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No puedo ir al cine en Lima (Norte)

Cinemark en la calle

Estoy en Los Olivos. Es fin de semana. Quiero ir al cine. Quiero ver las películas más premiadas. Las de Oscar. American Gangster se estrenó hace 3 semanas y ahora solo se puede ver en el Jockey Plaza, en Larcomar, en Caminos del Inca y en una antigua sala en San Martín de Porres. Ok, digamos que «se me pasó». Busco más opciones. La recién estrenada y super-esperada No Country for Old Men es una imperdible para mí. si no la veo en los próximos días no voy a estar tranquilo. ¿Dónde la puedo ver? Otra vez, en el Jockey, en Alcázar, en Primavera, en Larcomar, en El Pacífico y en la siempre querida San Miguel, que es la sala que me queda más cerca. Qué más hay. Expiación. La dan en las mismas salas que No Country… y en Jesús María y Caminos del Inca. Nada por mi zona. Entonces será Gone, Baby, Gone. La dan en las mismas salas, además en La Molina y en San Juan de Miraflores (lecheros los del sur). El resto, que se joda. Michael Clayton, ya la ví, pero tampoco la dan en las salas de Lima Norte. Hannibal podría ser la única, última opción, premio consuelo para habitantes del pujante cono norte. ¿Qué decido? ¿Ver las películas que sí están disponibles en Los Olivos y distritos vecinos? Cloverfield (yala), Mañana te cuento 2 (paso), 27 bodas (¿?), Terabithia (¿doblada al español?, no gracias). Prefiero coger el DVD y terminar de ver esa película que dejé en «pausa» por ponerme a revisar el listín en El Comercio.

Consideremos además que estoy hablando de un puñado de películas, ni siquiera están en el bolo Juno, Sweeney Todd, Eastern Promises o Away from Her, por mencionar otras «oscarizadas» que quizá, algún día, quién sabe, lleguen a (las mismas) salas comerciales. Si ya de por sí la oferta de la cartelera en Perú es limitada, ésta además se restringe a la capital, y dentro de ella a ciertos distritos. Esto es algo que me vengo preguntando desde hace un tiempo. ¿Es que acaso el nivel de cultura cinematográfica de, digamos, los limeños de San Isidro, Surco o San Miguel es tal que pueden apreciar esas películas que los limeños de Independencia, Los Olivos o Comas no? ¿Será, como decía Pinglo, que «los seres no son de igual valor»? ¿O quizá todo esto sea parte de un bien articulado plan para hacer de Lima una ciudad carretera, donde para ver una película en fin de semana debes tomar tu bus y esperar 30 minutos o una hora hasta llegar a un «céntrico» centro comercial?

También lee:  Películas que se convirtieron en populares productos

Mañana, luego del trabajo (en San Isidro), me tocará salir corriendo al Cineplanet San Miguel (los precios del Alcázar son ridículos, y en Risso solo dan Clayton) y ver las películas que no pude ver el fin de semana, con tranquilidad, sin apuros, sin tráfico, sin stress. ¡Quién te manda a vivir tan lejos pues!

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54 comentarios

  1. Avatar
    19 de febrero de 2008 at 21:52 — Responder

    Es un error garrafal subestimar tanto a la audiencia de los conos capitalinos. No sòlo sucede alli: lo màs cercano a mi casa es el Primavera Park Plaza, donde no hay lugar mas que para blockbusters como Cloverfield y todas las comedias bobas que Hollywood suele parir. Quizás, quienes gustamos del buen cine debemos demostrar que no somos cuatro gatos, sino que podemos llenar salas sea donde sea y desbaratar los pseudo estudios de mercado de las distribuidoras. Sin embargo, para eso hace falta que nos oigan… Una campaña??. Habrìa que ver la forma pues esos señores sòlo ven nùmeros y no seres humanos insatisfechos. Vayamos mas al cine!!! Polvos azules es quizàs la salvaciòn, pero de ninguna forma es lo ideal.

