Festival de Lima 2008: Luces al atardecer (2006)

laitakaupungin-valotLaitakaupungin valot
Dir. Aki Kaurismäki | 78 min. | Finlandia – Alemania – Francia

Intérpretes: Janne Hyytiäinen (Koistinen), Maria Järvenhelmi (Mirja), Maria Heiskanen (Aila), Ilkka Koivula (Lindholm), Matti Onnismaa (Gerente), Sulevi Peltola (Capataz)

Luces al atardecer es sencilla, pero detrás de esa aparente sencillez guarda una complejidad de estructuras que, me temo, también afectan la historia misma y a su director. No es fácil para un realizador filmar simultáneamente con las tripas y con el cerebro. No es fácil ser sensible sin caer en el melodrama. No es fácil contar muchas verdades de la condición humana con tan solo un plano abierto y una escena sin cortes de edición. Su afán por comprimir en exceso el metraje de la cinta (hora con quince minutos), terminan dando cierta sensación de que varias de las vidas y anécdotas paralelas que se han ido cruzando en el camino se difuminan rápidamente, sin solución de continuidad, cuando precisamente su complejidad las hacía un material muy rico para explotar y para redondear, posiblemente, una faena magistral.

laitakaupungin-valot-01

En la sección “Imprescindibles” del 12° Festival de Cine de Lima, ayer se estrenó Luces al atardecer, el más reciente film del finés Aki Kaurismäki, epílogo de una trilogía sobre perdedores, la cual incluye, además, Nubes pasajeras y El hombre sin pasado.

Kaurismäki es conocido por mantener un estilo narrativo bastante depurado, en el cual la historia se va contando sin muchos adornos ni recursos retóricos o sobrecarga de edición. En esta oportunidad, su protagonista es Koistinen, una guardia de seguridad sin carisma, dinero, mucho menos atractivo físico, que se envuelve sentimentalmente con la mujer equivocada, todo ello sazonado por una misteriosa intriga que incluye, presuntamente, a los bajos fondos de la mafia.

Luces al atardecer es sencilla, pero detrás de esa aparente sencillez guarda una complejidad de estructuras que, me temo, también afectan la historia misma y a su director. No voy a negar que la estética es realmente impresionante (lo primero que impresiona es la excelente fotografía), que van pintando escenas y escenarios cargados de soledad y de un minimalismo cuasi melancólico, donde la figura de nuestro protagonista, se contrapuntean con una atmósfera negra, de historia de mafiosos y remate de callejón sin salida, donde emerge la figura de la femme fatale, va recorriendo las calles de una bucólica Helsinki y se compenetra, con sus miserias y luminosidades. Se nota que Kaurismäki, mucho más allá de pintar los cuadros de su película, ha decidido meterle harto cariño para mostrar aquellos lugares de su ciudad y aquellos rasgos de sus personajes que más emoción y pasión le producen.

laitakaupungin-valot-02

No es fácil para un realizador filmar simultáneamente con las tripas y con el cerebro. No es fácil ser sensible sin caer en el melodrama. No es fácil contar muchas verdades de la condición humana con tan solo un plano abierto y una escena sin cortes de edición. Luces al atardecer no es complaciente (tampoco es un rollo indigerible casi al estilo Reygadas), porque filma la soledad con rostro propio, porque la da a la derrota un aspecto cansado, indiferente, vencido al fin y al cabo. Sin embargo, he aquí la mayor crítica que se debe hacerle a Kaurismaki, sentimos que a la película le faltan minutos. Varios minutos. Su afán por comprimir en exceso el metraje de la cinta (hora con quince minutos), terminan dando cierta sensación de que varias de las vidas y anécdotas paralelas que se han ido cruzando en el camino se difuminan rápidamente, sin solución de continuidad, cuando precisamente su complejidad las hacía un material muy rico para explotar y para redondear, posiblemente, una faena magistral. Es bueno decirlo: austeridad no debe significar en absoluto tacañería. Lo simple no tiene por qué ser mezquino. Y como que en esta película, a diferencia de El Hombre sin pasado, Kaurismaki no es un poco avaro en ese sentido.

Más allá de ello, Luces al atardecer tiene momentos que se agradecen profundamente (por ejemplo, las arrobadoras melodías de tango que recorren de pies a cabeza la película, como una extraordinaria banda sonora) y cierra con gran dignidad y calidad un ciclo dentro la filmografía de un cineasta superior, de quien esperamos con prontitud y con entusiasmo más obras.

Artículo anterior
Tráiler de "Flash of Genius", drama con Greg Kinnear y Alan Alda
Artículo siguiente
Festival de Lima 2008: José Luis Guerín en Vértigo 1

4 comentarios

  1. […] el Festival de Lima se ha presentado Luces al atardecer de Kaurismaki, asocio mucho el personaje del cineasta finlandés con el tuyo, además del estilo […]

  2. […] entran My Blueberry Nights de Wong Kar Wai, Antes que el Diablo sepa que has muerto de Lumet, Luces al atardecer de Aki Kaurismaki; y por medio de Delta Films, Deseo y peligro de Ang Lee. Por unas semanas, las […]

  3. Jesús
    8 de octubre de 2008 at 12:22 — Responder

    PUTA MADRE!!!! ya la sacaron de cartelera. Igual la de Ang Lee.

  4. […] Porque más vale tarde que nunca, no queríamos dejar de recomendar los especiales que El Cinematógrafo de Barranco ha programado para los días que quedan de este mes. Así encontramos una retrospectiva de la obra del italiano Dario Argento, maestro del terror, del que hace poco pudimos ver el teaser poster de su reciente filme Giallo. También se podrán ver en el rincón cinéfilo barranquino, muestras dedicadas a tres importantes directores contemporáneos, quienes se encargaron de refrescar la generalmente insípida cartelera en las últimas semanas. Nos referimos a los orientales Ang Lee ( Lujuria y traición) y Wong Kar-Wai (Buscando un amor), así como el finlandés Aki Kaurismäki (Luces al atardecer), […]

Déjanos tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*

Back
COMPARTIR

Festival de Lima 2008: Luces al atardecer (2006)