Realizar un análisis acerca de la taquilla del cine peruano durante el año 2020 podría resultar como un ejercicio de mera nostalgia, un rezago del mundo que ya no existe más, una elegía para un medio cinematográfico que desapareció de súbito y cuyo retorno (si es que alguna vez regresa) representará un reinicio desde foja cero, donde las tendencias previas no tengan mucho que decir acerca de cómo se volverán a construir los gustos del público y sus patrones de consumo.

Sin embargo, las cifras que los escuetos tres meses de estrenos locales brindaron el 2020 permiten, cuando menos, dar un corolario adecuado a nuestro “renacer cinematográfico” a nivel de consumo. Aquel periodo de extraordinaria bonanza que inicia con el boom de 2013 llega a su final en medio de una pandemia global arrojando tempranos datos de un año que prometía ser mucho más auspicioso que su predecesor y con información que hubiera permitido confirmar la entrada a una nueva etapa de crecimiento para nuestro medio cinematográfico.

Estas son las cifras del año que no fue.

Top 6 de las… 6 películas que tuvieron estreno comercial.
Tras un catastrófico 2019, el 2020 tuvo un inicio esperanzador a todas luces.

La primera (y quizás la única) conclusión certera que el año 2020 ofrece es la confirmación del cataclismo que representó la taquilla de cine peruano el 2019. Bastaron tan solo dos meses y medio para, prácticamente, replicar la taquilla de todo un año con solo 6 películas, frente a los 34 estrenos del año previo.

Este sin duda era un claro indicador de la presencia de un año de repunte para nuestra taquilla local. ¿Hasta dónde pudo haber llegado? Considerando la veintena de estrenos confirmados y las tendencias de asistencia por fechas en años previos, estábamos ante la posibilidad de un año que pudiera lograr o raspar una asistencia de 4 millones de espectadores.

La cifra mencionada se intuye observando las tendencias de consumo por meses de los dos años previos, donde ya se había establecido un periodo de tremenda bonanza para los estrenos locales en determinados bolsillos del año: de enero a marzo y de agosto a noviembre.

Como se puede ver, el primer trimestre del año y los estrenos de agosto presentan picos sobresalientes para la taquilla de cine peruano.

A nivel de géneros, en el 2020 el ambiente se vuelve mucho más especulativo, dado que el breve periodo de tiempo no facilita observar alguna tendencia particular. Sin embargo, hay pequeñas constantes que indicarían que el quiebre visto el año pasado para un género particular se pudo haber sostenido a lo largo del año fantasma. Estamos hablando de la comedia.

¿El género en caída libre?

El golpe más duro que el año 2019 dejó a nivel de taquilla se vio reflejado en la asistencia a comedias locales. El otrora “género rey” y responsable de sostener el grueso de nuestra taquilla llegó a su nivel más bajo histórico luego de dos años de crecimiento constante. Este escenario parecía marcar una tendencia hacia un agotamiento del público con este género, que fuese en los inicios del boom la apuesta segura para garantizar una buena taquilla. Durante la fugaz asistencia del 2020, ese agotamiento pareció sostenerse.

Siendo aún el claro dominador a nivel de cantidad de estrenos, la comedia local poco a poco ha perdido el favor de su audiencia.

Con la mitad de los estrenos del primer trimestre a su favor, la comedia tan solo logró reunir a poco más de 700 mil espectadores, 200 mil espectadores menos que el año pasado, considerando solo el primer trimestre. Si bien el mercado pudo haber variado a lo largo del año, que el primer medidor sea tan similar al del año de su recaudación más baja indica que el final del boom llega con su género bandera desgastado y sin haber logrado sostener en el tiempo el arraigo que propulsó nuestra taquilla durante años.

Por su lado, el drama (particularmente el biopic) se coronó como el género del año. Una vez más se hizo visible la tendencia a ser un sube y baja anual, teniendo un año paupérrimo seguido de un año con un gran pico de espectadores, siempre creciendo mucho más de lo que decreció.

El 2020 pudo haber representado un nuevo pico histórico para el drama.

En lo que respecta a casas realizadoras, el inicio del año 2020 validó la tendencia habitual, exponiendo  un ecosistema con productoras esporádicas que existen únicamente por un proyecto individual y con solo dos casas que mantuvieron constancia con respecto a años previos: Tondero Films y Bisa Films, cuya alianza con Star Films Distribution le ha dado una envidiable regularidad en el mercado con 5 años ininterrumpidos de estrenos.

Por segundo año consecutivo, Tondero falló en atraer al gran público en el primer trimestre del año.

Al igual que con la comedia, el escenario con respecto a quién se llevó la mayor cantidad de espectadores el año pasado presenta un cambio inesperado ya que, por segundo año consecutivo, Tondero Films perdió la corona y no contó con el estreno más taquillero. Evidentemente, no se llegó a estrenar alguno de los tanques con los que sin duda buscaban recuperar la corona, pero Tondero ya presentaba un desgaste en el público y esa tendencia podría haberse demostrado a lo largo del año trunco por la pandemia.

De esa manera, la productora y el género que dieron inicio al boom culminan esta etapa con claras muestras de fatiga tras haber reinado casi sin competencia durante poco menos de una década.

Corte a negro

Esa fue la fotografía del año, con cambios que parecían transformarse en tendencias nuevas y una entrada a una etapa de crecimiento más austero, pero sostenible rumbo a la primera década del boom que diera inicio con Tondero y ¡Asu Mare! Todo análisis y proyección, al igual que todos los proyectos de nuestro medio cinematográfico, quedaron desaparecidos a causa de la pandemia que aún nos azota y, esperamos, vea su final lo más pronto posible.

De momento, el futuro del cine a nivel internacional es incierto. El streaming se vuelve cada vez más la opción del futuro considerando el impacto de la pandemia en nuestros hábitos de consumo cinematográfico y quizás sea una ventana que nuestro medio local deba explotar, acercando mucho más al público nuestros productos y permitiendo una mayor exposición de películas que en una cartelera comercial regular quedarían olvidadas.

Sea cual sea la tendencia global que se defina a futuro, tendremos que seguirla y explotar al máximo la información recopilada durante este notable periodo de éxito, reconocer nuestras falencias, aceptar la fatiga del público con las fórmulas y estilos para así lograr que nuestro medio cinematográfico renazca perfeccionado y con oportunidades de crecimiento en vez de ser la extensión de uno que parecía llegar a la meseta previa a su ocaso.

Artículo elaborado con datos compilados por Luis Ramos, a partir de la información de Acrosag EIRL.
Edición: Laslo Rojas