellano: Madre / Demi Chávez: Niña / Dorys Quijano: Mama / Eduardo Agreda: Voz Carlos / Elvis Meza: Vendedor Periódicos / Fernando Díaz: Voz Camarógrafo / Franklin Dávalos: Juank / Gabriel Ledesma: Voz Jefe Paramilitar / Giovanni Torres: Malabarista / Iván Chauca: Rehén / Jacquef Doyen: Michel Mineli / Jaime Flores: Malabarista / Javier Ruiz: Malabarista / Jerry Galarreta: Rehén / José Medina: Voz Frank / José Ruiz: Carlos / José Urteaga: Frank / Laurietz Seda: Voz Madres / Luis Paredes: Voz rehenes / Luis Trivelli: Rehén / Marco Gutiérrez: Campesino / Mario Delgado: Voz Del Jefe / Martha Rojas: Madre / Martín Venegas: Cantante / Mary Soto: Voz Madres / Milton Chávez: Rehén / Nadiershda Salazar: Voz Asistente / Nhatiel Farfan: Madre / Ricardo Ortiz: Niño / Richard Campurro: Malabarista / Ronald Cruces Marquina.: Rehén / Silvia Carrera: Madre / Tomas Temoche: Voz rehenes / Víctor Arriola: Cantante / Víctor Campos: Voz Rehenes / Walter López: Militar / Ximena García: Madre.

      Producción Ejecutiva: Silvia Kantor, Walter López / Guión adaptado por: Jorge (Cucho) Sarmiento / Director de fotografía: Nilo Pereira / Edición: Eduardo (Guayo) Cayo / Dirección De Arte: Bruno Ortiz León / Coreografía: José Ruiz / Música: Magali Luque / Sonido de campo: Anaisa Pereira / Post producción de sonido: Francisco Adrianzen / Asesoría de Investigación: Mary Soto / Cámara: Santiago Herrera / Realización de vestuario: Pilar Medina / Realización de ambientación: Walter López / Maquillaje: Guillermo Injoque / Asistentes de Maquillaje: Fernando Flores, Claudia Sánchez / Peinados: Roberto Hurtado / Jefatura de Producción: Bruno Ortiz León / Jefatura de Pre-Producción: Rocío Lecaros / Asistentes de Producción: Ina Mayushin, Angie Chávez, Marlene Dávila, Natalia Farfán, Lorena Poggi, Silvia Moreno, Elvis Meza, John Ponce, Miguel De La Vega/ Luminotécnico: Rafael Pereira / Auxiliares de Iluminación: Marco Gutiérrez, Arturo Trigoso, Carlos Álamo / Supervisión de sonido: Víctor Arriola, Walter López, Elvis Meza / Primer corte y operador de edición: Alfredo Caballero, Juan Carlos Ferrando, Bruno Ortiz León / Script: Ximena García / Traducción y subtítulos: Elena Herrera, Luis Alberto Cayo, Valerie Ozeta, Gastón Herrera / Diseños gráficos: José Moscoso / Conferencia de prensa: Diva Producciones / Jefatura de prensa: Patricia Aquino.

      Personajes De Contexto: Alicia Molina, Ana Ballón, Ana María Márquez, Anthony Enríquez, Antonio Pancelli, Katya de Pancelli, Beatriz Pozzo, Blanca Panae, Carla Palacios, Carmen de la Borda, Carmen Oliva, Cecilia Acosta, Cecilia Lazo, Cecilia Modesta, Celinda Gutiérrez, Connie Bushby, Cristian Vila, Elba Bustamante, Elcira Ponte Alberti, Elisa Sotomayor, Eva Larriega F., Fabio Malaga, Félix Linares, Fiorela Chicota, Gaby Sánchez- Silva, Germán Guzmán, Giovanna Custodio, Gladys Chavez, Hugo Muñoz, Ina Mayushin, Isabel Gamboa, Isabel Gonzáles, Isabel Sticlich, Isabella Fendi, Jackeline Navarro, Jannet Carreño, Jesús Guzmán, Jesús Quijano, Jhon Márquez, José Carlos Ramos, José Luís Mendoza, José Roldán, Juan Guerra Gentille, Juan Núñez, Julio Samaniego, Karla Medina, Katherine Ulloa, Katia Medel, Leyla Solano, Linda Eggerstedndt, Lola Aspiaza, Luís Arana, Luís Paredes, Marco Linares, Marcos Rivarola, María Inés Canales, Maritza Ortiz, Maruja Pancorvo, Max Gutiérrez, Mery Aro, Mirta Ponce Alberti, Mirtha Braga, Mitchell Saavedra, Nora Muñoz, Omar Pérez, Pamela Palacios, Paúl D´arrigo S., Pía Sciutto, Pompeyo Humala, Rafael Cagigao, Rawell Cesti, Rosa Zelaya, Sergio Ponce Alberti, Sergio Sánchez, Silvia Castañeda, Sue Ann Luna, Verónica La Torre, Vicky Eguiguren, Vanesa Vega, Vicky Paz, Zarela Hudson. Nelly Villavicencio, Elsa Gamero, Ricardo Gutiérrez, Ivone de Loli, Jesús Donayre, Daphne Fendi, Allison Sirvas, Juan Málaga, Marlon Zubiat, Cinthia Calle, Angélica Araujo, Ursula Moreno, Felipe Amesquita, Ángelo León, Fernando Flores