  2. Avatar
    Mario
    20 de febrero de 2008 at 6:14 — Responder

    Si el público de Lima fuese similar al de París, Londres, Berlín, Tokio o Nueva York, podríamos afirmar que quienes gustan del cine no comercial somos efectivamente cuatro gatos en relación al público en general. Así debe ser aquí y en cualquier otra parte del mundo y es lo normal.

    Como no hay prueba alguna que demuestre una superior exquisitez cinematográfica del limeño promedio por sobre la del parisino, londinense, etc, veamos que pasa con los cuatro gatos en todas partes.

    Sucede que los cuatro gatos cinéfilos de otras ciudades conforman una masa crítica suficiente para una exhibición restringida de muchas de sus películas favoritas, pequeña quizás pero exhibición al fin. Es lo que los gringos llaman «Limited Theatrical Release», o exhibición limitada, (menos de 700 salas frente a un Blockbuster que ocupará más de 3000 pantallas). Por ello muchas zonas en todo el mundo se quedan sin muchas películas, y los cuatro gatos cinéfilos de estas zonas van a los Centros Comerciales o a las zonas céntricas de su ciudad para ver las películas que quieren. Eso a ellos les parece normal.

    De otro lado existen muchos otros espectáculos o actividades culturales, por ejemplo la ópera o un concierto de música de cámara, que también se dan con limitado alcance. Ante esto, los cuatro gatos melómanos de Los Olivos amantes de la Ópera (que los hay), o de la Música Clásica (que también los hay), tienen que movilizarse 20 o 40 minutos para disfrutar de una actividad cultural. Eso también a ellos les parece normal.

    Tenemos pues señores, de un lado a cuatro gatos cinéfilos neoyorquinos o parisinos que sin nigún complejo de pobres y discriminados culturales agarran su carro o su metro para ir al centro a ver sus películas favoritas. Y tenemos de otro lado a los cuatro gatos peruanos melómanos que sin ningún complejo de víctimas se embarcan al Santa Ursula o al Centro de Lima para ver su espectáculo favorito. Y todo esto lo asumen con la mayor normalidad.

    ¿Qué pasa pues por la cabeza nuestros cuatro gatos cinéfilos peruanos, los únicos anormales en todo este cuento? ¿Qué los diferencia del resto de aficionados peruanos de otras artes o de los cinéfilos de otras partes del mundo?

    Sencillamente que, a diferencia de los cinéfilos peruanos, los otros grupos minoritarios de consumidores no tienen que pasarse la vida buscando una última justificación para darle su plata a los piratas y simplemente han optado por actuar con normalidad, al extremo de que son capaces (horror de horrores, vergüenza mayor, cobardía injustificable) de agarrar un micro y pagar por sus entradas.

    Y más aún, como de los cuatro gatos cinéfilos peruanos ya sólo queda uno porque los otros tres gatos se han vuelto caseritos de Polvos, lo que está pasando es que se viene perdiendo el público mínimo necesario para la exhibición de muchas películas de calidad en Lima, inclusive limitada a pocas salas.

    Sería mejor que en vez de correr firmas para joder a Cineplanet, que después de todo está en el negocio de los Blockbusters y los perros parlantes y ni caso les va a hacer, Cinencuentro felicite abiertamente y sin hipocresías a Polvos Azules por la paulatina pero inexorable desaparición del circuito cultural de cine clubes en Lima, por el fracaso de transformar a El Pacífico en un complejo de cine alternativo, por la cada vez menor presencia de películas europeas en cartelera, por la llegada de cada vez menos copias de las películas de estudio interesantes, incluso si son nominadas al Oscar, todas ellas consecuencias naturales de una disminución del público objetivo de cintas de calidad.

    Cinencuentro no debe ser ajena a cubrir esta celebración: ya se logró que después de muchos años no se estrene en Lima la ganadora del Festival de Cannes y que las candidatas al Oscar vengan este año en copias insuficientes. Sigamos así y quizás llegue el día soñado en que ni siquiera resulte rentable traer a Lima la ganadora del Oscar.

