Se me viene al recuerdo Eldorado XXI (2016). En el documental de la portuguesa Salomé Lamas, vemos a una comunidad que ha migrado a la ciudad peruana de La Rinconada atraída por un rumor que retumba desde los socavones de sus minas. Es la “fiebre del oro” del siglo XXI, la que promete una reserva de minerales limitada y además una rutina de esclavización debidamente reglamentada, lo que la distingue de las oleadas mineras que acontecieron en el continente americano hace un siglo atrás, las cuales gestaron el abastecimiento de toneladas de oro, además de la independencia laboral de muchos buscadores de piedras preciosas. Lamas hace un panorama a una sociedad y sus deseos por alcanzar una vida digna al abrazar, paradójicamente, una fantasía que implica su internamiento a un espacio indigno, aquel que los ata a una rutina dominada por las condiciones de una vida extrema. Es como decir que el progreso conlleva degradarse socialmente o descender unos escalones más hacia la pobreza para alcanzar la riqueza. Eldorado XXI, como muchos filmes producidos desde el extranjero, mira a distancia a su objeto de estudio. Es una mirada exótica la que recae en los sujetos y su escenario, pero que no deja de gestar un criterio sociológico y hasta etnográfico.

Esto mismo suscita Mother Lode (2021), una atractiva película de producción italiana, francesa y suiza, dirigida por un italiano, que observa la vida minera en La Rinconada sin caer en miserabilismos o tratamientos que son reiterativos en distintos dramas sociales que tocan historias relacionadas con las penalidades de un oficio laboral dentro de un contexto desamparado. El director Matteo Tortone nos introduce a la vida de un joven padre de familia que habita en lo que posiblemente es parte de la periferia de la capital peruana. Esta es la primera parte de la película o antecedente de un hombre que decide migrar a un lejano lugar en busca de un mejor futuro. ¿Qué implica pues migrar para un sujeto atado a una vida rodeado por responsabilidades en medio de la escasez y la podredumbre? Al menos, desde un imaginario fílmico, es el acto de virar hacia mejor horizonte. En efecto, se han visto relatos de personajes reconociendo dificultades en el trayecto, tal como la clásica América, América (1963), o que a su llegada hallan un escenario que presenta sus propios conflictos, caso Dheepan (2015); sin embargo, son muy pocos los casos en que el espacio meta presente o anticipe una proximidad trágica o más adversa a la que describía el espacio de partida. Esta es la situación de la presente historia. El tránsito de los altos cerros pedregosos a las gélidas montañas de La Rinconada es a simple vista un descenso a los infiernos, tomando en cuenta el paisaje físico y los precedentes sociales y culturales que engloban a ese ámbito minero.

Mother Lode

Es a propósito de ese traspaso que se va bosquejando la fuerte creencia de un lugar que se perfila como el banco de los sueños de los pobres, espacio que contrariamente castiga mediante el frío, las limitaciones sociales y el imaginario que trasciende entre los mineros, núcleo de tradiciones que escarapela la piel, pero que, a pesar, no deja de alentar la curiosidad, convoca concurrencia y alimenta la fantasía. La promesa del oro de La Rinconada, por muy escasa que sea, no deja de ser gran estímulo para una comunidad paupérrima. Se podría leer también como la típica estrategia de unos hombres que no tienen nada que perder. ¿Es acaso este estilo de vida un equivalente a la ruleta rusa? ¿Estamos hablando de una reacción pesimista que se ha acondicionado en un estrato social peruano? Mother Lode tiene esta visión entre melancólica, pesimista, trágica y premonitoria a partir de una voz en off que de cuando en cuando se cuela durante la deriva del protagonista. Esa voz es un equivalente al coro griego. La historia de este personaje, en tanto, parece mitificarse, lo que podría traducirse como un hecho pasajero que se hace perceptible al ser evidencia de una tradición que ha trascendido desde una época muy lejana. En este caso, hablamos de una maldición. La minería en la película de Tortone se proyecta como un escenario que se apropia de los hombres, es el lugar que reúne a los condenados y los afila a un destino incierto, tan incierto como el retorno de los viajes al interior de las minas, tan incierto como la ganancia o la extracción del oro.

Mother Lode se mece entre el documental y la ficción. Es una historia configurada por situaciones, testimonios y conflictos reales, y también la simulación de un hombre alejándose de su familia y adoptando una nueva dentro de una localidad que parece gestionarle más advertencias que beneficios. Está dominada además por una discursiva concisa. Tortone no dramatiza los acontecimientos o extiende las etapas de su protagonista. En su lugar, escatima los hechos mediante el uso frecuente de elipsis. De ahí por qué su argumento parece vincularse al mito. Al margen de un narrador ocasional, voz que resulta ser un contrapunto que anticipa los mismos hechos, la narración a modo de diario provoca ese puente entre lo real y lo inventado, o incluso con los patrones de las costumbres de la comunidad en observación. Al igual que Eldorado XXI, la película de Matteo Tortone asume perspectivas sociológicas, siendo en principio un avistamiento a los comportamientos, orientaciones y motivaciones de un sector social específico, y, ya después, ejerce una perspectiva etnográfica, al narrarnos las costumbres, juicios y rituales de ese sector minero que reposa entre fantasías, demonios y modos de sobrevivencia terribles. Es ese hábito en particular lo que hace de Mother Lode sea una película estimulante; perturbadora, pero alucinante.

Mother Lode (2021)

Dirección: Matteo Tortone
Guion: Matteo Tortone y Mathieu Granier
Producción: Wendigo Films (Francia), Malfé Film (Italie), C-Side Productions (Suiza)
Fondos:
CNC – Aide à l’innovation (escritura y desarrollo)
Piemonte Doc Film Fund (Ayuda de Desarrollo)
Ayuda de Desarrollo PROCIREP
Ayuda de Cinémas du Monde
Ibermedia – Ayuda de Desarrollo
Prix Eurimages Lab Project (Thessaloniki International Film Festival – Agora Work in Progress)
Cineforom
OFC
RTS