Recientes cambios políticos están provocando una revisión de las pautas del Festival Internacional de Roma, que apenas ha realizado su segunda edición en 2007 y que se había convertido en fuerte competencia del legendario Festival de Venecia. La nueva coyuntura se debe a que, de modo similar al BAFICI de Argentina, el festival romano es dependiente de las autoridades municipales de la histórica capital de Italia.
El ex alcalde Walter Veltroni, de filiación centroizquierdista, impulsó desde su cargo esa nueva plaza para el cine mundial en 2006, pero recientes procesos electorales han significado serios reveses para su partido y le han hecho perder la dirección del certamen, aunque mantienen el gobierno de la provincia de Roma.
Veltroni renunció a la alcaldía para competir con Silvio Berlusconi en los comicios parlamentarios. El resultado fue el regreso del magnate de las telecomunicaciones y el fútbol al puesto de primer ministro, máxima magistratura de su país, que había ocupado brevemente en los años 90 y buena parte de esta década.
Luego, en la elección municipal, en segunda vuelta, también ganó su candidato, Gianni Alemanno, por encima del ex ministro de Cultura Francesco Rutelli, que había tenido más apoyo en la primera. Casi de inmediato, Alemanno desplazó al presidente del festival, Goffredo Bettini, allegado a Veltroni, y designó al director y guionista Pasquale Squitieri, el esposo de la gran Claudia Cardinale, que hace poco cumplió setenta años (curiosamente, Berlusconi también está casado con una actriz prácticamente retirada, Veronica Lario).
Las nuevas autoridades han cuestionado que el festival, cuyo presupuesto es de 12 millones de euros, provenientes principalmente por empresas privadas, haya privilegiado la presencia de las figuras del cine norteamericano. Squitieri lo calificó de “otra alfombra roja para las películas de Hollywood” y le imputó que no servía para nada. “No se puede gastar dinero para pagar 18 habitaciones para los guardaespaldas de Nicole Kidman y otras 20 para los de Leonardo Di Caprio. Que la izquierda hiciera esto es verdaderamente increíble”, declaró al diario La Stampa.
Sigue leyendo sobre la nueva etapa del Festival de Roma»