A estas alturas muchos ya deben estar cansados de esta reina de los flashes llamada Lindsay Lohan, tal vez incluso ella misma. Aún así la chica pelirroja perdida entre tintes y escándalos parece todavía animada a mantener su carrera de actriz, aunque tenga que apelar a las payasadas de siempre, a falta de algún productor serio e interesado en sus dotes histriónicas.

Después de su desastrosa película de suspenso I Know Who Killed Me, que le valiera dos premios Razzies simultáneos, la Lohan se apresta a protagonizar para el 2009 Labor Pains. Se trata de una comedieta acerca de una chica absolutamente displicente (¿casualidad?) que para evitar ser arrojada del trabajo finge estar embarazada. Bueno no hace falta más que invitarlos a ver el tráiler de dicho filme, cuyo pobre acabado técnico llama poderosamente la atención. Por poco esta película tiene la apariencia de una realización de serie B. ¿Será acaso el anuncio de algo para la estrella?

(Vía El séptimo arte)