“Train Dreams” (2025): esperando un regreso con paciencia infinita


Solamente un alma realmente pura y llena de bondad puede esperar a alguien toda la vida, sin reclamos, sin rencores. Sobre todo, si las personas que se alejaron de aquel valioso ser no tuvieron otra opción, porque una desgracia inesperada las hizo desaparecer de un momento a otro. Ese podría ser un resumen del excelente y conmovedor film estadounidense Train Dreams (2025), dirigido por Clint Bentley. Está basado en el premiado libro homónimo de Denis Johnson.

Innegablemente, este largometraje posee muchos méritos: una gran dirección, un reparto que brinda emotivas y sólidas performances, una dirección de fotografía muy cuidada y preciosista (del brasileño Adolpho Veloso), una música muy apropiada para las distintas escenas importantes, un ritmo de la narración visual en absoluta consonancia con la vida cotidiana y la personalidad calmada del protagonista, varios diálogos profundos y reflexivos que quedan resonando en la memoria del espectador incluso después de terminado el film.

Clint Bentley (Florida, 1985) ha dirigido una película antes (Jockey en el 2021) y fue el guionista de tres largometrajes. Ha recibido nominaciones en seis festivales de cine y ganó el premio a mejor director en febrero de este año en el Film Independent Spirit Awards por Train Dreams. Para ser su segundo largometraje, muestra una madurez narrativa audiovisual realmente para resaltar. Además, fue guionista del mismo, junto a Greg Kwedar.

Complementando a Bentley encontramos al director de fotografía brasileño Adolpho Veloso, quien no solo aprovecha muy bien la belleza de los paisajes en los que se desarrolla el film, sino que captura acertadamente los estados de ánimo de los personajes. Parece que pudiéramos intuir lo que sienten o piensan en sus primeros planos o sus planos detalle utilizados. Hay una admirable sensibilidad de Veloso para escudriñar, con su cámara, el carácter de los leñadores, su entorno y su esforzado trabajo. Por su estupenda labor, el brasileño fue nominado al Oscar, al BAFTA y fue premiado en el Critics Choice Awards y el Film Independent Spirit Awards.

Llegamos aquí a las actuaciones. A pesar de no aparecer en la mayor parte del film, la británica Felicity Jones destaca sobre los demás actores, otorgándole una fuerza emocional bastante visible a Gladys (la esposa de Robert Grainier, el leñador protagonista), pese a su dulzura natural, su voz cálida y su aparente fragilidad física. Cuando ella está desempeñando su papel, el film sube un nivel más. Es pertinente recordar que Felicity ha sido nominada al Oscar, el BAFTA y el Globo de Oro en los años 2015 y 2025 por dos películas: The Theory of Everything y The Brutalist.

Por su parte, el australiano Joel Edgerton le otorga a su personaje de Robert Grainier un aura de timidez, actitud reflexiva y un profundísimo amor hacia su mujer y su pequeña hija Kate. Merecidamente, Edgerton obtuvo nominaciones al Globo de Oro y el Critics Choice Awards por su interpretación de un hombre sencillo, del campo, pero con una capacidad extraordinaria de lealtad hacia las dos personas que más amó (y lo amaron) en toda su vida.

Luego tenemos al legendario William H. Macy (nominado al Oscar en 1997 por su papel del vendedor de autos Jerry Lundegaard en la aclamada Fargo y ganador del Film Independent Spirit Awards ese mismo año), quien le da a su personaje de Arn Peeples, un experto en explosivos, una espiritualidad casi de guía-consejero para Robert Grainier.

De otro lado, la irlandesa Kerry Condon (nominada al Oscar y el Globo de Oro como Mejor Actriz de Reparto por The Banshees of Inisherin y ganadora del BAFTA por el mismo rol) interpreta a Claire Thompson, una especialista en servicio forestal que compartirá alguna similitud con las difíciles experiencias vividas por Robert Grainier.

Asimismo, hay que destacar la música del compositor Bryce Dessner, que también es guitarrista de la gran banda estadounidense The National. Transita por los diferentes momentos de la vida de Robert Grainier con una precisión notable, eleva la emotividad con el piano y los instrumentos de cuerda empleados. Profundiza escenas importantes de la vida del protagonista (cuando comparte tiempo con su esposa e hija, cuando trabaja con los demás leñadores, cuando espera en soledad el regreso de su familia, cuando entiende el sentido de su existencia). Es muy merecida su nominación, junto a Nick Cave, al Oscar y al Globo de Oro en la categoría de mejor canción original. Anteriormente, Bryce Dessner ya había hecho composiciones para The Revenant (2015), The Two Popes (2019) y Dheepan (2015).

Finalmente, con Train Dreams el cineasta Clint Bentley ha logrado obtener de una vida modesta, la del leñador Robert Grainier, numerosos pasajes de humanidad, de potente introspección, absolutamente en contraposición con el tráfago del mundo contemporáneo. Asimismo, la cinta es una reflexión sobre la irrespetuosa manera en que el ser humano se relaciona con la naturaleza. Construye la modernidad (como la elaboración de las vías ferroviarias que se aprecian en el film), alcanza el progreso, pero destruye bosques enteros que han permanecido allí durante cientos de años. 

Train Dreams (nominada este año al Oscar como mejor película) no es solamente una de las mejores cintas del 2025, sino, incluso, de los últimos quince años. Es una de esas películas que uno volvería a ver, sin duda, por la sorprendente mezcla de sabiduría, drama, humanidad, amor a la familia, reflexión sobre el medio ambiente y por la manera tan fabulosa en que se han filmado los hermosos paisajes naturales. Y todo esto contado de una manera brillante.

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