Foto del día: el día de la marmota

Hoy se celebra en EE.UU. el día de la marmota. Como por acá no hay marmotas ni menos nieve (¡sino todo lo contrario!), tan solo aprovechamos para recordar Groundhog Day (Hechizo del tiempo, 1993), aquel clásico del cine de los años 90, protagonizado por los inolvidables Bill Murray y Andie MacDowell, y claro Phil la marmota. Somos tan fans de esta película que la de hoy no será una, sino dos fotos del día.

Groundhog Day

Y recuerden, no se dejen abrumar por la rutina. Ahora sí, que suene el despertador:

“I’ve got you babe…”
Okay, campers, rise and shine, and don’t forget your booties ‘cause it’s cooooold out there today.

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5 comentarios

  1. Carlos Marin
    Carlos Marin
    2 de febrero de 2007 at 13:33 — Responder

    Ya pes amigos y amigas… no sean poseros, en castellano por favor… ¡Ah, y a ver si se acuerdan de “Vaquero de medianoche” (Midnigth Cowboy 1969) de John Schlessinger. Un abrazo a todos y todas,

  2. Rodrigo Portales
    2 de febrero de 2007 at 14:12 — Responder

    Coincido con Carlitos Marin, siempre su traduccion al lado. Como en el cine.

  3. 2 de febrero de 2007 at 14:44 — Responder

    Jaa!, ¿citar en inglés es posero? Esperense que ya pondremos citas en francés, italiano y alemán…

  4. 2 de febrero de 2007 at 15:38 — Responder

    Es que no nos gustan las películas dobladas. En todo caso acá pongo la traducción, que faltó:

    [suena “I’ve got you babe…”]
    ¡Acampantes, hora de levantarse!
    ¡No se olviden las botas!
    ¡Hace frío hoy!

  5. 3 de febrero de 2007 at 9:30 — Responder

    Curioso film, que trascendió por encima de su primera ambición, que era la de hacer pasar un buen rato, más o menos divertido.
    Pero, nadie sabe bien la razón final, la verdad es que acabó por pasar las puertas de lo convencional y llegar a ser un film de culto.
    Los mimbres de que se contaba no hacía presagiar nada parecido: un director normalucho, amén de poco experimentado, unos intérpretes funcionales, con experiencia, pero nada especiales, y una historia que podría haber caído en el más espantoso ridículo. ¿Qué ocurrió entonces? Pues simplemente que todo junto se transformó en una bonita y jugosa película, llena de fantasía, imaginación, humor y humanidad a raudales.
    Pequeñas ideas que dieron lugar a reflexiones, mucho más profundas de lo que se podría apreciar a simple vista.
    En definitiva, una película que sorprende y gusta mucho, siendo incluso necesaria una segunda (por lo menos) revisión, para poder sacarla todo el jugo.

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