      Agradecimientos: ALIANZA FRANCESA, ALICIA MORALES, AMIEL CAYO, ANA ARCE, ANA CORREA, ARTURO NOLTE, ASOCIACION DE PESCADORES JOSE OLAYA MUELLE DE CHORRILLOS, BOMBEROS DEL PERU, CAFAE, CAFÉ TEATRAL DEL CCPUCP, CARLO LOMBARDI, CARLOS MENDOZA, CARLOS ZEVALLOS, CATY HERRERA, CCPUC, CEMENTERIO DE NUEVA ESPERANZA, CLUB MAKAJA, CLUB SOCIAL MIRAFLORES, CLUB TENNIS LAS TERRAZAS DE MIRAFLORES, COMISARIA DE BARRANCO, COMISARIA DE JESUS MARIA, COMISARIA DE SAN ISIDRO, EDUARDO AGREDA, GRUPO TEATRAL CUATROTABLAS, INSTITUTO CHARLES CHAPLIN, EDGAR SABA, EFRAIN AGUILAR, ELIAS LEON, ELISA SOTOMAYOR, ENCUENTRO AYACUCHO, GRUPO TEATRAL ESPACIO LIBRE, ESTUDIO ANDRES DE VICTOR ARRIOLA, ESTUDIO JUAN CARLOS FERRANDO, FELIX LINARES, GABRIEL LEDESMA, GALERIA LA CONCEPCION, GIMNASIO ANALI SPA, GRUPO DE MUSICA LUNA AZUL DE MAGALI LUQUE, GRUPO TEATRAL EL ZAPATITO, GRUPO TEATRAL LOS TUQUITOS, GRUPO TEATRAL MI CASA ENCANTADA, GRUPO TEATRAL MIENTRASTANTO, GRUPO TEATRAL PERU FUSION, GRUPO TEATRAL PIES DESCALZOS, GRUPO TEATRAL WAYTAY, ASOCIACION CULTURAL YAWAR, GRUPO CULTURAL YUYACHKANI, GRUPO TEATRAL ZAPATOS ROTOS, HAVANI PRODUCCIONES, GRUPO TEATRAL RETABLO, HERLINDA LEON, HOTEL ESPAÑA, HOTEL HAMACAS, INKA AMAZONIAN TOURS, JAIME ORTIZ LEON, JAIME ORTIZ PAZ, JOSÉ ANTONIO OTERO CAMBANA, JOSE MEDINA, JORGE SEMINARIO, JUANA ALVAREZ, KLEBERTH RUBIO, KLEIDER AUDACIA Y ELEGANCIA, LA CRIKA, LALI HERRERA, LAS DARDANO, LE GLAMOUR, LOS PERIPATETICOS, LUISA MUTTS, MANUEL CHAVEZ GUTIERREZ, MARIA ELENA LIRA, MARIO DELGADO, MARITZA ORTIZ, MARTIN VELEZ, MIGUEL MORAN VAL, MIRYAM REATEGUI, MONICA AURICH, MUNICIPALIDAD DE CHORRILLOS, MUNICIPALIDAD DE JESUS MARIA, MUNICIPALIDAD DE SAN ISIDRO, MUNICIPALIDAD DE SAN JUAN DE MIRAFLORES, MUNICIPIO DE CHANCAY, MUNICIPIO DE MIRAFLORES, NADIERSHDA SALAZAR, NORA VELEZ, PATRICIA PINILLA, PATRICIA PONCE, PATRICIA ZEVALLOS, ROBERTO HURTADO, ROBERTO SIFUENTES, INSTITUTO DE ESTETICA SIGLO XXI, SERENAZGO DE MIRAFLORES, GRUPO TEATRAL SEXTO SENTIDO, SILVIA CARRERA, TEATRO MUNICIPAL, ESCUELA DE TEATRO DE LA UNIVERSIDAD CATOLICA, TOMAS TEMOCHE, URPI PRODUCCIONES, VECINOS DEL EDIFICIO MARBELLA, VIOLETA CACERES, RTM. INSTITUCION EQUILIBRIOS, JOSE BERNABE, 

