“Flight 666”, el vuelo de la Bestia

flight 666

No sé si ha sido para bien o para mal el hecho de haber visto este documental, luego de haber apreciado a Iron Maiden en vivo días antes. Con esto no estoy parafraseando aquella situación en que vas a ver una película que se hace basado en un libro, en donde el hecho de haber visto uno antes de leer el otro, o viceversa, puede afectar tu juicio hacia la película en cuestión. No. En este caso, el detalle está en que una vez que las imágenes de Bombai, India, bombardean nuestras retinas, no vas a caber en tu asiento, porque simplemente, tras lo que vivió Lima el 26 de marzo pasado, esas imágenes que ves proyectadas en el ecran, se recrearán en tu memoria de manera tan fulminante que vas a querer saltar y gritar de nuevo. Flight 666, es el nombre del documental que en casi 2 horas muestra de lo que es capaz una banda inmensamente apabullante en vivo, que solo quiere hacer música frente a la mayor cantidad de gente posible en la mayor cantidad de lugares posibles. Bajo esas coordenadas, la transformación de un avión comercial en el flamante Ed Force One ha logrado una hazaña musical irrepetible: llevar los conciertos Iron Maiden a todos los rincones del planeta.

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Toda esa energía canalizada hacia un show potente de heavy metal, contrasta con la casi taciturnidad y el total perfil bajo que cada uno de los 6 miembros de Iron Maiden (uno más que otros, a decir verdad) muestran en sus testimonios personales, haciendo que el balance logrado por Sam Dunn y Scot McFadyen, los directores de este proyecto, logre un film que cubra los 2 aspectos principales de un grupo de rock, es decir aquel que se debe a un público, y el de las motivaciones personales e íntimas, para así entender la mecánica con la que esta bestia inglesa ha logrado perdurar 30 años en la industria musical. La cámara no es omnipresente ni intrusiva, les da su espacio a cada personaje de la banda (no solo los integrantes, sino también managers y equipo técnico), sabe apoyarse en imágenes de archivo, y además le da voz y participación activa a esas personas que han convertido a Iron Maiden en la legendaria agrupación rockera que es: sus fans. Esas hordas metaleras vestidas de negro, esas genuinas mareas humanas que llegaron sin dudarlo un instante hacia aquellos lugares que su banda favorita se presentaba, son las que verdaderamente convierten en inolvidable todo el contenido del documental.

Por una lado, las 6 personalidades de la banda quedan reflejadas y definidas en la película, gracias a las confesiones y definiciones que todos hacen de cada uno de ellos. Ahí están el hiperkinético Bruce Dickinson, frontman del sexteto, y además piloto del boeing 757 que los lleva alrededor del globo terráqueo; Steve Harris es el cerebral, aquel al que le debemos gran parte del genio musical de estos británicos (y gran parte de lo que es el género); Adrian Smith es el más reservado de todos tal vez, aquel que sin buscar lucirse ni arriba ni bajo el escenario se le reconoce como un gran aporte de la música del sexteto; Janick Gers es el espíritu libre, aquel que parece danzar sobre la tarima al missmo tiempo que se deshace los dedos en solos imposibles, aquel que con sus coreografías (pasarse la correa de la guitarra por el cuello, lanzarla al aire y recogerla y seguir tocando como si nunca la hubiera soltado, a mano cambiada, etc) enloquece a una fanaticada de por sí ya enloquecida con solo verlos actuar; Dave Murray es esa alma vieja que toda banda tiene, aquel con la palabra precisa, y el talento intacto, no importa el tiempo que vengas haciendo lo que sabes hacer; y finalmente el espectacular Nicko McBrain, es ese tío juguetón y bromista que tú y yo queremos tener en nuestra familia, no solo por eso, sino porque toca tan bien, que no puedes más que quedar boquiabierto con sus ejecuciones.

