1966, las radios de Gran Bretaña tiene pendiente de sus transmisiones a a más de 25 millones de personas. En plena efervesencia de la movida rockera, las radios tradicionales prefieren seguir con el jazz y la música lounge como el plato de fondo de las tendencias y preferencias populares, aunque toda la muchachada se encuentra volcada hacia el rock solo accesible a través de los conciertos y siempre reprobado por los padres si es que asoma en la discoteca familiar algún vinilo con las guitarras eléctricas y su tempo característico. A falta de alguien que satisfaga los afanes y los inciertos pogueos, comienzan a aparecer emisoras clandestinas que se instalan en barcos anclados en el Mar del Norte de esa manera pueden huirle a la justicia las veces que quieran y no sin lanzar sus ironías contestatarias.

De esto es de lo que trata The Boat That Rocked, la nueva película del rey de las comedias británicas Richard Curtis. El guionista, productor y más reciemente director se desvía un poco de su onda romántica para presentarnos las travesuras de este grupo de discjockeys que entre las drogas, el sexo y el rock ‘n’ roll se dedican a crear parte de un momento poco tratado de la cultura británica contemporánea. Aquí los dejamos con el trailer en el cual vemos a Philip Seymour Hoffman, Bill Nighy, y Rhys Ifans como los rebeldes melómanos; y a Kenneth Branagh como el despistado ministro encargado de desaparecerlos.

(Vía Aceshowbiz )