  11. marco
    5 de mayo de 2010 at 19:29 — Responder

    No se la película, pero el texto de John Campos me parecio bien articulado y muy entretenido además con sus referencias a Michelle Alexander, las actuaciones de kindergarden, Leonidas Zegarra y Hector Marreros y sobretodo su cierre en el que menciona el calvario sufrido en su butaca. Tal vez cuando vea la película no este de acuerdo con John Campos, o tal vez si, pero eso nada tendra que ver con el disfrute de leer su crítica.
    Un poco más de correa no les vendría mal a quienes se sienten ofendidos… a proposito un poco más de correa también a veces les falta a los amigos de cinencuentro, porque asi como tienen libertad sus colaboradores en la escritura de sus textos (aunque puedan resultar ofensivos para algunos lectores) también los comentarios de los lectores no deberian ser eliminados como el comentario de un tal Pedro que dijo que el ultimo post sobre Omar Forero era un publireportaje. más correa! no? una opinión es una opinión, el mundo no se acaba…

  12. Luis Pinto
    6 de mayo de 2010 at 11:42 — Responder

    bien dicho marco…. asi como tienen libertad los colaboradores de Cinencuentro en la escritura de sus textos criticos también los comentarios de los lectores y de otros deben ser escuchados… la red es libre y soprta todo… EL MUNDO NO SE ACABA…. Buena

  13. Miguel Blásica
    25 de mayo de 2010 at 13:56 — Responder

    Es interesante ver como funcionan los post y los comentarios por esta vía, todos tenen su lugarcito, desde perro, pericote y gato, hasta los asnos, pues bien, todos tenemos derecho a decir lo que pensamos (benditos los días en que esto noa era aun “posible”). Una crítica certera no vendrá por este medio, sin embargo creoq que tanto Campos, como Beatriz Riszk o Temoche, no dan con precisión en lo que Ortiz León requiere: una crítica certera, sin besamanos…el cine nacional no tiene aun identidad y tomar un tema intenso y complejo como el de la guerra subversiva, requiere de pulso y manejo. Bravo por Ortiz por atreverse, la película tiene fallas, pero valoremos el hecho de esto y corresponde a su confrontación con este lenguaje, seguir o abandonarlo. Pero lo que me resulta interesante es algo que quisiera amplar en una crítica que preparo de la peli, es su visión con respecto a los recursos de acercamiento al espectador común y silvestre, en algunas partes esto es intencional ¿por qué? ¿sencillamente falta de oficio? el cine nacional, gran parte del cine nacional trata de explotar esta suerte de cultura de la choledad y melodramatismo, esto tiene que ver con atisbar que es posible un acercamiento al espectador y que existe eso que también se da en México o la India (inevitable pues la inmersión del culebrón venezolano o Televisa), y se relaciona también con los medios que posibiliten que TODOS hablemos, por ello Campos y tiene derecho a no ser “objetivo” y Ortiz a defender su peli. Asi estamos…
    Ampliaré sobre esto…en otros medios.

