This Is Spinal TapLuego del extenso artículo “Borat, la madre del escándalo” escrito por Martha Bátiz Zuk en El Dominical (7 de enero), José Carlos Cabrejo toma la posta y escribe un artículo, ya no solo sobre un documental en particular, sino sobre un subgénero, el llamado mockumentary, o un “documental en broma”, una farsa disfrazada de realidad, una sacada de lengua en todo de reportaje.

Allá por el año 1984 se estrenó This is Spinal Tap, una cinta presentada como un documental que revelaba el día a día de un legendario grupo de heavy metal llamado justamente Spinal Tap. Cualquier espectador desprevenido, al ver el filme, se preguntaba extrañado, “¿por qué nunca antes escuché a alguien hablar de esta banda si es tan popular?”. En búsqueda de una respuesta, pronto descubría que se le había tomado el pelo, que dicha agrupación de rock jamás lanzó disco alguno ni existió.

This is Spinal Tap es, pues, un falso documental; y se dice que Rob Reiner, su director, la catalogó como un mockumentary. El término en mención se inspira en la palabra “documentary” (documental), pero introduciendo la expresión “mock”, que en inglés significa “burla”, “mofa”. Por ello, se define como mockumentary a toda aquella película o programa de televisión que es realizado y presentado como un documental (que incluyen entrevistas, imágenes de apoyo, cámara en mano u otros recursos usualmente utilizados en el género), a pesar de que cuenta hechos ficticios.

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