    Pero por favor, en general, si compran piratería no hagan más el ridículo poniéndose a lloriquear o exigiendo derechos de consumidor a un mejor servicio cuando estos derechos suponen como mínimo una obligación por su parte que saben que no van a cumplir: la de actuar con honestidad.

    Salvo mejor parecer

  3. Avatar
    Samuel
    20 de febrero de 2008 at 9:14 — Responder

    El verdadero Festival de LIMA es Polvos Azules.

    Los cines, como dicen, viven de los blockbusters, y las demas películas las colocan en algunas salas donde suponen que tendrán más público (si es que las estrenan).

    Espero que por lo menos hayan hecho un estudio de mercado para determinar esto y no sea una simple discriminación hecha con criterios subjetivos sobre la cultura cinematográfica de los habitantes de ciertos distritos.

    Lo que me parece es que existe el eterno problema de que fue primero, si el huevo o la gallina.

    Los cines dicen que no estrenan todas las películas porque la gente compra piratería y no va al cine. Los cinéfilos decimos que compramos piratería porque los cines no estrenan las películas que nos interesan.

    En que quedamos? practicamos la honestidad y no compramos piratería? va a conseguir esto que los cines estrenen las peliculas que nos interesan? debemos por ello conformarnos con ver solo lo que se nos ofrece con tal de no cometer un delito similar a robar un carro? protestamos ante alguien que no nos va a hacer caso porque solo somos cuatro gatos?

  4. Avatar
    20 de febrero de 2008 at 10:27 — Responder

    Interesante posicion la de Mario, pero me pregunto si habra estado en Paris, Londres, Berlin, Tokio o Nueva York como para sacar esas conclusiones. Yo estuve el año pasado en Buenos Aires, aquisito nomas, y de las 20 peliculas que eran proyectadas en un multicine la mitad eran peliculas extranjeras, unas cuantas argentinas, y el resto se repartian entre blockbusters y «buen» cine de Hollywood. La situacion se repetia en casi todos los cines de esa ciudad. Hasta se dan el lujo de tener un multicine de peliculas no comerciales. Y alla la pirateria casi no existe o no llega a los niveles que tenemos en Peru…mesentiendes o no mesentiendes??

    El punto es que, a mi parecer, la pirateria tiene 2 puntos de apoyo: la escasez de titulos y el precio de las entradas, y ambos tienen su origen en quienes distribuyen y quienes exhiben.

    Pensar que la pirateria es promovida o fomentada por los cinefilos es realmente necio y completamente ciego. Creeme, todos los cinefilos que conozco jamas podrian cambiar el espectaculo de la sala de cine por el de la reproduccion en DVD. El autogol se lo meten las mismas distribuidoras y exhibidoras porque con el pensamiento cortoplacista de «a mas blockbuster estupidos, mas ingresos» asumen que van a recuperar la taquilla y el publico que han perdido por sus propias politicas. Señores, la gente NO ES ESTUPIDA, saben cuando algo anda mal en la cartelera y en sus bolsillos, a pesar de las maniobras de intimidacion y/o concientizacion llamese «Me saque un 20 super pirata» o «comprar pirata es robar»

    La vez pasada fui a Polvos Rosados (esta mas cerca de casa y me dio flojera ir hasta Polvos Azules) y les puedo decir que quienes compran DVD no estan buscando a Tarkowsky o Truffaut. Le preguntan a su caserito «cual me recomiendas?» porque ya no confian o ya no les interesa lo que los cines les ofrecen. De hecho la pirateria «culta» en Polvos Azules se reducen a un par de puestos comparado a las decenas de aquellas que ofrecen peliculas comerciales.

    Y aun asi el tema es bastante complejo. El cine es en parte entretimiento pero tambien es cultura y es en esta ultima donde el Estado ha olvidado su rol. Que pasaria si el Estado propusiera cuotas de cine no comercial y libre de impuestos en todos los multicines?