  14. rodrigo sarmiento
    1 de junio de 2010 at 16:04 — Responder

    Realmente hay una cosa que agradezco infinitamente al ICPNA y al Audiotrio Cayetano Heredia: que la exhibición de la película haya sido gratuita. Porque quienes pagaron por ver este film supongo que salieron pensando que mejor daban el dinero de las entradas a alguien que lo necesite. La película es casi infantil (hasta El delfin es mas subversiva) hasta el hartazgo. Más alla de la ideología por la que muchos se arañan (sobre todo por quienes gustan de vestir un bonito color rojo y siempre se levantan por el lado izquierdo de la cama), el film no levanta vuelo para nada. Los diálogos son sosos, las actuaciones en su mayoría son pobrísimas sobre todo Havier Arboleda quien tuvo que llevar el peso del protagónico sin estra bien dirigido. De los pocos actores que resaltan cabe mencionar a Karen Spano (debe estar escondida en algun tunel despues de haber visto como quedo el film), Nidia Bermejo, actriz especialista en desnudos cinematográficos y teatrales ( En Una sombra al frente se desnudo frente al machazo de Diego Bertie) quien apesar de todo cumple con darle al papel energia y veracidad y sorprendentemten Analí Cabrera quien debiera salir en papeles dramáticos más seguidos. Entre los terrucos Luis Ramirez e Irene Eyzaguirre como los “sufridos” terroristas separados y Claudia Sanchez quien aporta nervio a sus escenas. Del resto los que tienen oporunidad ded decir algo mas dr dos líenas pues no se les puede destacar. Sin embargo más dif´cil sería elegir a quien actuo peor en este film. Podría ser Arboleda como ya lo dijimos o Leonardo Torres (padre) quien con toda la experiencia que tiene parece sufrir de serios problemas de dicción o Susan Leon haciendo de una especie de española que al parecer come paella con tamal y feijoada con un para de quesadillas, porque adivinar el acento que tenia era una especie de trivia dentro del film. Pero lo más aberrante de todo sin duda alguna es como ya se dijo anteriormente la pobre sonorización, primariosa edición sobre todo en las primeras escenas y la poca capacidad de conmover o impresionar por lo menos. Lo mejor del film también podrían ser las escenas teatrales pero si la intención es hacer cine hay que usar la cámara y los lenguajes que ofrece. Es como si me invitarán a ver una obra de teatro y finalmente me pasaran unos slides cada 4 minutos. ¿Acaso no se snetirían estafados si esto hubiera sido asi? ¿ o tal vez algunos ingenuos lo hubieran catalogado como “performance teatral”?

  15. Alvaro Torres Urquieta
    18 de junio de 2010 at 12:03 — Responder

    Les voy a contar mi historia respecto a la película REHENES:
    Hace dos años que llevo estudiando teatro y uno de mis mejores y principales maestros a sido Don Leonardo Torres Descalzi; primer actor nacional, más de 50 años de trayectoria en el medio y fundador de la compañia Lola Vilar. Me enteré que REHENES se estaba presentando (Ya había visto el trailer hace más de 6 meses) y no dudé en ir a verla (Mas que todo por ver a mi maestro actuar en cine, él que es un aliado incondicional del teatro).
    Acudí al Cineplanet del Royal Plaza(Que de Royal no tiene nada) en Los Olivos.
    Gran decepción me llevé al ver que en la sala sólo eramos 3 PERSONAS, la película se demoró más de 20 minutos en empezar, durante todo ese tiempo el proyeccionista hablaba por celular en voz alta con lisuras incluidas (Que clase de servicio es este).
    El audio de la película es el peor que he oido en toda mi historia cinematográfica, escenas sosas(Algunas sin sentido) y una dirección que dejaba mucho que desear, parecía que habían querido llevar una obra teatral al cine; querido amigo Bruno, he visto grandes obras de teatro llevadas a la pantalla de la TV y cine (Macbeth con Ian McKellen, Mi hijo Jack con Daniel Radcliffe, Rey Lear con Laurence Olivier y ninguna se asemeja en lo mas minimo a tu película).
    Está bien que mucha gente diga que el teatro es mejor que el cine, OK, yo estoy de acuerdo, pero no exageren de esta manera. Ni siquiera sacaron provecho a la fotografía.
    Las actuaciones:
    Havier Arboleda.- Lleva el peso de la película pero mal dirigido.

    Analí Cabrera.- Me sorprendió mucho, me gusataría verla en más papeles dramáticos.

    Kareen Spano.- Ay Kareen, como pudiste meterte en este bodrio.

    Paco Varela.- Una caracterización común y corriente, estoy acostumbrado a sus interpretaciones de hombre malo y rico. Pronto lo veremos en No Hay Ladrón que por Bien no Venga de Darío Fo.

    Nidia Bermejo.- Está chica tiene futuro, pero no sólo debería atreverse a hacer desnudos; sino a atreverse a quitarse de encima el personaje de indiecita sufrida (Ver Agosto en La Plaza Isil).

    Luis Ramirez.- Le quedó bien el personaje, sigue haciendo de terruco Lucho.

    Susan León.- Quien sea el o la encargada de maquillaje, por favor, consigase pelucas más reales.
    El acento de Susan en el filme, fue una trivia para mi.

    Y la participación de Leonardo Torres Descalzi.- Leonardo Torres, actor muy experimentado, la dicción le falló profe, muchos diálogos no se los entendía, pero aún a sí, supo sacar a flote su personaje, el cual me parece que era usted mismo (Un director de teatro).

  16. Dario
    23 de noviembre de 2010 at 4:27 — Responder

    claro yo conozco muy poco sobre la historia del Perú y ya hablando con el director termina siendo un buen intento ,Rehenes, la intencion del director están entre lo onírico y lo teatral cosa que si no se lo logra descubrir todo que da en una crítica para un cine B

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Rehenes (2010)