Como ya es tradicional, en la etapa final del Festival de Cannes un reconocido director dicta cátedra sobre su forma de hacer cine y los insights de sus películas en una siempre inspiradora y nunca despreciable charla conocida como la “masterclass”. Este año el elegido para la conferencia ha sido el ganador de la Palma de Oro del 94, el señor Quentin Tarantino. La convocatoria ha sido enorme y por esa razón han mudado la tradicional conversación con el crítico francés Michel Ciment de la pequeña Sala Buñuel a la Sala Debussy, la segunda más grande del recinto, que se copó 45 minutos antes de comenzar la tertulia.

Como es costumbre, el buen Q ha hecho uso de su florido inglés para enseñarnos a hacer cine. Aquí, tres consejos del conejo:

“Tratar de hacer un largometraje sin dinero es la mejor escuela de cine a la que puedes asistir”, dijo, recordando cómo se pasó tres años haciendo su primera película –My Best Friends Birthday– durante los fines de semana, sólo para desecharla.

“Una de las cosas que ha sido desproporcionadamente explotada es que yo adquirí mi conocimiento fílmico en Video Archives. No, yo fui contratado en Video Archives porque era un experto en cine”, recalcó sobre su trabajo atendiendo en un videorent en sus años mozos.

Sobre la musicalización en el cine: “No confío en ningún compositor. ¿Quién diablos es ese tipo que viene y pone su mierda sobre mi película? ¿Y si no me gusta? Si estoy en una situación así, lo más probable, es que NO ME GUSTE. ¡Al carajo!”

Más transcripciones de la charla en Spout.

(Vía Yahoo News)