Ahora que la salida del clóset del ministro de Agricultura, Ismael Benavides, ha sido portada de diarios y otros medios, no sería mala idea preparar un artículo tipo “El travestismo en el cine”. Mientras decidimos si vale la pena tan extenso dossier, lean este análisis de Juan José Beteta en Enlace Nacional, no tiene pierde:

Benavides ilustró una nueva versión del travestismo: el etnotravestismo (otros le llaman travestismo intercultural). No le bastó, en su caso, con el travestismo político de mudarse de partido al aceptar el fajín ministerial en un gobierno aprista, habiendo sido de Acción Popular. Ahora, emula a Dustin Hoffman, el protagonista de la premiada película Tootsie, quien debió vestirse de mujer para poder triunfar profesionalmente como actor y, de paso, conseguir -mediante cómicos equívocos- el amor de la entonces joven Jessica Lange.

Extraño timing, quizá fue la manera que el ministro Benavides tuvo para homenajear al recién fallecido Sydney Pollack. Un comentario en algún blog de cine hubiera bastado…