    En fin el tema da para una larga discusion…acaso un nuevo tema de conversacion para nuestra seccion Cafe Lumiere??

  5. Rodrigo Portales
    Rodrigo Portales
    20 de febrero de 2008 at 12:51 — Responder

    Algunas precisiones a los comentarios del señor Mario, quien al parecer quiere endilgar la culpa de todos los males a Polvos Azules:

    1. No es cierto que el circuito de cine clubes y salas alternativas se haya reducido en Lima. Al contrario, es gracias al DVD y al formato digital que hoy se abren más salas y más espacios de exhibición. Es cierto que algunos recordados y entrañables cineclubes como el Meliés o el Santa Elisa cerraron sus puertas, pero otros se adaptaron al nuevo formato como el Cinematógrafo y se han abierto nuevos espacios para la proyección en digital (Ventana Indiscreta, Cafae, los C.C. de España y la Alianza Francesa, los cineclubes universitarios de la Cayetano, César Vallejo y San Marcos, los microcines del grupo Chaski, etc.)

    2. ¿Por qué ya no vemos tanto cine europeo, asiático y latinoamericano como ocurría, por ejemplo, hace unos diez años? ¿Por qué ya no llega a las salas Woody Allen, cuyas cintas se exhibían puntualmente cada año? Pues debido a que el margen de acción de las distribuidoras independientes y ajenas a las «majors» ha sido recortado, disminuido y reducido a su mínima expresión por las mismas «majors» que han copado el mercado de exhibición y multiplicado pantallas para pasar nada más que películas insulsas, descartables e hiperpublicitadas, como parte de una «política regional» que destina para la cartelera peruana exclusivamente ese tipo de cine. Esa es la razón de la crisis del circuito alternativo que, junto con El Pacífico, conformaron los cines Romeo, Julieta, Roma y otros, hoy cerrados para siempre.

    3. Como lo comprobó un comentario pasado, en Lima se han visto, por lo general, casi todas las candidatas al Oscar. Lo malo es que cada año les destinan menos salas y les reducen el tiempo de permanencia en la cartelera. ¿Quién tiene la culpa?. Otra vez, la «política regional» de las «majors».

  6. Avatar
    20 de febrero de 2008 at 15:27 — Responder

    Mario, fijate qué peliculas estrenan los «gringos» en su sistema de «Limited Theatrical Release», y de qué peliculas estoy hablando yo: ¡las nominadas al Oscar!
    Si este sistema de distribucion dificulta el acceso al gran publico (Numero de habitantes de Independencia o Carabayllo = Numero de habs. de San Isidro o Lince) a las producciones mas publicitadas y premiadas de su propia industria, algo anda muy mal. No es cuestion de ponerse a lloriquear o de sentirse discriminado o ser «acomplejado» (linda palabra que todo lo explica), pasa por abrir los ojos y darse cuenta de lo que está sucediendo.

    Si en Lima se implanta un sistema «Limited Theatrical Release» en alguna sala de, que se yo, Miraflores o Surco, y estrenan esa pelicula que gano Cannes, o esa otra pela que gano Berlín o el Bafici, o Rotterdam, ahi estaremos, tomando el micro, el taxi, la combi, el bus a gas, celebrando ese estreno y esperando que lleguen más cintas de interes. ¿Pero está, un sistema como ese, en los planes de las distribuidoras? Lo dudo.

    PD. Tema aparte el de las otras ciudades de tu Perú. Ahí ya no me atrevo ni a especular el futuro de la cartelera comercial.

