Archivo de Abril 2005

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Hitch: Especialista en seducción (2005)

Hitch

Hitch

Si odias los gestos y muecas de Will Smith no veas esta pelicula. No es mi caso por cierto. Will es tan dueño y amo de la realización de este producto como lo es su personaje Hitch, cuando se trata de las citas amorosas y de como obtener la preciada fémina de turno. Claro, con la salvedad que este cupido negro no acepta pedidos de machistas devora-mujeres. Es requisito que los muchachos sean relativamente tímidos y con ciertos problemas para conseguir pareja. Con algo de suerte y bastante imaginación de nuestra parte, nos creeremos los emparejamientos que logra. Y es aqui donde entra aquel personaje que se roba la pelicula: Kevin James (de la sitcom The King of Queens). Gordo pero ágil, serio pero divertido, torpe hasta para bailar. El cliente perfecto para Hitch, que por su parte también se encontrara con problemas para atrapar a su chica. Como no es de extrañar, las reglas de Hollywood mandan que Smith se empareje con una chica exótica, en este caso Eva Mendes, que valgan verdades es mucho más disfrutable cuando se le ve de espaldas, caminando hacia donde sea que este caminando, que cuando funge de actriz de telenovela.
En resumidas cuentas una película para pasar el rato, un rato que quizá se alarga demasiado.

Laslo Rojas

Crimen ferpecto (2004)

Crimen ferpecto

A Alex de la Iglesia le gusta jugar con lo grotesco y las referencias mas disímiles y su mas reciente pelicula sigue esa linea tan caracteristica. Insólitamente ambientada en el mundo del negocio de los centro comerciales, nos presenta un personaje disparatado, el capo de las ventas y la seducción Rafael, en medio de las situaciones mas disparatadas. A medio camino de la comedia mas negra y el film de suspenso a lo Hitchcock. Lo mejor es la primera mitad del film, el gordo de la Iglesia se luce como un narrador efectivísimo atento a los detalles mas banales de los que extrae un punto de vista hasta original acerca del consumismo. La competitividad, el revanchismo y la discriminación se nos son presentadas sin mayor disfraz y de la manera mas jocosa posible. A esto contribuye el protagonista Guillermo Toledo que se mueve en la comedia como un pez en el agua.
Luego de esto el macabro plot se establece y la pelicula se torna mas convencional y algo reiterativa con momentos sacados del triller hasta de Mel Brooks, si la pelicula se hubiera mantenido al nivel de sus primero 40 minutos hablaríamos de una cinta estupenda, pero eso no retira en nada la idea que tenemos del talentoso director, aunque su ultima pelicula luzca asi de irregular.

Jorge Esponda

De-Lovely (2004)

De-Lovely

La historia del compositor Cole Porter (autor de célebres partituras para Broadway y Hollywood) nos llega en esta nueva versión, que como corresponde a nuestra época nos presenta con todo y trapitos sucios. Irwin Winkler (productor de Scorsese y la serie Rocky) se coloca en el rol de director nuevamente para llevar a cabo este proyecto más que interesante sobre una celebridad del espectáculo americano, que ya ha tenido representantes ilustres dentro del biopic, muchas de ellas demoledores retrato de la miseria del éxito (la mas genial es sin duda Sunset Boulevard).
Pero a pesar de lo bueno de la historia, la pelicula levanta poco vuelo. El centro de atanción es la relacion de Porter (muy bien Kevin Kline) con su esposa Linda (Ashley Judd) a lo largo de dos horas somos testigos de todos y cada uno de los episodios alegres, tristes o desengañados de su vida de pareja que resultan a veces divertidos pero las mas acumulativos y hasta trillados. Bueno pero el plato fuerte sin duda esta en la gestación de los opus del exultante Cole en los que dicho sea de paso se nos pasean algunas estrellas de la música desde Elvis Costello y Diana Krull hasta Robie Williams. Una pelicula simpática pero no más.

Jorge Esponda

Lo que el viento se llevó (1939)

Gone with the Wind

Gone with the Wind

Hay películas que en algún momento han demostrado que el cine es ante todo un espectáculo, que llena los ojos y las emociones de quien lo contempla, mas allá de alardes de estilo y novedades estéticas (del todo válidas por supuesto) los espectadores son ganados por al historia y sus personajes, por la manera de transportarlos a la pantalla y darles vida. Desde The Birth of a Nation pasando por The Ten Commandments, Star Wars hasta The Lord of The Rings se nos han presentado las mayores expresiones de este sentido del cine: las epopeyas, visiones colosales, más grandes que la vida misma como suele decirse. Gone with the Wind es quizá la quintaesencia de esto, la novela y la historia hechas película.

