Corpse BrideCorpse Bride
Dir. Tim Burton, Mike Johnson | 76 min. | EE.UU.
Intérpretes (voces): Johnny Depp (Victor Van Dort), Helena Bonham Carter (Corpse Bride), Emily Watson (Victoria Everglot), Tracey Ullman (Nell Van Dort/Hildegarde), Paul Whitehouse (William Van Dort/Mayhew/Paul The Head Waiter), Joanna Lumley (Maudeline Everglot), Albert Finney (Finnis Everglot), Richard E. Grant (Barkis Bittern), Christopher Lee (Pastor Galswells)
Estreno en Perú: 20 de octubre de 2005.

Víctor Van Dort (Johnny Depp) es un tímido joven que está a punto de casarse con la dulce Victoria Everglot. El matrimonio ha sido concertado por ambas familias. Los padres de Victor son prósperos negociantes que han logrado cierto éxito económico. Los Everglot, están ahora venidos a menos, por lo que buscan aprovechar en algo la bonanza de los Van Dort…

Corpse Bride, el último trabajo de Tim Burton, es un film de animación realizado usando la técnica del stop-motion, es decir se utilizaron marionetas reales y se capturaron sus movimientos cuadro por cuadro con una cámara, en este caso fueron grabados con una cámara digital.

Víctor Van Dort (Johnny Depp) es un tímido joven que está a punto de casarse con la dulce Victoria Everglot. El matrimonio ha sido concertado por ambas familias. Los padres de Victor son prósperos negociantes que han logrado cierto éxito económico, y buscan mejorar su estatus uniéndose a la familia de los Everglot. Pero los Everglot, que alguna vez tuvieron cierto nombre en la ciudad, están ahora venidos a menos, por lo que buscan aprovechar en algo la bonanza de los Van Dort.

En el film, toda esta introducción a la historia no hace sino hacernos esperar por algo mejor. Luego de algunos eventos fortuitos Victor termina casado con Emily (Helena Bonham Carter), la novia que hace referencia el título. Ella se encarga de raptar a Victor y llevarnos junto con ellos al submundo de los muertos vivientes.

Burton, tal como hiciera en Beetle Juice, recrea el mundo del más allá y lo trae un poco más acá, los muertos la están pasando bien, bailando al ritmo del jazz, jugándose unas partidas de billar y tomando brebajes de dudosa procedencia. En contraste con la vida apacible, gris, casi victoriana de los así llamados, ‘vivos’. El director explota al máximo lo mórbido del asunto, con varios gags que si bien demoran en calar en la audiencia, una vez que los tiene de la solapa, no los soltará más: ojos que se salen de su órbita, cuerpos partidos por la mitad, cabezas parlantes llenas de insectos, entre otras macabras ideas, que si bien no asustan a nadie logran capturar la atención por su filo cómico.

Victor sin embargo no se ve demasiado atraído por todo este inframundo festivo, y desea regresar con su Victoria. Emily intentará de todo por mantenerlo a su lado, mientras los Everglots planean casar a su hija con un misterioso hombre, un tipo que uno nunca termina de saber que hace ahí realmente.

La historia continua sin mayores sobresaltos, el plot es sencillo y está al servicio del magnifico trabajo de animación, dándonos tiempo en ciertos momentos para poder apreciar ciertos detalles, lágrimas que caen, velos que vuelan y manos que tocan el piano a la perfección la música compuesta por Danny Elfman, el colaborador favorito de Burton.
El excéntrico director logra así mantener el buen rumbo de Big Fish y Charlie and the Chocolate Factory, luego de su traspié con Planet of the Apes.

Laslo Rojas