  7. Avatar
    Mario
    20 de febrero de 2008 at 18:34 — Responder

    Bueno para terminar con esto de la discriminación cultural. Los cines ubican las películas con pocas copias en los centros comerciales o distritos «de paso», como San Isidro o San Miguel porque más gente tendrá oportunidad de ver la película allí camino a su casa o al trabajo (como en el caso del cronista). No se toman decisiones empresariales pensando que alguien de San Miguel sea más que alguien de Los Olivos (el dinero es el mismo), pero todos los exhibidores saben, estadística en mano, que más gente va a ir al Jockey o a San Miguel o atravezar San Isidro para ver una película, que la que va a llegar hasta el Megaplaza desde el Callao o Miraflores.

    Lo alarmante de este asunto, más que la selección de la sala, es que películas que normalmente debieron venir con copias para TODOS los complejos (las candidatas al Oscar), sean hoy de en el Perú de exhibición limitada.

    Samuel: Que si la piratería es causa o consecuencia de esta situación en la cartelera poco importa ahora en verdad. Lo cierto es que ya estamos en un círculo vicioso donde a más piratería menos exhibición en salas y más piratería… y así sucesivamente. La pregunta es: ¿Interesa a los cinéfilos peruanos salirse de esta vorágine? ¿Quieren ver sus películas en verdaderas salas de cine y en el formato para las que fueron creadas? O en el Perú varios ya están satisfechos con la proyección de un dvd en una pantalla de 13 pies (Rodrigo) y sólo unos pocos recuerdan el medio de difusión para el que fueron creadas las películas (Johan).

    Johan: Respecto a los gustos del público, no hace falta tanto sacar un pasaporte como ver los resultados globales del 2007 de taquilla de las plazas que se consideran «cultas» y las plazas latinoamericanas (inclusive la Argentina), donde los Spiderman, los Shrek y los Harry Potter reinan por igual. En todo caso tu desmentido se basa en una impresión de turista y es poco serio extraer conclusiones generales.

    Nadie supone tampoco que el consumidor cinéfilo sea el motor de la industria pirata pero sí es el que más se perjudica con ella. Y esto por la simple razón de que mientras un blockbuster puede permitirse sufrir la piratería de unas 50000 copias y perder estos espectadores, la venta de estas mismas 50000 copias en una película como Inland Empire determina que sea imposible proyectarla.

    Me alegra saber que los cuatro gatos argentinos han logrado inclusive conformar el público para tener un complejo de cine alternativo. Nosotros también tuvimos esa oportunidad con El Pacífico pero optamos por polvos porque así nos ahorrábamos el dólar y medio que los Argentinos sí pagan en su complejo. La verdad aunque duela…

    Que si hay piratería en Argentina? Seguramente. Que si es como la peruana? Definitivamente no. La argentina se parece más a la española o a la chilena: distribución por ambulantes, poca infraestructura, concentrada en los blockbusters, comercio perseguido por la autoridad, importadora. Nuestra piratería se parece más a la rusa o a la china, centros comerciales y televisores plasma, amparada en la corrupción de autoridades, oferta totalizadora de los blockbusters más todo lo que aparezca, exportadora.

    Rodrigo: Yo no le hecho la culpa de todo a Polvos que al final son comerciantes que aprovechan los altos niveles de corrupción política, policial y judicial que hay en el Perú, para establecer en un negocio delictivo de forma impresentable en la mayoría de países. Exactamente el mismo caso de la Telefónica con sus redondeos al minuto o una minera que echa sus relaves al río. La corrupción presenta oportunidades de negocio para todos y eso lo ven los que toman micros y los que tienen un BMW.

    Pero tampoco a las Majors que no necesitan a nadie que las defienda porque es su negocio no ceder pantallas a otras cinematografías y es gracias principalmente a la deserción del público cinéfilo que lo vienen consiguiendo. Al igual que los piratas, son también comerciantes que aprovechan (muy inteligentemente esta vez) las oportunidades que un mercado distorsionado les permite. Ya quisieran las majors que los cinéfilos argentinos actuaran como los peruanos y les abandonaran sus salas para más blockbusters mientras corren para comprar piratería o ver proyecciones en DVD de otras películas.

