White Noise

White Noise

Solo para comenzar, esta producción británica/canadiense tiene un gran punto a favor: no quiere parecerse a Sexto Sentido a pesar de ser una regla omnipresente en la mayoría de películas de horror de Hollywood de los últimos años. No llega a abusar de las sorpresas ni el ruido tétrico que si saturan otras películas como la patética Una mente siniestra (Hide and Seek) o La casa maldita (Mad House)

La trama es prácticamente clara desde el inicio, aunque la introducción puede parecer un poco monótona: Michael Keaton, típico hombre norteamericano de clase media alta, exitoso arquitecto sufre la perdida de su esposa en una situación algo extraña. Tras recibir la noticia que esta trata de comunicarse desde el mas alla, se desata toda una paranoia y frenética investigación sobre el EVP (Electronic Voice Phenomenom) o Fenómeno Electrónico de Voz, el cual nos preocupa más por las referencias que se tienen sobre este, ya que se considera un fenómeno real y objeto de no pocas investigaciones.

Tras esta chispa que aviva la película, se desarrolla una serie de eventos malignos y enigmáticos, acrecentándose progresivamente la sensación de miedo e impotencia, muy bien llevado por el hasta hace poco olvidado Keaton y secundado por el encanto y el misterio de Deborah Kara Unger. La investigación del EVP sumado a la correcta dosis de escenas de miedo y suspenso así como las buenas actuaciones hacen de esta película, una alternativa fresca sin muchas pretensiones pero bastante efectiva para aquellos que gustan y sienten fascinación por los fenómenos sobrenaturales

Johan Tábori