Las performances de la Dama de Hierro son multitudinarias. Los registros en vivo de las actuaciones en todas las ciudades elegidas durante la primera pare de la gira Somewhere Back In Time (la segunda fue la que por fin los trajo al Perú) te calan el pecho, pues el torrente de emociones que te asaltan no hacen sino remitirte a aquella mágica e inolvidable noche en que tanto tú como yo gritamos mirando al cielo “¡¡por fin, carajo!!“, Iron Maiden está tocando en vivo para nosotros. Es esa exacta sensación a la que ingentes cantidades de seres humanos, de todas las procedencias, credos, razas e idiomas, se han abandonado en cada uno de los temas seleccionados para cada uno de ellos. Cada país disfruta de un tema interpretado por el sexteto, cada país responde de manera irrestricta, desenfrenada, absoluta y completamente entregada a los cantos de Dickinson y compañía. Desde las primera imágenes en la India, con la voz de Winston Churchill arengando a sus coterráneos previo al júbilo generalizado que desata “Aces High”, hasta las 50000 personas, ¡¡¡cincuenta mil personas!!! que se desmadran en Canadá al son de “Hallowed Be Thy Name”, Iron Maiden te ofrece un sin fin de luces y estruendos sónicos, imágenes y música, que se clavarán en tu cabeza por el resto de tu existencia.

Flight 666 acaba como debía acabar. Cuando la última canción se extingue. Porque así es como disfrutamos a Iron Maiden, una vez que el último foco se apagó, una vez que Eddie regresó a ultratumba, una vez que los platillos de Nicko ya no retumban en tus tímpanos, una vez que la garganta de Dickinson ya dejó de ser la tuya, una vez que Harris le dio chepi a sus dedos, una vez que Murray, Gers y Smith se descolgaron las guitarras con las que te penetraron el cráneo, lo único que te queda es rendirse al éxtasis y esperar a que, como lo prometieron, regresen por estos fueros para darnos lo que esperamos hasta que se nos hizo: el mejor concierto de nuestra vida. Flight 666 es el mejor testimonio de que una noche increíble que se puede convertir en una gira mundial inolvidable. Santificada sea la Bestia.

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5 comentarios

  1. Jorge
    27 de abril de 2009 at 16:55 — Responder

    no lo he visto… fui al concierto…pero me gustaria ver este documental de la bestia… ya lo estarán pirateando en polvos??????? alguien sabe si puedo descargarlo x alguna pagina????
    avisen xfavoooooooooooooooooooor

  2. Cristhian Manzanares
    27 de abril de 2009 at 17:32 — Responder

    Puedes ir nuevamente a Cineplanet, pues lo volverán a pasar:

    http://manzarock.com/2009/04/27/el-vuelo-666-nuevamente-pasara-por-lima/

  3. Moi
    27 de abril de 2009 at 21:18 — Responder

    Me encantó leerte Christian!
    Fui al estadio..
    los volvi a ver alli luego de 17 años!

    Mi hijo se quedo con ganas de ver el documental
    era mayores de 14 y el tiene 4!
    Estaba muy ilusionado con verla..
    dime porque la calificación es para mayores de 14?
    si el problema es el “vocabulario”… me da igual porque mi peque no entiende ingles…asi que volvería a insitir si e s que la vuelven a dar en el cine…
    estare atenta a tu respuesta, por favor!

    Y…tu comentario sobre el documental…Hace casi inevitable que haga lo imposible para verla en el cine..!
    y si es posible con mi hijo!

  4. Cristhian Manzanares
    27 de abril de 2009 at 22:35 — Responder

    Pues, aprovecha y anda al cine a verla con tu hijo. Considero que no hay ninguna imagen deliberadamente vulgar o chocante o prohibida por su contenido gráfico que haga que no te recomiende su visionado con tu pequeño. Vayan y disfrútenla juntos tal como el concierto. Saludos, Moi.

  5. 27 de abril de 2009 at 22:57 — Responder

    Mil gracias por tu pronta respuesta..
    Mañana estaré ahi!

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