    La incoherencia de Cinencuentro está en exigir la exhibición y difusión de películas de calidad en las salas, cuando precisamente se celebra y se difunde a la vez la circulación ilegal de estas mismas películas mermando el público potencial de las salas.

    Saludos a todos

  8. Avatar
    Mario
    20 de febrero de 2008 at 18:52 — Responder

    Hola Lazlo:

    Leí tu repuesta después de escribir la mía y más allá de buscar explicaciones y señalar culpables, sobre lo cual podemos discutir días, estamos de acuerdo en que algo anda muy mal cuando a las nominadas al Oscar se les da el tratamiento de distribución limitada.

    Si esto les pasa a las cintas no comerciales más importantes del año de los PROPIOS distribuidores que dominan el mercado que cabe esperar en efecto del resto…

    Sin embargo mantengo mi sensasión de que su circulación pirata, sobretodo en estos casos en los que se sabe con seguridad que sí se va a producir el estreno en salas, ha pesado como factor a considerar para decidir cuántas copias se importaban.

    No olvidemos que al Perú entran más de 100 millones de discos en blanco al año, eso ya pesa en cualquier plaza.

    Saludos a todos,

  9. Avatar
    20 de febrero de 2008 at 22:07 — Responder

    Mario, sí, en Cinencuentro exigimos una mejor oferta de peliculas de interés en las salas de cine. Al mismo tiempo, no es nuestra opcion esperar sentados y felices consumiendo basura mientras esa mejora se dé -¿cuanto tiempo tomará, 7 años más?-, menos aun cuando vemos cómo ese mercado informal, ilegal, pirata, encuentra un nicho y satisface las necesidades de un grupo de consumidores.

    ¿Cual es tu opcion? No consumir copias piratas, ni los blockbusters ni menos las peliculas de calidad. Y esperar a que los distribuidores hagan un estudio de mercado y encuentren que hay 4 gatos ávidos por consumir esas peliculas que se llenan de telarañas en algun rincon. ¿Cuanto tiempo pasará hasta que tomen esa decisión? ¿1 mes, 1 año, 10 años? ¿O esperarán primero a que el Estado acabe con la pirateria? Si tuvieramos la certeza que, efectivamente, al dejar de consumir pirateria, el mercado formal ocuparía ese nicho, nosotros los cinefilos no dudariamos en hacerlo. Pero sucede que esa incertidumbre y esa espera no caben en un mundo donde nuevos productos se crean todos los días, productos que los consumidores desean adquirir al dia siguiente.

    Son esas propias reglas de mercado donde todo vale las que se vuelven en contra de estas multinacionales. Su modelo de negocio puede haber funcionado bien hace décadas, pero este mundo digital actual los fuerza a revisarlo, aunque se sigan resistiendo.

    Por otro lado, las leyes están para cumplirse, y si en la práctica nadie las cumple, puede ser porque no van de la mano con la realidad, nuestra realidad, que no es la misma de Paris, Berlin, ni Buenos Aires.

    saludos. (ah mi nombre es con S, no con Z).

  10. Avatar
    Jose Luis
    20 de febrero de 2008 at 23:03 — Responder

    Parece que el señor Rodrigo Portales vive ajeno a la realidad de los cines, no vive ni en Los Olivos ni en San Isidro. Actualmente la cinta numero uno del peru es Mañana Te cuento, de que major es??? Tiene mas pantallas que cualquier pelicula de las «majors», porque esa pelicula si puede estar en todas las salas?? Sencillo, por que las llena y da plata, que politica regional ni nada, aca la unica politica es la del margen de utilidad, si la pelicula da plata se queda, sino, sea de cualquier major, se va….

  11. Avatar
    Antonio
    20 de febrero de 2008 at 23:08 — Responder

    Que numero es el stand de Portales en Polvos???

