2Eduardo Quispe, estudiante de la Escuela Nacional de Bellas Artes, empedernido y entusiasta realizador independiente, y colaborador de Cinencuentro, ya tiene casi listo su segundo largometraje. Luego de su opera prima “1” viene, así es, 2.

2 fue grabada a su estilo, con equipo mínimo de 3 personas y una cámara, quienes practicamente invadieron algunas locaciones de Lima. Ellos trataron de reflejar una ciudad indiferente, sola, apurada y llena de matices que están relacionados a la existencia, o mejor dicho, a la sobrevivencia.

La película se realizó con el apoyo de TV Cultura, Cinencuentro, y algunos amigos del director, quienes fueron abordados y sorprendidos en sus actividades regulares, además de transeuntes, vendedores y cómicos ambulantes, entre otros. La película se estrenará en las próximos semanas en la 1ª Muestra de Cine Limeño, la cual detalleremos muy pronto.

Sinopsis: “Ella” y “Él” viven en dos extremos de la ciudad de Lima, no se conocen, pero ambos coinciden en su rutinaria soledad, su fracturada vida social, así como en algunos lugares capitalinos que reflejan su realidad interior. Es una película que ensaya sobre la experiencia de vivir solo en la capital, con sentimientos de desolación y desasosiego, así como con dificultades para relacionarse con los demás; situación que no respeta género, condición social, económica o cultural. Este es el tráiler de 2:

Título original: 2
Dirección: Eduardo Quispe Alarcón
Duración: 82 minutos
Año de producción: 2009
Producción: Cinestesia producciones (Jim Marcelo Santiago, Eduardo Quispe Alarcón) con apoyo de TV Cultura y Cinencuentro
Edición: Jim Marcelo Santiago, Eduardo Quispe Alarcón
Música y sonido: Eduardo Quispe
Protagonistas: “Ella” – Linda Soto, “Él” – Eduardo Quispe

Sobre la película, dice el director:
“Me motiva la idea de hacer películas que no sean anecdóticas, es decir, que no ‘traten de algo’, y donde los personajes (siempre incógnitos) no pasen por momentos decisivos de su vida, ni trascendentales, donde no haya dramatismos, ni excesos. Los personajes de mis películas no se pelean, no tienen encuentros impactantes, ni accidentes, ni rabietas, no buscan la redención, ni buscan el sentido de sus vidas. Sólo quiero retratar la cotidianidad de la forma más verosímil posible, casi siempre con historias que están ‘a la mitad de algo’ para que no haya picos de ‘interés’, y que estas sean un espacio para la reflexión; un ejercicio mental donde los personajes y sus cosas; objetos, lugares, situaciones, aparentemente llanas y sin emoción, sean símbolos de verdades profundas. Todo ello siempre con el material que tengo al alcance, con ínfimo presupuesto, sobre todo recursos mínimos en lo cinematográfico, narrativo y estructural, donde pese la idea y el concepto que desarrollo en cada película”.