“Vida férrea” hace escala en el Festival Internacional de Cine Documental de Ámsterdam

Vida ferrea

Con salas llenas y entradas agotadas, selló su paso por el IDFA 2022, en Ámsterdam, el documental peruano-español “Vida férrea”, ópera prima del director Manuel Bauer (Lima, 1974). El chirrido de los raíles, los hermosos paisajes naturales, el trabajo y el sentido relato de sus personajes, nos acompañan en un viaje muy especial en un tren de carga de minerales, del Ferrocarril Central de los Andes, desde las alturas andinas, a 4,800 m.s.n.m., hasta las orillas del océano Pacífico. Al final de las proyecciones el director participó de un Q&A con los presentes. 

Esta es la entrevista que nos concedió Manuel Bauer. En el video al final de la nota, incluimos algunas impresiones del festival y un resumen del diálogo con el director:

Manuel, “Vida férrea” forma parte del IDFA este año, nada menos que en la sección Best of Fest. ¿Cómo te sientes? -Es una gran alegría estar en un festival tan grande y con tanta visibilidad como el IDFA, además que las proyecciones han sido a sala llena, las entradas se agotaron. Entonces uno siente que todo el esfuerzo de sacar la película adelante durante años ha valido mucho la pena. Lo más importante es que la película se vea, y en ese sentido este festival es la vitrina más grande de Europa, así que ojalá de aquí salgan alianzas con distribuidores para que “Vida férrea” pueda estar llegando a más personas y a más rincones del mundo.

El director Manuel Bauer presentando su película «Vida férrea» en el IDFA 2022.

Realizar y producir el documental te ha tomado cerca de 10 años; hacer cine es difícil, también fuera de Perú. -Bueno en general hacer cine, ya sea de ficción o no ficción, es una odisea. Sí que es cierto que en España los fondos nacionales del cine son de difícil acceso para los directores y directoras que están con su primer largometraje, si además sus historias se alejan del circuito comercial y no tienen una productora de prestigio detrás, sacar adelante el proyecto se hace muy cuesta arriba. En ese sentido creo que el fondo peruano (DAFO) tiene requisitos menos estrictos que el ente español (ICAA).

¿En Perú el apoyo al cine nacional está mejorando? -Yo creo que sí, a lo largo de los años se han ido implementando diferentes ayudas, no solo a la producción, sino a la formación y con un enfoque más descentralizado, apoyando también proyectos regionales, además de cine experimental y de animación. Imagino que aún habrá mucho camino por recorrer, y hay algunas ayudas que no funcionan al 100% como fueron concebidas. Pero no hay punto de comparación con el panorama del cine nacional en 1998 cuando me fui del Perú. Y cada vez hay una variedad más grande de directores y directoras de Perú que están sacando buenas películas y que tienen un buen recorrido fuera del país. Lamentablemente la exhibición de películas nacionales en Perú es un asunto que no se termina de resolver, y que genera mucha frustración. 

Al ver “Vida férrea”, resulta inevitable recordar “Metal y melancolía”, de Heddy Honingmann. ¿Ha sido también vital para ti, contar algo cercano (volver a tu país), para la realización de tu primer largometraje? Lo han hecho antes varios directores nacionales. -Primero gracias por la comparación, sin duda “Metal y melancolía” es una de las mejores películas peruanas de la historia. En mi caso el proyecto fue surgiendo, no de manera premeditada, y creciendo en cada viaje a Perú, hasta que ya no se podía detener, como el mismo tren cuesta abajo. No sé si hay algo en el subconsciente que me motivó a desarrollar un proyecto sobre Perú viviendo fuera, o es justamente el hecho de vivir fuera lo que te permite tener una distancia para apreciar lo que solía ser tu cotidianidad desde puntos de vista diferentes, y menos visceral también.

Presentación de «Vida férrea» en Arequipa. A la derecha, Carlos Cárdenas de TV Cultura, productora del film.

Tu ópera prima ha participado en diferentes festivales internacionales, y también ha hecho una gira por algunas ciudades peruanas, empezando por Cerro de Pasco. ¿Cómo se ha recibido tu documental? -En general la recepción del público está siendo muy buena, y de una manera u otra las audiencias fuera de Perú se identifican con la historia y la aproximan a sus propias realidades, y eso me parece interesante, porque abre debates muy diversos. También tuve claro desde un principio que el discurso de la película no podía ser uno cerrado, sino plantear las diferentes voces que hay alrededor de la industria minera, y eso ayuda a que cada uno se haga su propia idea, o interprete cosas que de repente para mí no eran tan evidentes. 

Y en Perú está funcionando muy bien, no solo en las regiones por donde pasa el tren, sino que en la mayoría de ciudades donde la película se ha mostrado. A veces los coloquios se han alargado más de una hora. Y para mí lo más importante es que se vea lo más posible en Perú.

En Cerro de Pasco la aceptación fue muy buena por lo visto, lamentablemente no pude viajar porque trabajo lejos. En general gustó mucho, la sala se llenó, el coloquio se alargó muchísimo; me cuenta mi productor. Pero siempre te queda como esa duda, cuando haces una película siendo de fuera, si estás aprovechándote de sus historias, si los retratas [a los personajes] como la esencia verdadera que tienen. Porque luego de tres horas de entrevista con el montaje dejas secuencias más pequeñas. Y por lo menos he hablado con Manuel y Betty [N.E.: dos de los personajes de la película], después de la proyección, y están bastante contentos, les gusta la película. Incluso, si tienen la oportunidad ellos mismos la promocionan.

El viaje continúa, ¿cuáles serán las próximas paradas de «Vida férrea”? -En lo que queda de año, la película compite en el Festival de Documentales de Kassel, Alemania, luego viaja al Festival de Cine Documental en Teherán y al Festival de Cine de Montaña en Kathmandú, Nepal. En Perú se presenta -por esto de la coproducción con España- dentro del Festival del Cine Europeo. Estuvo el lunes 21 de octubre en el CCPUCP, luego tiene cuatro fechas en la Alianza Francesa, el último fin de semana de noviembre y el primer fin de semana de diciembre. También estamos intentando que llegue a Chosica, donde sería muy bonito poder mostrarla, ya que es la estación más grande de la ruta y muchos trabajadores podrían tener la oportunidad de verse y verla.

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Distinciones 

En abril “Vida férrea” fue galardonada con el Premio de la Crítica Internacional – FIPRESCI, en el festival Visions du Réel, en Nyon, Suiza. Y recientemente en octubre se llevó la Caracola Alcances 2022 como Mejor Largometraje Documental en la 54ª Edición de Alcances, el Festival de Cine Documental de Cádiz.

Sobre el IDFA 2022

La 35ª edición del Festival Internacional de Cine Documental de Ámsterdam (IDFA) se celebró del 9 al 20 de noviembre en más de 20 cines y sedes del festival en Ámsterdam. Tuvo en programa unas 300 películas y proyectos documentales. El número de visitantes al festival, que dirige el director artístico Orwa Nyrabia, ha aumentado en un 25% este año (147 mil) en comparación con la edición de 2021, que aún estuvo marcada por la repercusión de la pandemia. El principal premio este año fue para el documental «Apolonia, Apolonia» (Dinamarca, Polonia, Francia) de la directora danesa Lea Glob, un fascinante retrato fílmico, trabajado a lo largo de 13 años, de una joven que intenta encontrar su lugar en el mundo del arte. Apolonia confía en su talento, pero su camino no siempre es fácil.

Entrevista realizada por María N. Domínguez el 13 de noviembre del 2022, en Ámsterdam.



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