  12. Avatar
    Pedro
    21 de febrero de 2008 at 0:58 — Responder

    Seamos democraticos entonces, que tal vez sea la mejor salido y creo que todos los somos (no lazlo), si hacemos una encuesta estadistica de cada 10 personas 7 van a preferir ver un Batman que Inland Empire, entonces lo logico y por democracia (que es una cuestion de numeros como diria Borges), de cada 10 cineplanet en 7 habria Batman y en 3 Inaland Empire…

  13. Rodrigo Portales
    Rodrigo Portales
    21 de febrero de 2008 at 2:27 — Responder

    Pues te cuento, Jose Luis, que vivo a solo cinco minutos del Megaplaza donde soy testigo directo de la acogida que ha despertado «Mañana te cuento 2» en Los Olivos. Al contrario, para mí es una buena noticia que la cinta de Eduardo Mendoza y Gustavo Sanchez (con quién conversamos hace poco, lee la entrevista) se haya ganado un público propio. Ojalá hubiera más pantallas para el cine nacional, y más producción nacional como ocurre en otros países, incluso vecinos.

    Tú mismo te contestas, José Luis. Las majors solo buscan el lucro con cine malo, chatarra y frivolón, ¿Te parece bien eso? ¿A eso nomás reduces el cine? ¿Al nivel de la televisión abierta de un sábado por la noche? En fin, sobre gustos y colores…Ah, y no tengo puesto en PA, José Luis.

    saludos

    Rodrigo

  14. Avatar
    Mario
    21 de febrero de 2008 at 7:07 — Responder

    Laslo:

    La contradicción es evidente cuando dices que Cinencuentro quiere películas de mayor calidad en las salas pero al mismo tiempo, como «no puedes esperar», se tiene que acudir a comprarlas de los piratas.

    Primero que nadie nos obliga a comprarle a delincuentes, así que ese tono de necesitado de «tuve que robarme mi insulina para sobrevivir» no se aplica al caso del cine.

    Segundo que en ninguna parte se ha demostrado que haya que esperar 7 años para ver buenas películas, ese es un antojo que se inventa para colaborar a tu argumentación. Lo cierto y verdadero es que películas que CON TODA SEGURIDADEn el caso concretonadie ha establecido

  15. Avatar
    Mario
    21 de febrero de 2008 at 8:21 — Responder

    Lo cierto y verdadero (disculpen el corte) es que muchas películas que CON TODA SEGURIDAD se van a estrenar en Lima en las siguientes semanas (las candidatas al Oscar) son hoy justamente la carne de cañón de la piratería.

    Tercero ¿Cuál es mi opción? dices. Muy sencillo: no adquirir piratería y esperar los días o semanas necesarios a que se estrene la película para no restarle un espectador más al tipo de cine que quiero ver.
    De no darse la exhibición, como sucede en muchos casos, ir a alquilar el video. Y por último, de tratarse de algo que ni siquiera esté en Amazon o que no encuentre para alquilar, pedirla prestada a un amigo.
    Eso no es difícil cuando se entiende que la piratería es una opción moral personal y no una urgente necesidad vital.

    Es cierto que muchos de ustedes verán la película pirateada antes que yo y seguramente a menor costo que la entrada más barata, bueno que así sea. No hay ningún malhumor por eso. También hay otra gente que usa un celular o una laptop robados más baratos que los míos y tampoco me impresionan.

    Saludos a todos,

  16. Avatar
    Jose Luis
    21 de febrero de 2008 at 10:45 — Responder

    Hola Rodrigo, al final no me explicaste donde queda tu «politica regional», tu «dominacion de los majors», etc, etc, si pelicula como Mañana te cuento, que no es de ninguna distribuidora importante se mantiene en mas pantallas (hoy dia de estreno) que cualquier otra pelicula. Porque las majors no «ejercen su politica mercantilista y extorsionadora» contra esta pelicula y la obligan a sacar de la cartelera?? Sabes la respuesta?? para que no pienses mucho te la digo: Porque es rentable!!! Porque da plata! al final no importa de donde venga la pelicula, si la gente se pasa la voz y va a verla, se queda en cartelera, sino, una semana o dos y ya no va mas…
    PD: Yo no te pregunte por ningun puesto en PA, y aunque muchos no lo crean, evito ir a PA y comprar pirateria…(Como diria Laslo, Quien me manda ser tan huevas!!!)

