El joven Hannibal Lecter

Young HannibalSi ya no era suficiente con alargar la historia del gran Dr. Hannibal Lecter de The Silence of the Lambs, con dos películas –Hannibal y Red Dragon– para muchos prescindibles, este año nos debemos preparar para una entrega más de lo que es ya una saga muy bien aprovechada por la industria, tanto editorial como cinematográfica.

Se trata de Young Hannibal: Behind the Mask, tremendo título, prestado de la novela escrita por Thomas Harris, autor de todas las historias previas del hambriento Lecter. La adaptación para la pantalla grande está dirigida por Peter Webber, de quien solo he visto Girl with a Pearl Earring. La complicada tarea de ponerse en la piel (¡ja!) de Hannibal recae en las manos del joven francés Gaspard Ulliel, cuya filmografía incluye, suertudo él, ganarse en sendas oportunidades con Audrey Tautou y con Emmanuelle Béart.

Young Hannibal, es como adivinarán una precuela, en la cual se muestra a un joven Lecter en tres diferentes momentos de su vida, desde su niñez en Lituania durante la Segunda Guerra Mundial, pasando por sus años en Inglaterra llegando a sus días en Rusia, previo a su captura en manos del agente del FBI Will Graham, evento que se muestra en el film Red Dragon.

Si quieren saber más sobre el film, aquí pueden ver una entrevista con el actor Gaspard Ulliel.

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4 comentarios

  1. 17 de marzo de 2007 at 11:55 — Responder

    me encanta hannibal *¬* es la poya,viva el y su cuerpo serrano y … y su mirada penetrante y sonrisa maligna argg cmo me pone xDD

  2. Ariel Batres V.
    18 de marzo de 2007 at 5:02 — Responder

    Como normalmente sucede, no todas las secuelas de películas superan a la anterior. Lo vimos en “Roky 6”, película que según mi limitado criterio es aburrida y mezcla demasiados cortos de las anteriores versiones, sobre todo de la primera; en el caso de “Hannibal, el origen del mal” si bien no utiliza el recurso de incluir escenas de anteriores películas -no podría pues se trata de lo que le sucedió a Hannibal durante su niñez y adolescencia- no nos transporta realmente a lo que sucede en la mente del caníbal, lo que sí logró el autor en la primera película, “El silencio de los inocentes”, aunque se trataba de su segunda novela. Cuando leí esta novela quedé más impactado acerca de lo que puede pasar en la mente de un asesino -que en realidad es la integración de varios casos clínicos estudiados por Harris para construir su ficción- y me atreví a recomendarla para su uso por estudiantes de psicología. Es más, me encantó más la novela impresa que su versión fílmica.

    Con “Hannibal, el origen del mal” sucede lo contrario: no la recomendaría pues el origen no se describe en toda su magnitud. El tratamiento que el autor y el director de la película dan al fantasma que persigue a Lecter, el asesinato de su hermanita por un grupo de traficantes que al encontrarlos escondidos en la casa de éste no dudan en comérsela, salvándose Lecter por un providencial ataque a dicha casa por los soldados rusos, no permite apreciar el por qué del gusto de éste por la carne humana. Si bien es cierto, él logra dar con los asesinos -más de ocho años después- y los va matando uno por uno, y el penúltimo en tono de burla le indica que hasta él tuvo participación en el canibalismo pues comió parte de la niña en la sopa que le dieron, lo cual despierta su fantasma, las escenas que muestran cómo comete los asesinatos no son tan elaboradas como en la primera película “El silencio de los inocentes”. No es que se trate de que nos muestren la sangre, sino principalmente el proceso de preparación y ejecución de cada asesinato, para determinar su “calidad”, toda vez que más parece una película de acción donde al personaje principal todo le sale a pedir de boca y prácticamente ni se despeina y obtiene rasguño alguno cuando comete los asesinatos.

    Más parece que el autor escribió la novela por encargo de la editorial, misma que seguramente incluyó la filmación de la película, que debió estrenarse en el 2006 pero se pospuso para el presente año.

    Como datos curiosos, o bien producto de la mercadotecnia, tómese en cuenta que el orden de publicación de las novelas no coincide con el orden de filmación de la respectiva película, como se muestra a continuación:

    Novela (Año de publicación; Año de exhibición)
    Dragón Rojo (1981; 2002)
    El silencio de Los corderos/inocentes (1988; 1991)
    Hannibal (1999; 2001)
    Tras la máscara (2006; 2007)

  3. Daniel Velasquez
    16 de febrero de 2008 at 13:43 — Responder

    Yo acabo de ver la película y me sorprende que CINENCUENTRO ya tenga el comentario posteado desde el 2006. En fin, me gustó. Muy bueno el protagonista, el joven se ve bastante frío, calculador y sobretodo es impresionante su disfrute ante la tortura y muerte de los desgraciados que se cruzaron por su camino. El actor Gaspard Ulliel estuvo muy bien en ese papel. Yo diría que en síntesis la película es buena y se las recomiendo, van a estar desde el principio hasta el final con la mirada fija en la pantalla. Ah, la chica, la japonesa es bastante guapa y atractiva, faltó un poco más de romance con la protagonista. De hecho ella será convocada para otros films, su apariencia bella y enigmàtica, complementa bien la trama de la historia.

    Los asesinatos si llaman la atención, porque Hannibal no los mata simplemente, los tortura hasta que den pistas para dar con otros responsables de la muerte de su hermanita, que fue canibalizada por unos desadaptados durante la II Guerra Mundial. El termina matando al líder, comiéndoselo vivo, de alli nace su gusto por ese método.

    Veanla.

  4. […] director Peter Webber se vio el año pasado Hannibal Rising, acercamiento a la juventud del psiquiatra Hannibal Lecter, el rol que consagró a Anthony Hopkins. […]

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