Basada en la novela homónima de Margaret Mitchell fue llevada a la pantalla gracias a la terca ambición del productor David O. Selznick quien entre tantas decisiones cambios y recambios que efectuó están el de haber hecho pasear a varias estrellas y directores para la realización, finalmente delegó la ejecución a Victor Fleming (un buen director que realizo el mismo año otro clásico The Wizard of Oz) aun cuando ya habían completado varias secuencias como la celebre del incendio de Atlanta.

El resultado fue acaso una de las mas mágicas y envolventes historias pasionales que se hayan visto. La indómita Scarlett O’hara (la inglesa Vivien Leigh) es la protagonista de esta extraordinaria odisea desde su vida de ensueño en la Georgia tradicionalista y esclavista, pasando por la Guerra de Secesión, hasta la reconstrucción de vidas y sueños destrozados. Alrededor de ella giran una serie de personajes no menos memorables: el descarado pero sentimental Rhett Butler (Clark Gable en su mejor momento), la dulce Melanie (Olivia de Havilland), el honorable Ashley (Leslie Howard) y por supuesto la entrañable May (Hattie McDaniel) arquetipo de la mujer negra en ese entonces.

Película descomunal y apasionante fue lanzada por todo lo alto como la cumbre del cine de prestigio, pero ahora impresiona más por ser el paradigma de una forma de hacer cine que le dio a Hollywood el sitial que a ocupado desde entonces, por ser la película que cerró con brillo aquella década imaginativa y de despegue del cine clásico, por ser en fin una envolvente historia visión de una época con unos personajes que sienten y nos hacen sentir sus alegrías y melancolías a partes iguales, por todo aquello que se fue con el viento.

Jorge Esponda

Exterminio (2002)

28 Days Later…

28 Days Later...

Danny Boyle es una figura insólita en el panorama del cine actual. Luego de ser un personaje de culto gracias a Shallow Grave y Trainspotting, pasa a la pura comercialidad con la fallida The Beach (que tampoco estaba excenta de ambiciones que a la postre solo la perjudicaron) y de ahi nuevamente en sus predios britanicos intenta volver con fuerza y he aquí que 28 Days Later parece conseguirlo. Boyle pretende ser original a toda costa con un material tan al uso y a veces lo logra. La cualidad de su especial talento se ve reflejada en esa inquietante imagen del delgado y desconcertado protagonista vagabundeando y repartiendo “hellos” sin encontrar respuesta, de ahí se abre
al terreno puramente terrorífico con la aparicion de aquella mancha voraz e irracional tan caracteristica de este subgénero, verdadera fantasía paranoica con la inmortal Night of Living Dead a la cabeza. El reciclaje que aplica Boyle condimentado con sus aportes le dan mucha eficacia narrativa que hasta puede ser considerada sumamente clásica aunque secuencias como la del supermercado resulten fuera de lugar tratándose de justificar como algo de matiz a las desbocadas secuencias con los infectados (otra referencia revulsiva) que son la alusión misma a los temores postmodernos.
El encuentro de los sobrevivientes que antes fue la ilusion de encontrar el paraíso en este súbito apocalipsis resulta para ellos otra nueva frustración, otra forma de infierno del que deben escapar. En esta parte Boyle se pone más sofisticado, incluso pone su aporte a las imágenes tremendista con
Manchester en llamas a la cual tiene el tino de ponernosla mas allá de lo que se puede distinguir. Aunque por ahí hay uno que otro detalle que empaña al final el desarrollo del plot, esta es una buena representante del estilo inclasificable de Danny Boyle.

Jorge Esponda

Elling, mi amigo y yo (2001)

Elling

Elling

Esta producción noruega es de esas peliculas que no llaman mayor atención salvo por el hecho de haber figurado entre las nominadas al Oscar. Una simpática historia de dos “niños grandes” extraviados en el mundo y aprendiendo a vivir, es en sí interesantísima como idea pero el director Petter Naess solo se limita a acicalarla y volverla excesivamente amable y ligera. Es una manera de trabajar sistemáticamente en las pequeñas cinematografías pues una pelicula que intente lanzarse a la piscina de la exhibición internacional debe ser lo suficientemente digerible para las grandes audiencias se sacrifica rigor por simpleza o mas bien simplonería y esto es lo que casi siempre sufre esta pelicula, a pesar del entusiasmo de sus protagonistas aquí todo esta lo suficientemente calculado para divertir sin mayor problema y hasta conmover con resoluciones fáciles como el hecho de que luego de mostrarnos un inicio algo prometedor (mas que todo con la historia de Elling que puede ser hasta algo oscura) lo que sigue es un desfile de personajes con el corazón de oro en un mundo muy cercano al paraíso, sin mayores conflictos así todo se resuelve tan fácil como se inició.