  17. Avatar
    21 de febrero de 2008 at 12:31 — Responder

    Pedro: el problema es que las «Inland Empire» ya ni siquiera son consideradas para una «encuesta», para una reparticion de salas.

    Jose Luis: la gente en efecto se pasa la voz de las peliculas que le gustan, pero solo de las peliculas que hay en las salas. ¿Como van a recomendar algo que nunca se estrenó?!

    Mario: dices «CON TODA SEGURIDAD» se van a estrenar. ¿Cual es la seguridad que se estrene Juno, nominada al Oscar? Incluso podrias darnos una fecha que manejan las distribuidoras, pero eso desgraciadamente no asegura nada. Ya hemos visto muchas veces como peliculas que estuvieron programadas y promocionadas con trailers y afiches nunca llegaron a ser estrenadas. Nuevamente, esa incertidumbre sobrepasa la pobre oferta de las distribuidoras y llevan a los consumidores a otros mercados, ilegales, piratas, delincuentes, adjetivalo como que desees.

    Tu opcion es valida, y demasiado optimista. Esperaras dias o semanas quiza para el estreno de los blockbusters. Para las demas pelas pasarán años. Tu o yo podemos conocer a alguien que conoce a alguien que tenga una copia (original o pirata) de la ganadora de Cannes, Berlin, etc. El resto de Lima se entera solo de las 4 peliculas que aparecen en todos los diarios cada jueves.

    Con tu tono moralista puedes meter en el mismo saco al «peruano pendejo criollo» que prefiere sacarle la vuelta a la ley, con consumidores cinefilos que no ven satisfecha su demanda (no es una necesidad vital) por peliculas de interes. Esa tambien es tu opcion, de simplificar el problema de un brochazo.
    Saludos.

  18. Avatar
    Jose Luis
    21 de febrero de 2008 at 13:05 — Responder

    Laslo, una pregunta ¿por que el cinefilio que no ve satisfecha su demanda esta bien que vaya a comprar algo pirata?. Bajo tu premisa, a mi me gustaria tener una laptop mac modelo 1,500, etc, etc. Como no existe en el Peru, y ninguna distribuidora la trae poque no hay mercado, que hago? la compra en la cachina robada?, me la consigo de contrabando? le digo a «alguien que me la consiga por lo bajo», tu que harias en ese caso? o tu ejemplo solo sirve para «placeres culturosos»

  19. Avatar
    21 de febrero de 2008 at 13:31 — Responder

    Jose Luis, sí, mi ejemplo solo sirve para «placeres culturosos», es decir cultura, cine, ese tipo de trivialidades. A diferencia de las «laptop mac modelo 1500», aquí sí hay mercado para este tipo de peliculas. La prueba: lo estamos discutiendo aquí, que existan los puestos en polvos azules, por ejemplo.
    (Aunque dandose una vuelta por Wilson o, de nuevo, Polvos Azules, tal parece que tambien hay un mercado para las Mac).

  20. Avatar
    21 de febrero de 2008 at 14:05 — Responder

    Mario, la pirateria existio, existe y existira antes, ahora y despues de Cinencuentro, en un pais como en el nuestro con tremendas desigualdades sociales, economicas y culturales. Reducirlo solo a una cuestion moral es tapar el sol con un dedo. Los 4 gatos cinefilos solo estan exponiendo la situacion real de la cartelera y cuales son los medios que existen para contrarrestar tal situacion.

    Jose Luis, cuantas veces en los ultimos 10 años una pelicula peruana ha tenido tal exito? 1, 2, 3 quizas?, a las «majors» no les hace ni cosquillas lo que pudieran estar «perdiendo» por el estreno de tales taquillazos.

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