El hombre araña 3 (2007)

Spider-Man 3Spider-Man 3
Dir. Sam Raimi | 140 min. | EE.UU.

Intérpretes: Tobey Maguire (Spider-Man/Peter Parker), Kirsten Dunst (Mary Jane Watson), James Franco (Nuevo Duende/Harry Osborn), Thomas Haden Church (Sandman/Flint Marko), Topher Grace (Venom/Eddie Brock), Bryce Dallas Howard (Gwen Stacy), Rosemary Harris (May Parker), J.K. Simmons (J. Jonah Jameson), James Cromwell (Capitán Stacy), Theresa Russell (Emma Marko), Dylan Baker (Dr. Curt Connors), Bill Nunn (Joseph ‘Robbie’ Robertson), Cliff Robertson (Tío Ben Parker)

Estreno en Perú: 3 de mayo de 2007

Como versan los poemas y las consignas de las majors, “no hay primera sin segunda, ni segunda sin tercera”. El éxito de las películas encargadas al otrora interesante director Sam Raimi ha devenido en esta nueva entrega que completa la trilogía como modalidad de cine “por capítulos”, y que ya debe haberse difundido pandémicamente como nunca antes en estos últimos años. Raimi intenta seguir la escasa línea que dejaba abierta los sucesos que se desarrollaron en las primeras películas. Lo malo es que toda esta premisa, sin dejar de ser efectiva, está tratada de la manera más displicente que se haya visto en esta serie. No vamos, por supuesto, a pedir que se salga de su previsible línea, pero es que incluso como entretenimiento su estructura es tan mecanizada que su consabido despliegue de efectos visuales y sonoros estallan más para perturbar que para siquiera llenar la vista durante el extenso metraje.

Spider-Man 3

Como versan los poemas y las consignas de las majors, “no hay primera sin segunda, ni segunda sin tercera”. El éxito de las películas encargadas al otrora interesante director Sam Raimi ha devenido en esta nueva entrega que completa la trilogía como modalidad de cine “por capítulos”, y que ya debe haberse difundido pandémicamente como nunca antes en estos últimos años. Peter Parker aparece como siempre con las sanas facciones de Tobey Maguire, acompañado por sus socios de siempre para hacer frente a los nuevos personajes sacados del cómic de Stan Lee. En esta ocasión son Sandman y Venom los encargados de unir fuerzas en una batalla que se pretende más colosal y oscura que las anteriores, suerte de prueba final para el héroe, aún peleando consigo mismo por encontrar lo que quiere entre saltos y descolgadas por los espacios, mayormente nocturnos, de la lustrosa Manhattan.

Raimi (entregado por completo a las aventuras de Spidey) intenta seguir la escasa línea que dejaba abierta los sucesos que se desarrollaron en las primeras películas. Encontramos el escenario con Peter y Mary Jane viviendo su relación en medio de un ambiente que se pretende (si es posible) algo realista. La guapa aspirante a estrella bregando contra la falta de oportunidades, mientras que él, empeñoso y entusiasta, trata de balancear su vida de estudiante, fotógrafo y superhéroe. Mientras alrededor se gestan las pequeñas intrigas, como la de Harry peleando con el fantasma de su padre Norman. Menor presencia de los otros personajes como el divertido Mr. Jameson y la tía May responde a la intención de concentrar la acción sobre el héroe y su damisela, por hacer más expeditiva la función, aún incluso los villanos de turno estén desaparecidos del campo por buen rato.

Spider-Man 3El gran enemigo (que chistosamente intenta sugerir más) está en uno mismo. Raimi intenta presentarnos el largo combate interior de Peter/Spider-Man como el mayor de los conflictos (algo similar a lo que se intentó en una de las películas de Superman, precisamente la tercera). Lo malo es que toda esta premisa, sin dejar de ser efectiva, está tratada de la manera más displicente que se haya visto en esta serie. Recordemos que las dos películas anteriores tenían ese motivo siempre presente, pero tal vez el humor fácil la dejaba en plan decididamente frívolo. Esta tercera película agrava los tintes como la querida apoteosis de la saga. No se puede negar que la intención es atractiva (teniendo en cuenta la naturaleza de este proyecto) pero para todos los que nos gusta, no sólo el cine, sino que somos fans del superhéroe que se balancea sobre su propia tela, el sabor es totalmente decepcionante, caótico, que desperdiga el aroma de lo ya visto por todos sus lados.

No vamos por supuesto a pedir que se salga de su previsible línea, pero es que incluso como entretenimiento su estructura es tan mecanizada que su consabido despliegue de efectos visuales y sonoros estallan más para perturbar que para si quiera llenar la vista durante el extenso metraje. Así contemplamos la aparición (casi inexplicable) de Flint Marko (el efectivo Thomas Haden Church) convertido de un momento a otro en el escurridizo hombre de arena, personaje poco gravitante en la historia hasta que estalla la crisis personal de Peter. El componente todavía más arbitrario (si es que aún se puede decir) es la insólita aparición de aquella mancha viviente que se apodera de Spidey (tan cacareada en las promociones) y que exacerba el lado negativo de la estrella/héroe. Una verdadera araña negra, aunque nunca llegue tampoco a los excesos (eso sí que hubiese sido algo interesante). Los pataleos ante esta influencia extraña se dirigen para todos lados y la película se desenvuelve de la misma manera. Largos tramos dedicados a la consabida “anarquía argumental” en la que las rabietas y peleas son incrementadas y olvidadas en un santiamén (como la memoria del New Goblin).

Spider-Man 3

Por ahí tal vez se insinúa (nuevamente para la risa) una “alegoría” a la confundida mayoría americana en estos años de desastre y puesta en evidencia. Un cuadro hasta patético de una sociedad pretendidamente superada, pero que la película no logra sino describirla en guiños ridículos, como aquella del héroe nuevamente encaminado y encuadrado frente a la reluciente bandera listo para enfrentar, junto a sus socios, al “enemigo común”. Enemigo, colocado tan caprichosamente como los giros que plantea el guión (el parasitario Venom debe ser el más afectado con ellos). Tanta ensalada revuelta termina colocando a Mary Jane como el personaje más lúcido (al menos sus desilusiones se las siente algo mejor trabajadas que los furiosos y mercenarios arrebatos de su contraparte). Nada recomendable hay por lo demás a menos que uno se quiera enterar de los por menores de esta “historia” que probablemente se estire a una cuarta película. ¡Qué tal consuelo!

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2 comentarios

  1. 11 de diciembre de 2007 at 17:01 — Responder

    Es una corrosiva cinta que entretiene solo por los efectos visuales, si no fuera por eso nos aburririamos con una trama muy sonsa y larga

  2. […] hay una película que amenaza con ser en el 2008 el Spider-man, Transformers y Simpsons todo a la vez, es sin duda The Dark Knight, o la segunda parte de la nueva […]

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