Mi primera experiencia en el BAFICI no ha podido ser mejor. Si bien ayer ya había inaugurado mi condición de acreditado en la función de prensa de Juego de escena, hace unas horas arrancó el festival de la gente, el festival para el público, para los fans. Fanáticos del cine y de la música por igual en esta primera fecha.

Llegamos corriendo con Seba y su amiga Gise, y ahí nomás salimos igual de rápido a por las pelas que cada uno había apunta en su lista del día. Felizmente conseguí ticket para mi elegida, la primera película que aparece en la programación: Joy Division (2007), documental de Grant Gee (desgraciadamente no conseguí para Shine A Light, pero la estrenarán comercialmente este jueves).

Ya con el ticket de Joy Division me encontré con una larga fila para entrar a las salas del Hoyts, y una fila aún más larga en la misma puerta de la sala 9. Calculo que habían 3 millones y medio de personas, una cola interminable que serpenteaba por los pasillos llegando hasta la salida de emergencia. Señal clarísima del nivel de convocatoria que puede llegar a tener, no un filme documental cualquiera, sino uno que pretenda revisar la historia de una banda como la mancuniana. ¡En una función programada a las 10 de la mañana!

El documental ofrece todo lo prometido, testimonios de los miembros de la banda, productores, promotores, amigos cercanos, anécdotas e historias que de seguro todo acérrimo de Joy Division ya debe conocer. Desde los orígenes del grupo, el feliz encuentro de su sonido característico, y terminando inevitablemente en el trágico y abrupto final. Lo que destaca sobre todo es el material inédito, grabaciones en audio y videos bootlegs que agradecemos como buenos coleccionistas. Si bien se extiende un poco al final, este documental es un must para todo melómano que se precie. Mi próxima dosis de Joy Division vendrá en Control.

PD. Tengo que mencionar el asunto de los subtítulos electrónicos. En las dos proyecciones a las que he asistido han habido problemas de sincronización, lo único que esto logra es distraer la atención en la película. Espero que esto mejore con el correr de los días.