Jorge Esponda

Amor eterno (2004)

Un long dimanche de fiançailles

Dir: Jean Pierre Jeunet | 133 min. | Francia – EE. UU.
Intérpretes:
Audrey Tautou (Mathilde)
Gaspard Ulliel (Manech)
Dominique Pinon (Sylvain)
Chantal Neuwirth (Bénédicte)
André Dussollier (Pierre-Marie Rouvières)

Ahora que Luc Besson se mantiene en silencio es Jean Pierre Jeunet el que ha asumido el rol de ser el cineasta francés más relacionado con la industria americana. Más que con Amelie lo demuestra con Un long dimanche de fiancailles, su nueva realización. Para ello elige una historia de amor marcada por la guerra (la primera guerra mundial para ser precisos) que es revestida con toda la impactante imaginería visual que se le conoce.

Un long dimanche de fiançailles

Jeunet (Francia, 1953) surgido de una amplia experiencia en publicidad se colocó rápidamente en un lugar expectante dentro de la industria cinematográfica internacional gracias a sus filmes de fantasía y cierto toque bizarro que a pesar de tener personalidad propia se alimentan de la influencia de ciertos directores como Terry Gilliam. Ahí está por ejemplo aquella extensión de la serie Alien (Alien: Resurrection).

Pero sin duda su punto alto llegó con Amelie y su furibundo éxito de taquilla que lo convirtió en el rey Midas del cine francés y que le ha permitido ahora realizar esta cinta de ambiciones mayores.

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Un long dimanche de fiancailles nos presenta la historia de Matilde y Manech, dos almas enamoradas desde la infancia que son separadas trágicamente por la guerra. Una vez terminada la conflagración Matilde recibe la infausta nueva de la desaparición de Manech. A partir de ahí se inicia toda una odisea para la heroína quien no se resigna a aceptar los designio del destino. Y Jeunet convierte su film entonces en un espectacular film épico y de pesquisa al que reviste de diversas técnica visuales, una verdadera puesta a prueba de sus conocimientos cinematográficos.

Y ciertamente algunos momentos consiguen su cometido, por ejemplo los dedicados a la guerra que están retratados en toda su crueldad, incluso con las licencias fantásticas que puedan tener (como aquella del avión alemán asolando a los condenados o aquella del proyectil incrustado en el improvisado hospital.

Pero aún cuando el film es un espectáculo disfrutable no termina levantando demasiado vuelo. Y es que tiende a ser irregular, Jeunet estira y contrasta la aventura, sus motivaciones y descubrimientos de manera algo caótica. La dulce Audrey Tautou es siempre una presencia agradable y sostiene a su personaje y su itinerario por más reiterativo y predecible que puede ser. Y hay que agradecer también las presencias de André Dussollier, Jean Claude Dreyfus, Denis Lavant y la insólita de Jodie Foster. Lo mejor se resume, como dije, en las secuencias de guerra o de crimen, cuando no son los personajes, sino el trabajo visual de Jeunet lo que se impone. Las historias y conflictos muy humanos no son su fuerte.

Jorge Esponda

Amor caníbal (2001)

Trouble Every Day

Trouble Every Day

Pocas peliculas tan perturbadoras en los ultimos años como esta de la francesa Claire Denis. Otorga aqui acogida a las manifestaciones más desbocadas del deseo, del erotismo entremezclado con la morbidez o mas bien lo lleva a superar la frontera de los mas temidos tabúes.
Esta historia de amor y sexo hasta el crimen no llegaría mas allá de lo puramente sensacionalista de no ser por esa atmósfera tan extraña que la directora sabe imprimir a su film, por un lado le da una apariencia de cotidianeidad que roza lo social (y en cierta manera lo es), por otro le da apariencia bizarra como preparándonos para una pelicula fantastica (y también tiene de esto) y en otros la dota de una sensualidad propia del softcore (y lo es). Lo que nos propone es una visión de la satisfacción de los deseos a un punto en que sean indistinguibles, inteligentemente evita dar explicaciones (se sugiere solamente una de orden científico) y mantiene todo en la más absoluta ambiguedad como en la polémica secuencia del encuentro sexual de la lasciva Beatrice Dalle con su inocente víctima, mezcla desconcertante de observación casi clínica con unos sensuales acordes musicales nos manifiestan un acto mosntruoso y tierno a la vez.
Visión casi antropológica sobre las manifestaciones del inconciente dentro de la sociedad moderna Trouble Every Day es una interesantísima cinta que nos revela la coherencia de una cineasta con preocupaciones e intereses propios. Queda para el recuerdo a ese Vincent Gallo con talante vampírico y sus vagabundeos hambrientos. Una pelicula ciertamente no apta para todos los gustos.

Jorge Esponda

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